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EDITORIAL: NOBEL DE LA PAZ 2016 PARA JUAN MANUEL SANTOS

Hoy, nuestro Editorial está dedicado al presidente de la República de Colombia, Juan Manuel Santos. Sí, dedicado a este hombre que ha hecho una serie de esfuerzos, sin duda, no solamente por conseguir la paz con las FARC (a pesar del resultado del reciente plebiscito, en el que salió una mayoría del ‘no’ por apenas 50.

 

20161007 colombiaHoy, nuestro Editorial está dedicado al presidente de la República de Colombia, Juan Manuel Santos.

Sí, dedicado a este hombre que ha hecho una serie de esfuerzos, sin duda, no solamente por conseguir la paz con las FARC (a pesar del resultado del reciente plebiscito, en el que salió una mayoría del ‘no’ por apenas 50.000 personas, y unas votaciones que tuvieron una abstención del 62%). A pesar de eso, el comité del Nobel de la Paz -del Instituto Nobel de Noruega- lo ha tenido claro. Además, el embajador noruego en Cuba participó muy activamente, durante cuatro años y medio, en la reconciliación entre las FARC y el Gobierno colombiano. Noruega fue garante del diálogo entre ambas partes.

Esto ha sido una sorpresa "para todos”. Según dicen, al presidente Santos le dio la noticia su hijo, diciéndole que habían llamado y que decían que le habían dado el Nobel de la Paz. “Aunque ustedes no se lo crean (decían las emisoras repetidamente; Radio Cadena Caracol entre otras), aunque parezca mentira, le han dado el Nobel al señor Santos”. Se rumoreaba que era uno de los candidatos pero ante el ‘no’ del plebiscito ya se pensaba que había perdido el galardón.

Precisamente, una de las justificaciones que aducen los del comité para haberle dado el Nobel de la Paz es para ratificar la consciencia universal de todos los países en proponer y apostar por la paz. Las bases del premio estipulan que debe ser entregado "a la persona que haya hecho el mejor o mayor trabajo a favor de la fraternidad entre las naciones, la supresión o reducción de ejércitos, o en la participación y promoción de congresos de paz y derechos humanos durante el año inmediatamente anterior".

Este galardón ha servido para que el ex presidente colombiano, señor Álvaro Uribe, dijera que felicita al señor Santos, pero que espera que, a partir de ahora, con el Nobel de la Paz sea más flexible para negociar ciertas cosas del tratado con las FARC. “Felicito el Nobel para el presidente Santos, deseo que conduzca a cambiar acuerdos dañinos para la democracia”.

Por otra parte, las FARC, en palabras de su máximo líder, Rodrigo Londoño, alias 'Timochenko', han dicho que ellos no necesitan premios ni ninguna otra cosa, que lo que necesitan es sinceridad para aclarar y remachar todo porque la paz es lo que les importa: "El único premio al que aspiramos es de la #PazConJusticiaSocial para #Colombia sin pamilitarismo, sin retaliaciones ni mentiras #PazALaCalle". “Felicito al presidente Juan Manuel Santos, a garantes Cuba y Noruega, acompañantes Venezuela y Chile sin los cuales sería imposible la Paz”.

El mundo está confuso, pero... con verse que (si nos lo permiten) los del comité del Nobel de la Paz "han echado una mano" porque (sin duda para nosotros; lo venimos diciendo desde hace un par de años: este hombre va a ser Nobel de la Paz) con independencia de que hubiera salido un ‘sí’ o un ‘no’ (puesto que en la política, a veces las cosas cambian de un día para otro) pensamos que lo tiene bien merecido. Si encima de bien merecido, esto va a servir para superar estas dificultades que ha generado el ‘no’, pues bienvenido sea.

 

Nosotros hemos querido invitar a nuestra emisora a la colonia colombiana que vive en la comunidad de Tian, aparte de por su belleza natural que alumbra nuestro porvenir, para que cada una de ellas (todas son mujeres) dijera alguna cosa en torno a qué opinión tienen de esta situación ahora.

