EDITORIAL GUERRA: Mientras Blinken llega con 900 millones a Kiev, Rusia bombardea… ¿está Biden calculando un fin de la guerra? ¡ojalá!
Y nos vamos con nuestro editorial que vuelve a ser la invasión guerrera rusa a Ucrania. Y empezamos con una visita diplomática, Antony John Blinken, secretario de Estado norteamericano, ha llegado a Kiev, en su tercera visita. Kiev un sitio donde va todo el mundo sin ningún problema, aunque está constantemente bombarde
Y nos vamos con nuestro editorial que vuelve a ser la invasión guerrera rusa a Ucrania. Y empezamos con una visita diplomática, Antony John Blinken, secretario de Estado norteamericano, ha llegado a Kiev, en su tercera visita. Kiev un sitio donde va todo el mundo sin ningún problema, aunque está constantemente bombardeado, la capital. Todo esto parece una coletilla inútil o absurda o propagandística, pero no, es que todos los días hay bombardeos sobre Kiev. Entonces la facilidad con que personajes tan importantes como el secretario de Estado de EEUU, llegue a Ucrania y para reunirse, por tercera vez, con una carterita de 923 millones de dólares más.
Y esta vez diciendo que bueno algo sí, algo se ha avanzado en la contraofensiva, pero haciendo coincidir -mejor dicho- con su llegada, las tropas rusas han bombardeado una zona y han producido en principio 16 muertos y 22 heridos, entre ellos un niño. Parece ser que era una zona residencial, sin más, como siempre y como les decimos, todo esto lo ponemos siempre en duda. No por que estemos a favor de una cosa o de otra, sino que luego resulta, que al lado de la zona residencial había un equipo de espías o un grupo de municiones, etcétera. 
Es decir, que no creemos -como sentido común- que ni unos ni otros tengan predilección por bombardear zonas civiles. Y ahora sí, sabemos por supuesto, que los efectos secundarios de un bombardeo selectivo pueden ser terribles como este, como estas fotos que vemos. Y claro, cada parte reseña lo más significativo, lo más doloroso. Y podemos deducir, que este ataque así tan fuerte, se debe a que Antony Blinken está de visita allí, con 900 y pico de millones más. Esto, es suma, sigue. Y el comentario, claro, que ha hecho el primer el ministro ruso es que Estados Unidos está empeñado en acabar pagando hasta el último ucraniano necesario para la guerra.
Y tiene cierto sentido el descubrir que Estados Unidos está liberando una guerra contra Rusia a intensidad media – entre primera guerra mundial y segunda guerra mundial- por establecer unos patrones. Y en ese sentido, hace falta mucho dinero, mucha munición….
El problema con el que se enfrenta ahora a Ucrania, desde luego es el personal. Para nosotros, el problema más grave que tiene Ucrania ahora es la parte de soldados, la parte humana. Porque hay una parte que se puede dirigir un dron o 10 drones desde un despacho y bombardear a 6.000 kilómetros con un solo avión, vale. Pero la tierra, la conquista del lugar y de los lugares, eso se hace solamente con la infantería. Infantería -en la medida que pasa el tiempo- en proporción de un país a otro, la infantería ucraniana es cada vez más pequeña y cada vez se descubren nuevas corrupciones.
Esta guerra está poniendo de manifiesto agujeros, enormemente negros, en un país en el que la corrupción campeaba o campea ahora por sus fueros y que es uno de los impedimentos obviamente para su posible ingreso -dentro de 10 años- a la Comunidad Europea.
Lo cierto es que, por otro lado, Rusia ha admitido que una pequeña localidad del Este ha sido tomada por los ucranianos. Evidentemente no lo llaman así, han dicho que el ejército ruso se retira de esa localidad. Aquí todo el mundo utiliza la terminología que mejor le conviene para asegurar su hegemonía.
Pero a estas alturas ya vamos haciendo, como ven, en nuestro jeroglífico -de la invasión guerrera rusa en Ucrania- un compendio. Si después de todo lo invertido en Ucrania, por parte de Europa y por parte de otros países y sobre todo Estados Unidos, no han conseguido liberar lo que querían conseguir los rusos, creo que -y ojalá sea así- esta guerra empieza a plantearse su final.
Y decimos que ojalá sea así, porque cualquier nueva muerte es un terror, sea del bando que sea y sea en el lugar que sea y en la persona que sea. Urgente alto el fuego. Presumimos, como hemos comentado en otras ocasiones, que en vista de que no es posible doblegar la invasión guerrera rusa y sus territorios conquistados, se trata de que la ayuda ahora consiste en que la otra parte de Ucrania que queda -que es la mayoría del territorio- tenga defensa suficiente y tenga recursos suficientes, no para seguir combatiendo, sino para alcanzar un “estatus” de paz -entre comillas- pero con recursos suficientes para defenderse y pasar a formar parte de la OTAN. 
Eso es lo que creemos que se está fraguando en el mandato de Joe Biden, el cual es muy partidario, pero empieza a establecer un criterio no tan favorable. Y vistas las encuestas en las que los republicanos están ganando mucho terreno, de cara a las elecciones del año que viene, porque como ven esta guerra se y se juega fuera de ese campo, en otros campos. Donald Trump sigue imparable como candidato, a pesar de todos los juicios y todo eso, lo que ha hecho es aumentar su popularidad, como rebelde. Y en consecuencia, claro, la posición republicana es muy diferente a la demócrata. Los republicanos no son partidarios de esa estipendiosa -valga la palabra- ayuda norteamericana a Ucrania, para nada.
En consecuencia, las cosas tienen que calcularse bien, ya que Joe Biden se postula de nuevo como candidato a los demócratas, ya veremos si eso se concreta en realidad. Pero bueno, parece que sí. Entonces veremos que tiene que modular su actitud. Y, por otra parte, Europa no está ya muy por la labor de: “todos a una Fuenteovejuna”. No.
Y como, decíamos entre los problemas internos de Ucrania: si estás en plena invasión y tu equipo de defensa está corrupto, ¿qué van a hacer ahora con esos 923 millones de dólares más? ¿En qué se va a plasmar? ¿Quién va a dirigir esas cuentas?
Parece que está hecho aposta, parece. En fin, en cualquier caso, ahí está nuestro nuevo análisis de la situación, de futuro cercano que contemplamos en este editorial que es casi el pan nuestro de cada día.
