EDITORIAL: ¡QUE DIOS BENDIGA A LOS SIRIOS!
Nuestro Editorial va a Hangzhou (China), porque allí están reunidos los G20, y tenemos dos cosas para comentar (una la comentamos ahora, y la otra la ponemos como Expréss News ). De nuevo fracasan las conversaciones entre Rusia (con el señor Serguéi Lavrov como ministro de Asuntos Exteriores) y EE.UU. (con el señor Joh
Nuestro Editorial va a Hangzhou (China), porque allí están reunidos los G20, y tenemos dos cosas para comentar (una la comentamos ahora, y la otra la ponemos como Expréss News).
De nuevo fracasan las conversaciones entre Rusia (con el señor Serguéi Lavrov como ministro de Asuntos Exteriores) y EE.UU. (con el señor John Kerry como Secretario de Estado).
Verdaderamente, no hemos visto personas más incompetentes en el cuerpo diplomático en los últimos años. Personas raras sí hemos visto pero tan incompetentes, no.
El señor Obama y el señor Putin han tenido que llamar la atención a sus respectivas representaciones diplomáticas para que continúen negociando: “Por favor, pónganse de acuerdo y pacten condiciones de un alto el fuego en Siria”, de cara a establecer corredores humanitarios (al menos).
Pero es que con el señor Kerry es muy difícil ponerse de acuerdo, porque si está en Arabia Saudita, habla de Israel; si está en Israel, habla de Nueva York; si está en Nueva York, habla de Angola… Es algo, de verdad, de verdad, digno de estudio. Nosotros le hemos seguido la pista (igual que al señor Obama) en toda su trayectoria y Pen ningún conflicto en el que haya intervenido ha habido un resultado satisfactorio. Pero –eso sí- ha viajado lo indecible (aunque no tanto como Henry Kissinger, Secretario de Estado con Richard Nixon y con Gerald Ford, entre 1969 y 1977, quien sí resolvió algunas cosas –y también complicó muchísimo otras).
Los G20 se mantienen. Se inmiscuyen en asuntos tan trascendentales como la guerra de Siria pero no logran un acuerdo de paz. Parece mentira, ¿verdad?, ¡y con los jefes allí! (Putin y Obama). De nada ha servido. Sigue siendo un gran negocio la guerra para Rusia, y sigue siendo un gran negocio la guerra para EE.UU.
¡Que Dios bendiga a los sirios!