EDITORIAL: NADIE ES RESPONSABLE DE LA EXTREMA CONTAMINACIÓN EXISTENTE EN LA FOSA DE LAS MARIANAS
Nuestro Editorial hoy pasa por la Fosa de las Marianas que, como muchos de ustedes sabrán, situada en el Océano Pacífico noroccidental, es quizás –hasta donde se sabe hoy en día- el lugar más profundo de la corteza del planeta. Si hacia arriba tenemos al monte Everest con 8.848 metros de altura, aquí tenemos nada más n
Nuestro Editorial hoy pasa por la Fosa de las Marianas que, como muchos de ustedes sabrán, situada en el Océano Pacífico noroccidental, es quizás –hasta donde se sabe hoy en día- el lugar más profundo de la corteza del planeta. Si hacia arriba tenemos al monte Everest con 8.848 metros de altura, aquí tenemos nada más ni nada menos que 11.034 metros de profundidad en su punto más profundo (el Abismo de Challenger). Un lugar donde habitan los seres abisales (como un tipo de calamar gigante y otros seres vivos de menor tamaño, pero sobre todo hay plancton y seres unicelulares (bacterias), todos ellos están soportando unas presiones en el fondo de 1 072 atmósferas (más de 1 000 veces lo que podemos tener en la superficie a nivel del mar).
El caso es que se han realizado una serie de inmersiones por parte de un equipo de científicos de la universidad de Aberdeen (Escocia) mediante un robot, y… ¡eh aquí la sorpresa! (y por ello El Editorial, y por ello la explicación).
De antemano, sabíamos que en las costas cercanas a fábricas, zonas industriales, núcleos urbanos, etc. hay alta contaminación por una serie de productos químicos prohibidos en los años 70, sobre todo los bifenilos policlorados o policlorobifenilos (PCBs, en inglés), que son una serie de compuestos ideales para la fabricación de productos industriales y de consumo (como plásticos, adhesivos, punturas, pesticidas… pero sobre todo usados en electrodomésticos y otros aparatos eléctricos). Estas sustancias son altamente contaminantes y peligrosos para la salud, y peligrosos para la vida en general.
Pues bien, la concentración de este PCB es 50 veces mayor en la Fosa de las Marianas que en zonas cercanas contaminadas (como es el caso de la zona del Liahoe (China), uno de los ríos más contaminados del mundo, o en la Bahía de Suruga (Japón) una área industrializada con altísimos niveles de contaminación). Parece ser que han capturado seres abisales (pequeños crustáceos carroñeros y gambas), y todos ellos mostraron concentraciones “extraordinariamente altas” de PCBs. ¿Cómo se explica esto? Es difícil de explicar; muy difícil de explicar.
Increíble, increíble, increíble.
Fíjense, se calcula que en el Océano Pacífico hay unas 370.000 toneladas de PCB, lo que, unido a su rápido avance, explicaría las concentraciones detectadas en las fosas marinas. Este dato nos parece de una gravedad increíble. Y lo que más nos parece increíble es pensar qué cantidad de sustancias se habrán vertido al mar para que a 11 000 metros de profundidad y proporción sea de 50 veces la que hay en la superficie (que, en teoría, no debería de existir tampoco). ¿Y que sea más que en las costas? ¡Qué extraño!
Las noticias de ciencia aparecidas en la prensa no explican el extraño mecanismo que tiene que haber para provocar esa situación, y… ¡hasta dónde hemos llegado como especie destructora!, para contaminar a esos niveles la gran masa de agua marina y llegar hasta 11 000 metros de profundidad. ¡Y arruinar la vida de esos seres que allí habitan! (en pequeña cuantía, pero allí están). Por “un PCB” –vamos a decirlo así- se ha llegado a ese estado. ¡Qué cosas!... Ustedes deduzcan -también en consecuencia- que cada vez que vamos a la playa y nos damos un baño… ¡Habrá que tomárselo muy en serio lo de irse a la playa a bañarse!, porque si hay 370 000 toneladas de PCB en el Pacífico –obviamente en los otros océanos será parecido o mayor- es para… poner una denuncia.
Pero, ¿a quién le ponemos la denuncia? ¿A qué Estado le ponemos la denuncia?... Es curioso, un ciudadano pone una denuncia, o pone una queja sobre algo, y van a mirar si hay algo. Si el vecino de enfrente se queja de que el otro vecino ronca por la noche, entonces van a medir el nivel de decibelios para ver en qué medida perturba, y si hay que obligar a ese vecino a que se ponga un control de su respiración (porque tiene apnea); incluso el Estado le puede obligar…y se ocupa de eso. Es curioso. En cambio, si hay 370 000 toneladas de un producto (el PCB) en un océano, que pueden arruinar la vida –la gran reserva de vida, sin duda, está en los océanos- pues “aquí paz y después gloria”.
Realmente, nuestra especie es dramática. Dramáticamente no ya cruel, sino esperpéntica. Esto es decir algo contra nosotros mismos, pero es que hay que decir algo, expresar alguna cosa. Es que si no es difícil marchar o seguir de alguna manera. ¡Muy difícil! Porque, con estos Editoriales y estas noticias, que nos absorben a TODOS, porque todos, de alguna manera estamos en contacto con la mar (hay una tercera parte de tierra emergida, pero dos terceras partes del planeta son mar). Cuesta trabajo pensar que hemos sido, como especie, TAN BESTIAS que hemos llegado a este punto (y se seguirá, porque las muertes que puede producir son “cosas naturales de la evolución”, ¿no?).
Realmente es increíble: un carterista puede pudrirse en la cárcel, pero, por ejemplo, a los miembros de Petrobras, Odebrecht (esa empresa brasileña de construcción, de nombre imposible y con la que todos los personajes públicos están “pringados”, empezando por el ex presidente peruano Alejandro Toledo), no les pasa nada… Pareciera que estamos en un mundo de justicia absoluta, y resulta que no hay justicia de ningún tipo por ninguna parte, pero… sí hay la canalización de la queja. ¿Esto qué es? Y mientras tanto: “No me consta”, “no lo sé”, “no sabía”… Y pasa el tiempo, y el tiempo, y el tiempo, y la justicia no está. Nos sorprende comprobar cómo los funcionarios del Estado (y el Estado mismo) se toman tanto interés en la justicia de “si el perro orinó y cagó en la calle o no, y si se recogió sus excrementos o no”, pero… no toman los funcionarios y los Estados o países ninguna carta en el asunto sobre actividades realmente DAÑINAS PARA LA VIDA. Y ya puede haber todos los escándalos del mundo que solo “alguno” de los responsables –alguno- irá a la cárcel, sí, pero el motivo para ir a prisión seguirá funcionando.
Tomen nota.