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EL EDITORIAL: INSISTIMOS, SEÑOR MADURO, MÁRCHESE ANTES DE…

Nuestro Editorial vuelve a Venezuela (varias veces ya ha sido cabecera de pista). Malestar diplomático severo del Gobierno español ante las acusaciones que ha lanzado “libremente” –lo de libremente no le pega mucho- el señor Maduro contra el presidente español, señor Rajoy, al cual ha dicho: “Se le reventarán los dient

 

 

201702 COMUNICANuestro Editorial vuelve a Venezuela (varias veces ya ha sido cabecera de pista).

Malestar diplomático severo del Gobierno español ante las acusaciones que ha lanzado “libremente” –lo de libremente no le pega mucho- el señor Maduro contra el presidente español, señor Rajoy, al cual ha dicho: “Se le reventarán los dientes a Mariano Rajoy y a toda la derecha internacional si se meten contra Venezuela y si pretenden intervenirla”, (sic). Sin comentarios.

Esta respuesta improcedente (“Se le reventarán los dientes”. Pero... ¿qué es esto?) del presidente de un país, (rodeado del vicepresidente y de otro camarilla. Riéndose. ¡Qué vulgaridad! A donde ha llegado usted, señor Maduro. ¡Por favor!) ya no es cuestión de diplomacia.

Evidentemente, la Embajada española, a través de su embajador, ha reclamado esa vulgaridad de términos. Pero claro, no es de extrañar en un país donde hay 80 homicidios diarios y al Gobierno no parece importarle mucho. No es de extrañar en un país donde las colas son interminables, y las necesidades básicas apenas sí se cubren (incluídas las necesidades básicas de medicación y atención sanitaria, que tampoco se cumplen) salvo que… lo de siempre: el estraperlo, el dinero negro, amarillo, azul y rojo... aparezca. En consecuencia, las cosas están graves.

Están tan graves, tan graves, que el Tribunal Supremo de Justicia venezolano (TSJ) ha ratificado la condena de casi 14 años de prisión de Leopoldo López. Obviamente lo han hecho inmediatamente después de que su esposa, Lilian Tintori, estuviera con el señor Donald Trump.

Nos parece, señor Maduro, que está usted tentando mucho al mundo, porque ya no es que usted esté tentando a su propio país, y a una oposición, y haya anulado la mesa de diálogo, y haya inutilizado a la Asamblea Nacional… No, ya no es eso, es que ya es usted un “malestar mundial”. O sea, usted ha llegado a crear un malestar mundial, y no solamente con España porque usted arremete contra todo y no da muestras de nada. Porque si usted dijera “Hombre, yo arremeto contra todo pero doy muestras de…”.

Usted ha llegado a exasperar al mudo igual que el sátrapa filipino, que lleva 1 000 muertos por mes. Fíjese qué comparación hemos hecho, puesto que usted lleva “solo” 80 muertos diarios, aunque –evidentemente- “no son culpa de usted”, (como tampoco lo son los 1 000 al mes en Filipinas por culpa del presidente Duterte), pero él está también en la picota. Como también lo está Kim Jong-un, con su pobre hermano que desapareció… envenenado.

Desde luego, Venezuela, que probablemente era un país desconocido en muchos lugares, hoy en día es conocido por el atropello que usted hace a la población: por el trato que realiza (un régimen totalmente militar), y de eso se encarga Diosdado Cabello, al que usted se ha entregado (véase los nombramientos de los principales responsables de la economía del país). Y hoy usted sale con éstas… Una más (no es “una vez más”, es una más), y todo esto ha sido porque además de Rajoy, el señor Felipe González y el señor José María Aznar (conjuntamente) también han dicho que pedían la libertad de los presos políticos. Tremendo lo suyo. Y si a eso se une que usted corta las comunicaciones con CNN por dar una noticia, según la cual, un ex consejero de la Embajada de Venezuela en Irak, afirmó que se conseguían pasaportes venezolanos para extremistas en Oriente Medio, pues… aquí tenemos ya todo el pastel.

Usted está provocando algo que no queremos decir de momento pero, que está en el aire (¿verdad, señor Maduro?). Y lo grave es que usted es el que menos va a sufrir esa provocación, pero… ¡quién sabe! Está dando usted los pasos necesarios para que haya motivos para acusarle de crímenes de lesa humanidad. Sabemos que a usted no le importa tampoco eso; usted dirá que eso son mentiras capitalistas burguesas.

En fin, sabemos (como todos, no tenemos ninguna primicia especial) que está usted más en la cuerda floja de lo que usted se piensa. Por favor, como ya le hemos dicho otras veces: ¡Márchese antes de tiempo!