EDITORIAL GUERRA: Los rusos atacan por un lado, los ucranianos por otro… y las noticias siguen siendo "sospechosas". ¿Nadie quiere acabar con esto?
Y nos vamos con nuestro editorial que vuelve a ser la invasión guerrera rusa en Ucrania. Dos puntos de contacto bélico: Odessa por parte de Rusia a Ucrania y península de Crimea por parte de Ucrania a Rusia. Los dos contendientes admiran sus logros bélicos con destrucciones muy variables. Por parte de Ucrania, perdida
Y nos vamos con nuestro editorial que vuelve a ser la invasión guerrera rusa en Ucrania.
Dos puntos de contacto bélico: Odessa por parte de Rusia a Ucrania y península de Crimea por parte de Ucrania a Rusia. Los dos contendientes admiran sus logros bélicos con destrucciones muy variables.
Por parte de Ucrania, perdida de toneladas y toneladas de grano e instalaciones militares, no aclaradas. Y por parte de la península de Crimea en un almacén -parece ser- de material bélico.
En consecuencia, las dos partes están contentas con los logros, una en un sitio y otra en otro. Pero la guerra, a decir del asesor militar de Zelensky, va para rato. Y ese rato se hace largo porque en esta contra ofensiva ya Zelenski ha dicho realmente lo que le falta. Zelenski ha dicho ya lo que le falta para hacer buena la contraofensiva le faltan elementos como: 300 tanques, 80 cazas F16 para acelerar la contraofensiva. Acelerar no, ponerla en marcha, porque realmente no ha habido tal contraofensiva como real. Se entiende por contraofensiva cuando tú echas de un sitio -así en este caso violentamente- al invasor y ya captas y ganas el terreno perdido. No dos kilómetros, tres kilómetros… esto suena como un poco… bueno ha sido así, no decimos ni bueno ni malo, pero que no nos vendan información que ofenda a nuestra mínima inteligencia deductiva.
Bueno pues… ver quién le da esos 300 tanques y 80 cazas F16, que es la última petición de Zelensky. 
Ahora nos pone aquí entre 300 y 500 tanques, para lograr el éxito en una contraofensiva contra Rusia.
O sea, la diferencia entre 300 y 500 son 200.
JC Pues casi el 40% más.
JLP Sí, este hombre no tiene límites a la hora de pedir. Mientras le estén dando -que es así- pues claro… no lo todo lo que él quisiera, pero seguro que más que lo que podría haber imaginado.
Eso es la parte militar. En cuanto a la parte política, pues bueno, sigue la guerra esa de que Rusia no deja que salga el grano ucraniano. Seguimos pensando que finalmente cederá, pero bueno, de momento no. Y encima destruye una parte de ese grano al parecer.
Después hay una reunión de países importante de Sudáfrica, para hablar de lo de siempre: cambio climático, la guerra, la violencia. Y se decía que iba a ir a Putin, pero tenía un gran problema a Sudáfrica, porque si fuera -según el derecho internacional- tendría que detenerlo. En base a eso, Putin ha decidido que no va a ir. Fíjense hasta qué punto nos dan las noticias. Evidentemente, Putin no va a ir ni a esa reunión ni a otra fuera de su país, que está en un proceso de invasión, pero no porque le vayan a detener. ¿De qué va esto?
Lo que sí parece ser que a lo mejor se añade por videoconferencia. Parece ser, parece ser. Yo no tengo tan claro. Yo creo que se está haciendo un Feijoo a lo ruso. Yo esta noche no voy, porque no me parece bien y además tengo lumbago.
Y a Putin le duele la cabeza. O sea, ahora se llama "Hacerse un Feijoo", cuando no vas a un sitio. Se va a poner de moda esta frase que acabamos de patentar nosotros. Te haces un Feijoo y no vas, no acudes. “Hoy hemos quedado”... “ah, lo siento pero es que... he hecho un Feijoo”
De verdad, de verdad y los políticos siguen pensando… si evidentemente, que la mayoría de la mayoría de los españoles están en un plano justito y con sifón. Pero hay una minoría que a veces tomamos sidra champán “el Gaitero”, o sea -no digo champán ni brut- sidra-champán “el Gaitero” y es un puntito más sobre un cortito con sifón y nos damos cuenta que las cosas que nos cuentan… que va a ser que no. De todas formas, prometemos que escucharemos esta noche con atención “El trío Calaveras”. El trío Calaveras era un trío que sonaban bien, igual que el trío de Los panchos.
Y volvamos a nuestro editorial que nos marca que las negociaciones entre China y Norteamérica, a propósito del cambio climático, se han abierto de nuevo después de un año. Y esto tiene que ver, porque Kerry ha estado en Beijing y el hecho de que reanuden conversaciones -aunque aparentemente sean del cambio climático- entre China y Estados Unidos, es especialmente significativo porque -evidentemente- de lo que han hablado es de la invasión guerrera rusa en Ucrania. Esto no hay que ser muy espabilado y listo para decirlo.
Así, están las cosas mientras, las bandadas de información de un lado y otro ahora tienen otros gendarmes de intervención humanitaria, como eran los que propusieron planes para tal que ya prácticamente se han retirado, pues ahora el Vaticano se dedica -desde Estados Unidos- a hacer volver a los niños ucranianos que se llevaron los rusos, para que vuelvan a Ucrania, que les parece. 
¡Qué difícil! de ser -parece ser- constatar y decirlo al mundo: “hemos intentado hablar con Zelensky, hemos hablado con Putin -como la Santa Sede- y no hemos conseguido nada, porque son posiciones inamovibles. Bueno, pues ahora vamos a hacer lo posible porque si hay niños -no robados, no nos atreveríamos a decir eso- pero sí desplazados por la guerra y que tiene sus familias en Ucrania, pero están en Rusia porque se devuelvan”. Bien, igual que se han devuelto prisioneros y se han devuelto cadáveres, Pero aquí nadie reconoce nada.
Ahí está. La Santa Sede trabajará para para que los niños ucranianos llevados a Rusia sean devueltos. Ahí se ha quedado la intención.