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EDITORIAL: MATANZA EN JAPÓN. OTRO EJEMPLO DEL PASO DE LA LÍNEA ROJA

El Editorial nos lleva a Japón esta vez. Pocas veces resaltamos a ese país por algo significativo del calibre de la noticia de hoy. Otras veces lo hemos hecho por cosas como, por ejemplo en su momento, cuando el primer ministro había dicho a los jubilados que por qué no se morían pronto puesto que gastaban mucho dinero

 

20160704 COMUEl Editorial nos lleva a Japón esta vez. Pocas veces resaltamos a ese país por algo significativo del calibre de la noticia de hoy. Otras veces lo hemos hecho por cosas como, por ejemplo en su momento, cuando el primer ministro había dicho a los jubilados que por qué no se morían pronto puesto que gastaban mucho dinero del Estado (curiosamente él ya tenía edad de jubilación).

Ésta fue una de las noticias que resaltamos de Japón, pero también lo hemos hecho por otras cosas en otras ocasiones, como con el asunto del envenenamiento masivo por gas sarín en cinco estaciones de metro

Pues bien, hoy también tenemos que resaltar algo parecido a eso último. La policía ha confirmado 19 internos asesinados acuchillados en una residencia de discapacitados psíquicos, y 25 heridos (de los que 20 están en estado crítico).

Un “caballero” que había trabajado en la residencia de 2012 hasta el pasado 19 de febrero, pues… llegó a la conclusión de que ese tipo de personas no deberían vivir; que era indecente que vivieran. Entonces decidió. Y decidió todo el tiempo que le dio, porque... matar a cuchilladas a 19 discapacitados y herir a otros 25 (aunque estén dormidos) no es fácil. Después, cuando terminó de hacer su faena, se entregó a la policía diciendo que había hecho lo que debía hacer porque esas personas ya no son viables para nada ni para nadie.

Esta es “la primera en la frente” del día de hoy.

Elegimos esta noticia como Editorial porque Japón, uno de los países más seguros del mundo, se ha sentido convulso, se ha despertado en estado de shock e intentando descifrar las causas. Esto ha ocurrido en Sagamihara, una ciudad a unos 40 km al oeste de Tokyo. Ha pillado desprevenido a todo el mundo, y enseguida se han preguntado, claro, si habría sido el ejército islámico del EI. Y… no, no. Ha sido un ciudadano japonés de 26 años el que ha ejecutado esto (pero bien podría haber sido el EI, ellos admiten a cualquier persona). Parece ser que no hay relación con los terroristas sino que hay una perturbación mental de ese cuidador que había sido empleado del lugar.

Otra vez (y por eso el motivo del Editorial) una reflexión: hemos pasado la línea roja. Hemos pasado del desencanto, de la queja, y de la rabia, a… el exterminio, al castigo hasta la muerte (como si muerto el perro se acabara la rabia).

Y este es un nivel de tolerancia que, se sospechaba, iban a traer todas las legislaciones democráticas, y permisivas, y tolerantes a todos los niveles. Ahora está empezando a dar sus frutos, porque… ¡bueno!, puedes pasar 15 años en la cárcel, 20… Como tampoco preocupa, como tampoco tienen interés –los presos- en escaparse, sino que suelen buscar ser “presos modélicos”. Asi que las cosas…

Ya se ha conseguido, por parte de la especulación del capitalismo más atroz que hemos sido capaces de vivir hasta ahora (pero, por supuesto, vamos a vivir más), la suficiente miseria, y la suficiente riqueza como para crear una ignorancia tan bestial que obligue siempre al poder a usar su violencia propia.