EDITORIAL: PEDIMOS A LA ONU MAYOR RIGOR, RESPETO E INVESTIGACIÓN CON LOS DESAPARECIDOS
Nuestro Editorial viene de ayer martes, sí, porque fue el “Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas e Involuntarias”. (No sabíamos que existía el día internacional de los desaparecidos). Un día internacional en el que la ONU constata, por una serie de medios que desconocemos, los desaparecidos. Y la
Nuestro Editorial viene de ayer martes, sí, porque fue el “Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas e Involuntarias”. (No sabíamos que existía el día internacional de los desaparecidos).
Un día internacional en el que la ONU constata, por una serie de medios que desconocemos, los desaparecidos. Y las cifras que nos dan no nos parecen muy…
Desde 1980 hasta el 16 de mayo de 2016, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas de la ONU da una cifra de poco más de 55.000 personas, y la verdad que nos parecen muy pocos, muy pocos, en una población de 7.000 millones (largos ya). Pero lo cierto es que, aunque sean muy pocos, esa proporción sigue siendo una barbaridad.
Estos 55.273 casos registrados se distribuyen en 107 países, y el 80% son “forzados o involuntariamente desaparecidos”. En este sentido, también hay que destacar que sólo entre el 16 de mayo de 2015 y el 18 de mayo de 2016, se registraron 766 nuevos casos en 37 países.
Ni que decir tiene que en España, durante la Guerra Civil (1936-1939) y el régimen franquista (1939-1975), de los más de 114.000 crímenes de derecho internacional denunciados ante la Justicia, la mayoría corresponden a desapariciones forzadas.
Según el último informe del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas de la ONU, los diez países que están a la cabeza de los desaparecidos registrados desde 1980 son (por este orden) Irak, Sri Lanka, Argentina, Argelia, Guatemala, Perú, El Salvador, Colombia, Chile y Filipinas. Países que, claro, tienen todo un recorrido en este sentido como Argentina (con las secuelas, claro está).
Nos parece que, este acontecimiento que nos saca a relucir (ayer fue el día, en concreto) la ONU, nos llama la atención en la medida en que se emplea la palabra “involuntarios o forzosos”. ¿Qué significa exactamente esto?, ¿secuestros?, ¿robos?, ¿empujes? Porque, claro, cuando una persona desaparece “involuntariamente”, es que ha habido otra voluntad que le ha obligado; o… si ha desaparecido de “forma forzosa” es que la han secuestrado (o algo igual).
Nos parece poco, porque si contamos los conflictos que ha habido desde 1980 hasta ahora, nos parece que la ONU anda un poco retrasada en cuanto a numerología, porque cuando recurrimos a las cifras oficiales de cada país nos quedamos espantados y superan con creces –con creces- todos los márgenes.
¿Cómo se considerarían los ahogados en el Mediterráneo que vienen en patera?, ¿cómo se considerarían?... ¿Desaparecidos? Ahogados, sí. ¿Forzosos?, ¿involuntarios?... ¿Se cuentan a esas personas como desaparecidas o por ser ya cadáveres no son desaparecidas? ¿El concepto de “desaparecidos” tiene que ver con si han fallecido o no? porque, claro, cuando una persona fallece, desaparece de la actividad vital de la vida…
En consecuencia, le pedimos a la ONU un mayor rigor, y un mayor respeto, y una mayor investigación sobre este acontecer, ¡que ocurre todos los días! (por eso no nos salen las cuentas). No sabemos de qué forman lo han contabilizado, o… cuánto tiempo necesitan de latencia de la persona desparecida para darla por desaparecida.
Solo en las cárceles secretas (contando Guantánamo, señor Obama) podríamos engrosar mucho la cifra.
Mayor cautela, prudencia, exactitud y minuciosidad para aquellas personas que “involuntariamente” o “forzosamente” han desaparecido.
Increíble, pero cierto. Así es.