EDITORIAL: SIRIA…
El Editorial hoy es, sin duda, Siria… Después de ver que no se cumplía la tregua, Bashar al-Assad reinicia los ataques. La tregua, en sí, no ha existido, pero lo más grave de todo es que un camión de convoy con ayuda humanitaria ha sido bombardeado por un avión “de origen desconocido” (no ha sido nadie) en la región de
El Editorial hoy es, sin duda, Siria… Después de ver que no se cumplía la tregua, Bashar al-Assad reinicia los ataques. La tregua, en sí, no ha existido, pero lo más grave de todo es que un camión de convoy con ayuda humanitaria ha sido bombardeado por un avión “de origen desconocido” (no ha sido nadie) en la región de Alepo cuando repartían ayuda en poblaciones bajo control de los rebeldes sirios.
El convoy había sido organizado por la ONU y transportaba asistencia de diversas agencias humanitarias de la misma, pero estaba siendo implementado sobre el terreno por la organización Media Luna Roja de Siria (SARC).
Han muerto 20 civiles y un empleado de la SARC, Omar Barakat, responsable de la organización en la localidad donde ocurrió el ataque, que llevaba ese convoy humanitario. El señor Ban Ki-moon, secretario general de la ONU (aunque ya le queda poco tiempo en el cargo) ha ardido en cólera, y ha suspendido todo tipo de ayuda humanitaria a Siria.
Al mismo tiempo se reiniciaron los bombardeos en todo el país, y ha habido 32 muertos tras los ataques aéreos realizados por la aviación “de origen desconocido”.
Solo les queremos ofrecer un dato importante: según el recuento publicado hoy por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, desde el 30 de septiembre de 2015 que se iniciaron los bombardeos de la aviación de Rusia, hasta el día de hoy (20 de septiembre de 2016) se han producido 8.899 muertos. De los fallecidos, 3.506 eran civiles, de los cuales 827 eran menores y 523, mujeres. Además, al menos 2.704 eran miembros del ejército del Estado Islámico (EI). Este ha sido el balance cruel, dramático, de la aviación rusa en terreno sirio.
Reunidos en estos días todos los países en la Asamblea General de la ONU, todo se centra en torno a Siria para buscar un recurso, un remedio.
¿Ustedes quién se imaginan que ha podido ser el origen “desconocido” de ese avión que ha destrozado varios camiones del convoy que intentaba adentrarse con ayuda humanitaria?
(Es una pregunta de “Un-Dos-Tres, responda otra vez”).
Evidentemente, Bashar al-Assad dice que no ha sido él; evidentemente, EE.UU. dice que tampoco; los rusos, por supuesto, tampoco… Entonces es un avión “misterioso”. En fin, creemos que es fácil contestar qué avión ha sido.
Alepo vuelve a sufrir bombardeos serios y masivos. Con respecto a la posible ayuda humanitaria (que estaba incluida en el paquete de la tregua, por la cual nosotros estábamos tan contentos porque la gente había podido salir a la calle, pero que resultó ser que simplemente amainaron los combates), el primer movimiento, que era el paso del convoy de ayuda, debería haberse producido el primer día de la tregua pero, por supuesto, no ha ocurrido; es más, como han podido leer, ha sufrido un ataque uno de los convoyes que la transportaban.
Increíble, pero cierto. todo parece indicar que ni las grandes potencias, ni las injerencias de otros países con sus bombas, son capaces de discernir cuál es el mejor camino. Además, parece ser que todos se benefician, increíblemente. El negocio de la guerra.