EDITORIAL: PEQUEÑA BOMBA EN LA MESA DE DIÁLOGO EN VENEZUELA
La oposición venezolana hoy miércoles no ha acudido a la reunión con los chavistas del Gobierno del señor Maduro, aduciendo que no hay ningún avance ni ningún cumplimiento de lo que se acordó en la reunión pasada. Y lo que es más severo, hay tres ex presidentes que están asesorando; hay un prelado italiano, representan
La oposición venezolana hoy miércoles no ha acudido a la reunión con los chavistas del Gobierno del señor Maduro, aduciendo que no hay ningún avance ni ningún cumplimiento de lo que se acordó en la reunión pasada.
Y lo que es más severo, hay tres ex presidentes que están asesorando; hay un prelado italiano, representante de Su Santidad; y hay una carta –que no se sabía si era cierta o no su existencia- que supuestamente había enviado el pasado fin de semana el Secretario de Estado de la Santa Sede, en la cual supuestamente se pide:
- Que se tomen las medidas para abrir el canal que permita el ingreso de alimentos y medicinas al país.
- Que se acuerde un cronograma electoral.
- Que se reconozca y restituya sus competencias a la Asamblea Nacional.
- Que se liberara a los presos políticos.
No se sabía si era cierto o no que se hubiera escrito esta misiva pero hoy sabemos que es totalmente cierto porque el hombre fuerte, el militar y primer vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, arremetió contra el contenido de la misma en su programa televisivo, recordándole a la Santa Sede que el país venezolano tiene libertad, es soberano, y nadie tiene derecho a inmiscuirse en sus asuntos, etc. etc. etc. (la retahíla de siempre).
Nosotros tenemos dudas sobre si esa carta está escrita en esos términos: la Santa Sede supuestamente “demanda” que se realicen esos cuatro puntos, es decir, pide todo lo que también pide la oposición. Nos parece más una carta de la oposición que una carta del Papa Francisco. (De hecho, Cabello dijo en el programa televisivo que “El Papa no ha mandado ninguna carta, quien mandó la carta fue el señor Pietro Parolin. Falta de respeto, irresponsable, creer que desde El Vaticano van a tutelar a Venezuela. No señor Parolin, usted está equivocado”, añadiendo “El Vaticano no es ningún intermediario ni mediador, sino que es un invitado en la mesa de diálogo”).
En cualquier caso, dándose por aludido Diosdado Cabello y, en consecuencia, toda la cúpula militarista que gobierna el país, parece ser que al Papa Paco le ha salido el argentinismo de “queridos descamisados peronistas” y le ha soltado ese mensaje a Maduro (¡como si ellos no hubieran hecho lo mismo!).
En fin, ¡ahí está! Esta es la pequeña bomba en Venezuela. Decimos así porque se han roto las conversaciones (ya es un problema serio), y porque parece ser que la intervención de El Vaticano, que parecía la salvación de Navidad, no está siendo todo lo fructífera que debiera ser, e incluso opinando de forma entrometida en la política de la dictadura democrática más descarada de América Latina, y quizás del mundo.
Este es nuestra visión Editorial del día de hoy.