EDITORIAL: Seis muertos ajusticiados en una sala de espera. Parece que la barbarie se contagia, contamina.
Y nuestro editorial nos lleva a la República Checa “Un hombre mata a tiros a seis personas en un hospital en la ciudad checa de Ostrava y luego se suicida”. "Uno a uno les puso el arma en la cabeza o en el cuello y disparó", ha relatado el primer ministro checo, Andrej Babis. Cuando la policía ha localizado al atacante
Y nuestro editorial nos lleva a la República Checa
“Un hombre mata a tiros a seis personas en un hospital en la ciudad checa de Ostrava y luego se suicida”.
"Uno a uno les puso el arma en la cabeza o en el cuello y disparó", ha relatado el primer ministro checo, Andrej Babis. Cuando la policía ha localizado al atacante, que se había dado a la fuga, éste se ha disparado en la cabeza.
Un hombre ha matado este martes a personas en el interior de un hospital de la ciudad de Ostrava -al este de la República Checa- y se suicidó antes de ser capturado por la policía en un incidente cuyas motivaciones están aún por aclararse. El agresor, de mediana edad, podría padecer algún tipo de enfermedad mental, según indicaron las autoridades.
El primer ministro checo, Andrej Babis, se ha desplazado hasta el lugar tras la matanza. "Uno a uno les puso el arma en la cabeza o en el cuello y disparó", ha relatado Babis a la televisión pública, en una primera reacción de lo que ha calificado como "gran tragedia".
Los hechos han ocurrido en la unidad de traumatología del hospital universitario de Ostrava, según informa el diario DNES, que detallaba además que el agresor ha hecho salir de la sala a los niños antes de abrir fuego contra los adultos. El personal sanitario ha recibido la orden de permanecer en sus respectivos departamentos. "Estamos todos muy nerviosos", ha declarado un médico a la cadena pública CT. La policía ha difundido la imagen del atacante, un hombre pelirrojo que vestía una sudadera roja y en torno a 1,80 metros de altura.
"Hemos hallado al agresor. Este hombre de 42 años se disparó una bala en la cabeza antes de que la policía entrara en acción. Ha muerto", han informado las autoridades checas. El ministro del Interior, Jan Hamacek, ha precisado que el hombre ha muerto a pesar de los esfuerzos para mantenerlo con vida.
Babis ha asegurado que se desconocen las razones de lo sucedido, pero medios locales adelantaban que el atacante podría sufrir un trastorno psicológico, agravado, supuestamente, por la pérdida reciente de un hijo en el centro hospitalario. Al parecer, el agresor ha ido a ver a su madre después de perpetrar la masacre. "Su madre cooperó con la policía. Él fue a verla para decirle que había matado a varias personas y que se iba a suicidar", ha dicho el 'premier' Babis.
Las guarderías y colegios cercanas al lugar del tiroteo han tomado medidas de seguridad y han cerrado sus accesos a cal y canto, según informa la alcaldesa de la ciudad, Lucie Brankova Vilamkova. Ostrava es, con unos 300.000 habitantes, la tercera ciudad más importante de la República Checa y el centro administrativo de la región Moravia-Silesia”.
https://www.elmundo.es/internacional/2019/12/10/5def4ff321efa0d8568b4687.html
El hecho de traer este suceso tan dramático a nuestro editorial, es por el lugar donde se produce: Republica Checa. Porque no es
uno de los lugares más populares en los que se producen estas tragedias, lo cual nos indica que el fenómeno imprevisto e inesperado de que un sujeto haga una barbarie como esta parece que se contagia, se contamina. E incluso, como se dice en un estudio muy profundo que se hizo a propósito del suicidio, cuanto más se habla de ello y más se dice, se comprueba que al explicar las causas y las posibilidades de por qué aparece aumenta el número de suicidios.
Esto es contradictorio aparentemente. Esta plaga del suicidio, que también se da en este caso porque este hombre se suicida y nos priva la posibilidad de saber por qué ha tomado esa decisión, pero parece ser que estaría tan trastornado por la muerte de su hijo y probablemente culparía de la muerte al hospital y pensó que todos los que estaban en una estancia de espera deberían de morir como su hijo. Yo vaya usted a saber cómo se formó la idea en esta persona.
Cada vez son más los hechos de imprevisible acontecer que se suceden en el más inesperado momento, en el más inesperado momento en nuestra cultura y en nuestras ciudades.
Y por la excepcionalidad del suceso, que en EEUU por ejemplo, no es
excepcional que ocurra, México no es excepcional que ocurra…. Hay países que por el extremado nivel de violencia en el que viven, estos acontecimientos no llaman tanto la atención, aunque deben de llamar la atención siempre. Pero vemos que traspasan fronteras. Y esto sitúa a esta inquietud de buscar justicia en una actuación desesperante, inquietante. En la que en ningún momento puedes estar…n o ya seguro, sino relajado, pensando en lo que tienes que hacer y cómo lo tienes que hacer, porque cualquier circunstancia de la magnitud X,Y o Z puede trastornar la situación en la que te encuentras.
Y debemos buscar la forma de recapacitar sobre todo ello y vernos en una circunstancia a la que podríamos estar abocados por –a su vez- circunstancias que no somos capaces de asimilar.
No lo echemos al saco roto de “algo ajeno a nosotros”, incorporémoslo como algo a incorporar hasta el punto de que nosotros no seamos un vehículo para algo parecido. Porque no estamos exentos de esa opción, tal y como ocurren las cosas en este estilo de vivir
Increíble pero cierto: seis muertos ajusticiados en una sala de espera. ¡Impresionante!