EDITORIAL: NOBEL DE LITERATURA 2016 PARA UN CANTANTE QUE HA ESCRITO SOLO DOS LIBROS (Y MALOS)
Nuestro Editorial lo hemos centrado hoy en el Premio Nobel de Literatura 2016. Se da la casualidad que ayer, un día antes de que se dijera quién había sido premiado con el Nobel de Literatura de este año, fallecía Darío Fo (Nobel de Literatura 1997) a los 90 años. Un increíble artista monologuista. Autor de Mistero Buf
Nuestro Editorial lo hemos centrado hoy en el Premio Nobel de Literatura 2016.
Se da la casualidad que ayer, un día antes de que se dijera quién había sido premiado con el Nobel de Literatura de este año, fallecía Darío Fo (Nobel de Literatura 1997) a los 90 años. Un increíble artista monologuista. Autor de Mistero Buffo, considerada su obra maestra junto con Muerte accidental de un anarquista. Diferentes obras, escritos. Todo un crítico de la política, de la religión… Un hombre dedicado a propagar a todos los lugares su arte escénico, su arte literario. ¡Buen viaje a don Darío Fo!
Y hoy nos enteramos de que le han dado el Nobel de Literatura 2016 a otro señor que nos ha sorprendido mucho: Bob Dylan. ¡Bob Dylan Premio Nobel de Literatura!
Se da el caso curioso de que el señor Dylan solo ha publicado en su vida dos libros: “Tarántula” (1966, en el que recorre diferentes etapas de su vida: cómo conquistaba mujeres, la forma en que dormía, los temas que siempre estuvieron en su cabeza y la forma en que conseguía escribir sus canciones), y “Crónicas, Volumen I” (2004, la primera parte de su autobiografía, una obra de 304 páginas que relata su llegada a Nueva York en 1961 y la grabación de su primer álbum, entre varias cosas más). Al parecer el primero fue un bodrio (un mal libro), y si el primero fue malo, el segundo sería por ahí… Lo que sí es cierto que hay multitud de libros que recopilan las letras de sus canciones.
Las justificaciones que llevaron al comité sueco a elegirlo como ganador (y parece ser que llevaba años sonando su candidatura), textualmente dicen: “por haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”.
Robert Allen Zimmerman, ese es su nombre real, pero que cambió por Bob Dylan. Era el eterno aspirante, así como un recurrente chiste entre los más escépticos y, sobre todo, más ortodoxos. ¿Un músico, cuya única obra en prosa fue un fracaso, cosechando el mayor de los premios literarios? Imposible, pero...
Nos sorprende este galardón. Es el primer cantante al que le dan un Nobel; nuestro querido Joaquín Sabina estará enfadado (permítanos el chiste). Debe estar enfadadísimo; con todas las poesías que ha hecho, con todas las canciones… ¡Claro!, a lo mejor lo que pasa es que se inspiró en Bob Dylan.
Bob Dylan, rockero, bluesman, country… Un cantante muy conocido, evidentemente, en el mundo occidental pero… Nosotros nos preguntamos por los criterios que se manejan en la Academia Sueca. Evidentemente, han cambiado radicalmente. Quizás vuelvan otra vez, pero antes de ahora los Nobel de Literatura se les daba a personas que a lo largo de su vida habían realizado una producción literaria importante y que tenían una repercusión mundial en todos los ámbitos y terrenos. La repercusión mundial del señor Dylan con sus canciones, pues… la verdad… Aunque, el poeta chileno Nicanor Parra ha dicho que “solo por tres versos de la canción 'Tombstone Blues' se merece el Nobel”. Son los versos: “Mamá está en la fábrica / no tiene zapatos / papá está en el callejón / está buscando un fusible / yo estoy en las calles /con el blues de Tombstone”.
La casi totalidad de las noticias de prensa aparecidas muestran que todo el mundo está encantado; no hay ni una sola crítica (salvo la que estamos haciendo nosotros ahora, que no es crítica, sino “sobresalto”).
Si se habla del Premio Nobel de Literatura pues se referirá a las obras de literatura y a los literatos. Un cantante no es un literato, evidentemente, y si encima ha publicado tan solo dos libros…
Sus letras poéticas de canciones pues… “están bien”, sí, para su cultura, para su ergonomía personal, pero ya si las llevamos al terreno de universalidad (véase Cervantes, véase Shakespeare, aunque no vamos a comparar a tan gran escala) nos quedamos un poco así como si dijéramos.
Pero claro, ¿que ha cambiado el modelo de elección?... ¡Ah!, entonces, si ha cambiado el modelo, a Plácido Domingo tienen que darle también el Nobel de Literatura porque, aparte de cantar y hacerlo muy bien (sin querer compararlo con Dylan porque son estilos muy distintos), es uno de los fenómenos más grandes que hay en el ‘bel canto’. Tendrían que darle el Nobel de Literatura, por su forma de interpretar obras de naturaleza universal. ¿Por qué no? ¿Y a la Nueva Trova cubana, qué? ¿A Silvio Rodríguez, por ejemplo? En sus letras hay poesía. No queremos comparar, pero queremos advertirles a los jueces que para los años venideros, ya que han cambiado los planteamientos, no se olviden de Julio Iglesias. Evidentemente, nos sorprendería muchísimo que le entregaran el Nobel a Julio (entre otras cosas porque él no escribe sus canciones).
No sabemos… quizás nosotros estemos muy 'carcas' pensando en los galardonados anteriormente (autores de una gran labor, de pulcritud)… Quizás estábamos acostumbrados a este tipo de labradores de literatura, labradores de palabras, labradores de exquisiteces. Estábamos acostumbrados a eso, y ahora habrá que acostumbrarse a otras cosas.
¡Pues vale! Enhorabuena al señor Dylan, aunque a lo mejor sale diciendo que le importa un bledo (porque puede salir por cualquier lado).
No nos cuadra este premio, y menos aún el que llevara varios años sonando como Nobel.
Como siempre (y pasa en algunos artículos científicos que hemos visto en la sección de La Ciencia, la madre de la consciencia del S. XXI), nos tenemos que preguntar ¿qué intereses hay, qué manipulaciones hay? Los suecos son suecos, ¿vale?, y tienen su forma de establecer los premios, pero sin querer hacer comparaciones, cuando le entregaron el premio a Gabriel García Márquez, tenemos que reconocer que “Cien años de soledad” nos cambió a todos muchas cosas. ¡Muchas cosas!
Nos hemos quedado un poco perplejos.
Recordamos su canción ‘Blowin’ in the wind’ (todo lo lleva el viento, todo lo transporta el viento, la verdad está en el viento…) que está bien, sí, pero reclamamos el Nobel para Sabina y para El Niño de la Puebla, porque… ¡a ver!, ¿qué pasa con todos los flamencos y sus letras de canciones?, ¿qué pasa con Lole y Manuel? ¿Por qué no les dan el Nobel de Literatura? ¡Es que, es que, es que…! ¡Es que se fijan solo en algunos autores, y en algunos países!, ¿eh?
Insistimos, seguramente seamos muy retrógrados y no estemos al día de lo último que se lleva (al menos nos sentimos así muchas veces al contemplar ciertas cosas), porque vemos que prácticamente nadie le pone ningún pero, y a todos les parece bien.
Pues ya lo saben: Nobel de Literatura 2016 a un cantante.