EDITORIAL: SEÑOR ‘TÍO GILITO’ TRUMP, YA LE HEMOS ANOTADO EL PRIMER PUNTO SOBRE LA ‘I’
“Sorry, the page you’re looking for can’t be found” (Disculpas, la página que está buscando no puede ser encontrada). Esto es lo que aparecía en la pantalla cuando una persona quería acceder a la página web de la Casa Blanca en español ( www.whitehouse.gov/spanish ). Este mensaje duró dos días desde la toma de posesión
“Sorry, the page you’re looking for can’t be found” (Disculpas, la página que está buscando no puede ser encontrada). Esto es lo que aparecía en la pantalla cuando una persona quería acceder a la página web de la Casa Blanca en español (www.whitehouse.gov/spanish). Este mensaje duró dos días desde la toma de posesión de Trump, desde entonces cuando se teclea dicho enlace se va directamente a la página de inicio de la versión en inglés.
Este enlace, que permitía el acceso a información de la Casa Blanca en el idioma español, lo había puesto en marcha el señor Obama cuando accedió a la presidencia. Pues bien, a partir del mismo día de la toma de posesión del señor Trump, la página web en español ha desaparecido y, en su lugar, aparece otra con el mensaje antes mencionado.
Se nota que ya está el señor Trump, y los hispanos son poco agradecidos para sus cuidados. “Estados Unidos es un país donde hablamos inglés, no español", durante las primarias, el hoy presidente dejó claro que no era partidario de que en el país se hablase la lengua de Miguel de Cervantes. Iremos apuntándolo.
También, casualmente (seguro que es casualmente) la exportación de limones por parte de Argentina (el país que más limones exporta del mundo) hacia EE.UU. ha sido suspendida. Recientemente se había acordado y firmado todo lo referente a la importación de los cítricos pero… Cambió el Gobierno, ahora está Trump, y… ¡se cortaron las importaciones de limones! Esto va a suponer una pérdida importante para Argentina, a no ser que se solucione el asunto en las próximas horas.
Nuestro Editorial, en consecuencia, pone el primer punto en la ‘i’ a propósito de la transformación que empieza a sufrir la presidencia del país más influyente del mundo. Ya hemos dicho en su momento que el señor Trump mira por EE.UU., solo para EE.UU., y nada más que para EE.UU., y en esa medida los demás no importan (aunque sí importan para el beneficio, la ganancia, el disfrute y la manipulación que pueda ejercer el Gobierno norteamericano).
A pesar de los millones de hispanos que habitan en EE.UU. (que ya son más que los afroamericanos y que los asiáticos) no son suficientes para que el señor Trump cambie sus estrategias a cerca de todo lo que no huela a norteamericano (que dicho sea de paso, no hay nada genuinamente norteamericano ya que es un país hecho de inmigrantes, ya que los auténticos habitantes –los indígenas aborígenes o como quieran llamarlos- apenas si subsiste actualmente en alguna reserva, alcoholizados). Resulta curioso. Un país formado por inmigrantes (entre ellos la esposa del señor Trump, que no es norteamericana sino de origen esloveno. Se nacionalizó norteamericana en 2006. Es una inmigrante).
Las cosas son así. Empezamos a notar los efectos del racismo económico (véase limones de Argentina), lingüístico (véase página web de la Casa Blanca). También ha firmado ya la primera orden ejecutiva contra el ‘Obamacare’. Todo parece indicar que el señor Trump tiene prisa en cumplir todas sus promesas –todas sus ‘amenazadoras’ promesas-.
De momento, nos parece que es editorialmente importante saber que la castración hispana se ha producido desde la Casa Blanca, para que todo hispano hablante no tenga posibilidad (salvo que conozca el inglés) de saber la pequeña historia y la pequeña información que pueda proporcionar la Casa Blanca. Por lo tanto, iremos apuntando, señor Trump (señor Donald 'Gilito’ Trump) sus arrebatos, que parecen estar bien controlados y dirigidos con total rigor. Ya está el primer punto en la ‘i’.