EDITORIAL: SE PUEDE, SÍ, EVITAR LOS AHOGAMIENTOS
El Editorial lo empezamos “negativamente”: ya van 264 ahogados en España en el 2016, un 20% más que en el 2015. ¿Ustedes lo pueden entender? Galicia es la comunidad que más alto índice de ahogados tiene. Madrid no tiene ninguno. ¿No les parece increíble? La cantidad de piscinas, y piscinas, y “repiscinas” que hay en Ma
El Editorial lo empezamos “negativamente”: ya van 264 ahogados en España en el 2016, un 20% más que en el 2015. ¿Ustedes lo pueden entender?
Galicia es la comunidad que más alto índice de ahogados tiene. Madrid no tiene ninguno. ¿No les parece increíble? La cantidad de piscinas, y piscinas, y “repiscinas” que hay en Madrid, la capital, y que no haya habido la contingencia de una persona que se haya ahogado… Y donde más ahogados ha habido (cuarenta y tantos) en Galicia, tierra de mar y tierra de tierra adentro, también.
¡Qué curioso!, ¿no?, ¡qué curioso!
Evidentemente, a la hora de evaluar estos datos, que nos parecen tenebrosos, evidentemente no estamos hablando de grandes números, pero nos parecen tenebrosos –entre otras cosas- porque hemos vivido de cerca algunos incidentes de este tipo –sobre todo con niños-. Y es curioso: no hay la franja entre 7 y 10 años (no hay ningún ahogado), a mayoría son ahogados de personas con cierta edad.
Pero lo que nos parece increíble es que… algo tan simple, como evitable; algo tan simple como un salvavidas, algo tan simple como un patito, algo tan simple como unos manguitos, algo tan simple como… un cuidador (porque la mayoría de los casos se han producido no en centros públicos –donde hay socorristas-, sino en localidades y en centros privados).
Es curioso que este número (ha supuesto un 20% más) no se le dé la importancia que tiene, pero cuando te toca de cerca o muy cerca… ahí hay que echarse a llorar.
Hay que echarse a llorar, y aprovechamos que empieza agosto, para decirles por favor, por favor, cuando vayan a la piscina (cualquier piscina), cualquier persona, póngase un flotador; póngase en el sitio donde se hace pie.
Es como los accidentes de tráfico: ciento y pico de personas muertas en julio (más que el año pasado: unas 10 o 12 personas más). Da igual, no es cuestión de número; es cuestión de que el accidente se produce (y se produce el accidente del ahogamiento, que es una experiencia terrible… Tan terrible que es la maniobra perfecta para interrogar a los presos, y que se institucionalizó en Irak… y que es el pan nuestro de cada día de un sitio que conoce Barack Hussein Obama II, que está en Cuba… No lo vamos a citar para que no se dé así demasiado por aludido).
Cuiden ahora, los que empiezan las vacaciones en agosto, por favor, a sus niños; cuiden a las personas mayores que no tienen recursos ni medios fáciles para manejarse en las piscinas, en las albercas, en los ríos… (Lo peligrosos que son los ríos, ¡aun sabiendo nadar!), y los mares, por supuesto).
Tenemos la responsabilidad directa de que, hechos tan luctuosos –y sin marcha atrás- no nos ocurran ni nos salpiquen desde ningún sitio.
Y fíjense: Madrid ni un solo caso en lo que va de año.
¡Se puede!, sí, se puede. Sí se puede.