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EDITORIAL: “SPEEDY” TRUMP CONTINÚA CON SUS DRÁSTICOS Y POLÉMICOS CAMBIOS

Como cabría esperar, Trump vuelve a ser –ya lo anunciamos ayer- nuestra cabecera de pista, nuestro Editorial . Primeramente porque ha dicho que no quiere oír hablar de cambio climático en Internet (ni en Twitter, ni en ninguna otra parte). Ha ordenado a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) que elimine de su sitio o

 

201701 COMUNComo cabría esperar, Trump vuelve a ser –ya lo anunciamos ayer- nuestra cabecera de pista, nuestro Editorial.

Primeramente porque ha dicho que no quiere oír hablar de cambio climático en Internet (ni en Twitter, ni en ninguna otra parte). Ha ordenado a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) que elimine de su sitio oficial en Internet la página sobre cambio climático (la cual contenía enlaces a investigaciones científicas de todo el mundo sobre calentamiento global, al igual que datos sobre emisiones). Está claro que la actuación del anterior gobierno demócrata en torno al cambio climático va a ser “reparada” (entre comillas), es decir, sustituida por una ignorancia total de ello. De hecho, ayer decíamos que se van a construir dos oleoductos que comprometían de alguna manera la bioclimatología. Pero… ¡ahí está!

Además, lo más significativo del día de hoy es que, coincidiendo con la visita de una delegación mexicana (en la cual no está muy claro si iba o no el presidente Peña Nieto, porque aunque la noticia dice que no, el presidente ha suspendido todos sus actividades del exterior y por ello se rumoreaba que iría). El caso es que hoy, Trump ha hecho coincidir dicha visita con la firma de dos órdenes ejecutivas en materia de inmigración: una sobre la seguridad de la frontera, que incluye una orden para destinar fondos para comenzar la construcción del muro en la frontera con México, y otra para acabar con las llamadas "ciudades santuario". Para Trump está muy claro el aprovechamiento que tiene México de EE.UU., y está dispuesto a evitar que esto siga ocurriendo. A este respecto, añadir que las deportaciones de ciudadanos mexicanos hacia su país han empezado a hacerse con dos vuelos semanales llenos. Trump está intratable en este sentido.

También ha firmado la prohibición de que entren en el país norteamericano personas provenientes de Siria, Libia, Somalia, Irán, Irak y Sudán. Imaginamos que habrá sus excepciones, pero serán pocas.

Ciertamente, hay que reconcer que las promesas del señor Trump se están llevando a la práctica de una forma muy rápida y contundente, sin apenas consultas. Lo tenía muy claro y, aunque no nos guste, esta es la nueva política, y todo el mundo tendrá que elaborar nuevos criterios para relacionarse con el señor Trump (la Unión Europea desde luego). A este respecto, el presidente norteamericano tiene el consejo y asesoría de un observador que envió a Europa a la reunión del Foro Económico Mundial (que se celebró la semana pasada en Davos, Suiza), Anthony Scaramucci (director de Relaciones Institucionales) quien le ha dicho que la Unión Europea tiene una pésima administración, y que los europeos no saben realmente llevar una comunidad como la Unión Europea. En un encuentro informal con enviados especiales durante dicho foro dijo que “Trump piensa que los dirigentes, los parlamentarios, los burócratas de Bruselas no gestionan bien la UE para los países a los que debe servir”, y añadió “los burócratas de Bruselas toman decisiones que afectan a la gente en Manchester o en Roma pero no prestan atención a las implicaciones que tendrán en dichos territorios”. Ha explicado que al señor Trump le preocupa la deriva europea por lo que supone para el crecimiento mundial. Y en este sentido, Trump también tomará medidas en torno a Europa. “Tras la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. lanzó un Plan Marshall y firmó acuerdos comerciales para mejorar el bienestar de los europeos. Es hora de reequilibrar la balanza”.

Y a todo esto hay que añadir el ambiente convulso en torno al “‘Brexit”. Ahora parece ser que se necesitará una aprobación por parte de la Cámara de los diputados inglesa, cosa que no se sabía que podría ocurrir… Es decir, podría ser que ese plebiscito que aprobó, según el cual Inglaterra salía de la UE, pues ahora vuelva a entrar otra vez, porque sus señorías decidan que “no; lo mejor es seguir, y ya veremos”. Todo esto favorece enormemente a Trump. Esta indecisión le ayuda a él a tomar decisiones drásticas sobre Europa y muy diferentes sobre Inglaterra (1).

Habrá que ver, pero sin duda el candelero está con Trump. No queda más remedio que ponerlo en cabecera de pista porque no hay segundo en el que no suelte una píldora ni un recurso para actuar según lo que prometió. ¡Ahí está!

 

 

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(1) El Tribunal Supremo del Reino Unido acaba de fallar en una sentencia que el Ejecutivo deberá someter a la Cámara la decisión de activar el “Brexit”, pero… el ministro británico para la salida del Reino Unido de la Unión Europea, David Davis, anunció este martes que el Gobierno presentará en los "próximos días" un proyecto de ley "claro y directo" para iniciar la activación del Artículo 50 del Tratado de Lisboa, que pone en marcha la salida de un país de la UE. "Respetamos la decisión del Tribunal Supremo y valoramos la independencia del poder judicial, pero esto no cambia nada: el Reino Unido va a salir de la Unión Europea", y añade "Esto no es un debate sobre si el Reino Unido debe o no abandonar la UE. Esa decisión ya la tomó el pueblo británico", recalcó. La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, ha insistido en que invocará ese artículo antes de finales de marzo, por lo que el Reino Unido estaría fuera del bloque europeo en la primavera de 2019.

Ante todo esto, Trump ha dicho que "el Brexit será muy positivo para el Reino Unido" ya que los británicos votaron por la salida de la UE "para poder recuperar su identidad". El líder republicano aseguró que trabajará duro para lograr un acuerdo comercial con el Reino Unido "lo más rápido posible y en los mejores términos" para ambas partes. Por lo tanto, Bruselas se enfrenta a la necesidad de replantear su estrategia comercial, amenazada por el repliegue proteccionista de EE UU, la salida del Reino Unido del mercado único europeo y la entrada masiva de capital procedente de China en sectores europeos neurálgicos sin apenas protección.