EDITORIAL: VIOLENCIA POLICIAL SOBRE AFROAMERICANOS (NADA NUEVO EN EEUU)
En el Editorial la noticia, sin duda crucial, es una manifestación de afroamericanos que ocurre en EE.UU. (en Dallas, de gratos, ingratos, desgraciados y terribles recuerdos: véase el asesinato de John Fitzgerald Kennedy). Allí, protestando por la muerte indigna –por parte de policías- de personas afroamericanas indefe
En el Editorial la noticia, sin duda crucial, es una manifestación de afroamericanos que ocurre en EE.UU. (en Dallas, de gratos, ingratos, desgraciados y terribles recuerdos: véase el asesinato de John Fitzgerald Kennedy). Allí, protestando por la muerte indigna –por parte de policías- de personas afroamericanas indefensas, se realiza una manifestación y en ella se infiltra algún que otro francotirador afroamericano y pone fin a la vida de cinco policías.
Evidentemente, la respuesta del señor Obama, quien está actualmente en España, es que le parece terrible, increíble y dramático eso que ha ocurrido.
“Eso” es parte de un país que se debate en el criterio de las armas, que continúa con un criterio xenófobo esclavista, y que, claro, la resultante no puede ser otra que lo que ha pasado hoy: cinco agentes fallecidos, seis heridos y seis detenidos. No se aclara mucho. Parece ser que eran dos francotiradores. Se dice que uno de ellos estaba en un almacén y se resistía; que si tenía explosivos, que si no los tenía; no se sabe si se suicidó o… si “lo suicidaron”.
Las cosas están confusas, pero la manifestación era propia de una irritación terrible. El último de los asesinatos viles por parte de la policía está filmado por la novia de un joven que, cuando metió la mano en su bolsillo, lo que iba a hacer era enseñar su documentación y la respuesta fueron cuatro disparos.
En fin, esto no es nada nuevo en EE.UU. La violencia policial sobre los afroamericanos es algo “natural”: ahí están las cárceles (las proporciones), los dictámenes, etc. Así que no es raro que en algún momento alguien o “álguienes” sientan la llamada de la venganza y actúen de esa manera. Sin duda no es ni la mejor ni la manera adecuada, pero ese lenguaje pasa a ser de otra categoría.
Y… todavía está pendiente la liberación, la libertad de los afroamericanos de Norteamérica. Sí, porque eso nunca se ha producido como realidad étnica sino que indirectamente los afroamericanos son iguales que los blancos, pero en la práctica no es así. Algo que podría haberse resuelto muy bien con un presidente afroamericano, Barack Hussein Obama II, dos mandatos… y algo que nunca se ha tocado. ¿Verdad, señor Obama? Nunca se ha tocado.
(Como tampoco, aunque se habla mucho, se ha tocado Guantánamo)