[Transcripción de las intervenciones]

Clara: Es la alegría de ver que, aunque hay muchas personas y mucha movida en contra de la paz, este reconocimiento al presidente Santos por parte del Nobel esperemos que haga recapacitar de otra manera a todas estas personas que en el plebiscito votaron por el ‘no’. Creo que también es como un poco de confianza. Es decir, si le están dando este premio, al menos tener en cuenta que eso es como un voto de confianza por él (y es el único que ha apostado, hasta ahora, por eso). Creo que merece la pena.

José Luis Padilla: Gracias Clara Restrepo. Pasamos a Laura Clemencia, que nos va a dar su opinión. (Ella tiene una hija partidaria muy del ‘no’, ilustrada abogada). Y usted, con esa genética, ¿qué piensa de este Nobel de la Paz y lo que representa para Colombia?, –sin duda el primer Nobel de la Paz que tiene Colombia-.

Laura: Hablando de la hija, creo que así como ella, muchos colombianos están de acuerdo con que haya paz en el país. No están de acuerdo…

JLP: ¡Pero a su manera!

Laura: Exactamente. No están de acuerdo con algunos de los puntos del acuerdo –valga la redundancia-. Pienso que se abre otra ventana de esperanza, porque es un respaldo grande a nivel internacional para que el proceso del acuerdo continúe, y los colombianos una vez más den el paso y empiecen un futuro diferente. No podemos seguir viviendo en el pasado, lleno de rencores, de odio, de resentimientos, sino que hay que entrar ya a futuro –como usted dice-, y creo que lo vamos a lograr.

JLP: Gracias. Y pasamos a María Fernanda, nuestra bisabuela colombiana, que sabe mucho por su propia experiencia, no por la edad (no crean que es bisabuela porque tenga gran… no, no, no) sino que es bisabuela porque... hizo las cosas en su momento.

Mª Fernanda: Yo creo que podríamos decir que una gota de bondad puede diluir un océano de maldad. O sea, ha pasado que en Colombia hay un ser humano que realmente ha apostado con su bondad para que el cambio se dé realmente en Colombia, y eso ha movido a todas las masas del planeta. O sea, el hecho de que le den el premio Nobel es porque también las voces de otras humanidades apuestan porque Colombia entre dentro de un cambio, que va a favorecer no solamente a Colombia, a Latinoamérica, a los países más cercanos, y a todo el planeta. Entonces, para nosotras como colombianas, y yo como colombiana -por supuesto- creo que es una gota de bondad en medio de un océano de maldad. Ese es mi sentir por este proceso.

JLP: Gracias, Mª Fernanda. Y pasamos el micrófono a la persona más larga, más alta, y que nos dé su opinión a propósito de esta situación nueva que se ha creado con el Nobel de la Paz a Santos.

Eli: Bueno, realmente me parece gratificante. Tanto el reconocimiento para él y creo que también es un reconocimiento para los colombianos que le hemos apostado al ‘sí’. Y a los del ‘no’ también porque –si vemos- ellos también quieren la paz. Justamente hace un par de días marcharon también en silencio, donde se unieron los del ‘sí’ y los del ‘no’. Creo que es una muestra de que todos, directa o indirectamente, sí queremos la paz. También darle la oportunidad a las nuevas generaciones de que vivan en paz. Tengo recuerdos de mi infancia de que, en el periódico, en las revistas, en los noticieros... en los que se veían bombas, muertos… Y no es bonito, no es muy agradable tener esos recuerdos de su país, de su nación, de donde creces, de donde vives; un recuerdo de estos. Creo que es una oportunidad muy bonita, tanto a él como hombre (que crecerá mucho más, y evolucionará mucho más), y a nosotros también como colombianos, para cambiar la historia realmente.

JLP: Gracias. Y pasamos el micrófono a la doctora Hermenegilda Acosta Bermúdez. Paisa donde las haya. ¿Cuál es su opinión al respecto de esta nueva situación?

Hermenegilda: Yo creo que es una situación de mucha esperanza, de posibilidades, y de volver a confiar en los políticos –aunque sea difícil-. La historia del país se lo merece, el pueblo se lo merece. Es una población con muchas ganas de vivir, de alegría, de esperanza, y no se puede seguir viviendo en ese miedo (porque ahora muchos hablan del miedo de que el país ahora se va a convertir en no sé qué cosa, hablan mucho de la justicia, de “dar justicia” a los guerrilleros y a los que han asesinado a tantas personas) pero, como ha repetido nuestro señor asesor tantas veces, el presidente Santos habla de que es una justicia injusta, pero va a favor de no matar más, de ya no tener más miedo. No seguir con ese miedo a la guerra sino seguir con una esperanza de futuro, de posibilidades, de proyectos… y que ojalá sea verdad. A lo mejor muchos (y yo me incluyo) todavía dudamos de esa paz, porque han jugado tanto, tanto, con el pueblo (firmas, tratados de paz, conversaciones de paz que nunca se han llevado a cabo) que a lo mejor por eso ese porcentaje del ‘no’ ha sido por esa falta de credibilidad. Entonces, es una oportunidad de empezar a creer en la población, en el pueblo colombiano, y en las posibilidades tan ricas que se tienen, y superar ese miedo. ¡Ya no más miedo!, ya es ir a favor de la vida. Y esa es la esperanza que creo que tenemos todos.

JLP: Gracias doctora Acosta. Y pasamos el micrófono, para culminar, a Lina que, si la doctora Acosta es paisa, ella es súper paisa porque es natural de Río Negro (allí donde está el aeropuerto). ¿Qué sensación tiene, o qué nos podría decir según su punto de vista de esta nueva situación?

Lina: Puedo felicitar a Santos que, por fin, pueda obtener un reconocimiento por su labor. Muy bien por ese lado. No puedo hablar de un futuro, pero… lo único que yo sé –dentro de mi corazón- es que desde hace mucho tiempo he anhelado conocer Colombia y su gente, y siempre me han prohibido “No, no, a esa zona no puedes ir; a esta zona tampoco. Por favor no viajes…”. Y he tratado como de viajar y de conocer la gente, y lo poco que he conocido es hermoso. Entonces creo que si en este momento podemos realmente conocer, tanto los colombianos como las personas que lleguen de cualquier sitio a ese país, a conocer ese real paraíso, y que se den cuenta de que no somos todos unos narcotraficantes, ladrones, mentirosos, y todo lo demás. Porque cuando yo he viajado a otros sitios fuera de Colombia me han preguntado “¡Ah!, ¿y tú de dónde eres?”, “Pues de Colombia”, y dicen “¡Aaaaah!, ¡Pablo Escobar!”… Que Pablo Escobar… Es decir, te quedas con esa sensación de que solamente te conocen por ese lado. Entonces, que se pueda dar a conocer ese otro lado, que es riquísimo, de la gente de Colombia, de sus paisajes, y de todo lo que hay.

JLP.: Gracias, gracias Lina por tu testimonio, y gracias a todas. Para mí, como español, como personaje del mundo, y como muy seguidor de todo este proceso, es una inmensa alegría esta ratificación internacional, que de seguro que va a resolver puntos de vista que no estaban muy claros (por lo menos para algunos).

Y, bueno, para mí es un motivo de alegría que el mayor porcentaje de una nacionalidad que vive en Tian sea colombiana; es la nacionalidad más numerosa. Hay otras nacionalidades pero esta es la más numerosa. Encima, verme con esta corona radiante de mujeres, a cual más bella, pues todavía mejor. Quiero decir, para mí va a ser un día inolvidable por todo lo que representa. Nos han hecho unas fotos y estamos verdaderamente festivos (hasta vamos a tener una cena especial colombiana).

 

En nombre de Comunicaciones Tian, en nombre de la Escuela Neijing, y en el nombre de la Escuela Neijing en Colombia –el país que más sucursales de la escuela tiene- felicitaciones por ese galardón en la persona del presidente –Santos- de un país en el que durante 52 años la guerra sembró 250.000 muertos, 100.000 desaparecidos, y siete millones de desplazados. Son cifras que nunca se olvidan, son cifras para que “Nunca máis” (como dicen en Galicia). Nunca más.

Este ha sido nuestro gran Editorial de hoy. Inolvidable.