EEUU, COREA DEL NORTE, Y UN NUEVO MISIL FALLIDO
Ya saben que ahora Donald Trump ha vuelto sus ojos a Corea del Norte, y ahora le preocupa todo lo que está haciendo Corea del Norte porque le parece que no está siendo serio, que tal, y cual. Y Corea del Norte, el jefe que tienen allí, pues… tampoco es que sea una lumbrera, así… “buaaahh”… y de diplomacia anda cortito
Ya saben que ahora Donald Trump ha vuelto sus ojos a Corea del Norte, y ahora le preocupa todo lo que está haciendo Corea del Norte porque le parece que no está siendo serio, que tal, y cual.
Y Corea del Norte, el jefe que tienen allí, pues… tampoco es que sea una lumbrera, así… “buaaahh”… y de diplomacia anda cortito y con sifón (vamos a decirlo así). Entonces, no se le ha ocurrido otra cosa, diciéndole Donald Trump “Chavalito, no hagas más tonterías, que...” (no sabemos si esto está bien dicho o no), “que un buen conflicto ayuda a subir la popularidad, y yo tengo la popularidad más baja de los primeros… De los últimos desde Ronald Reagan para acá, soy el que tiene menos puntos en los primeros 100 días, y necesito subir, necesito un golpe de efecto”. (Porque... fíjense bien, de todas las promesas que dijo, sólo ha hecho una: bajar los impuestos a las empresas. ¿Tendrá que ver que él es empresario? Porque las demás se las han ido boicoteando por un lado o por otro. Eso sí, también ha hecho una demostración de poder con la bomba más gorda que hay en la cosa. (Aunque, dicen los rusos que ellos la tienen más grande. El problema siempre de la geopolítica armamentística tiene mucho que ver con el tamaño... Quizás sea porque este tema lo llevan los caballeros, y están siempre obsesionados –ya saben- con esas cosas). Estas cosas pasan…
Entonces, no se le ha ocurrido otra cosa que disparar un nuevo misil balístico en plena escalada de tensión, pero… últimamente, es que los misiles balísticos que disparan se les rompen. ¡Ni siquiera salió de territorio norcoreano! Se le ha roto el misil, ha estallado en el aire...
Y cierto pitorreo, sobre todo en Seul: “Buenoooo, menos lobos, Caperucita”. (Ya saben, ese tipo de cosas que se suelen decir para comerles la moral, porque son como niños de patio de colegio. Si usted aplica la teoría del patio de colegio a la política, lo van a entender siempre bien. Esa es la historia).
Pero… se ha descolgado Donald Trump con una apreciación muy interesante (o por lo menos a nosotros nos lo parece) con la cuestión, diciendo “Oiga, es que resulta que es una falta de respeto para el presidente”, un presidente chino tan amable y tan educado como el que tienen ahora los chinos, según Donald Trump. Es verdad que China dijo al niño que -el único aliado que tiene-“¡Estate quieto!”.
Pero no; las dictaduras necesitan tener “enemigos”, porque ¡un buen enemigo sirve para tantas cosas! De verdad, tú te compras un buen enemigo y ¿cualquier problema que tienes?… ¡el enemigo!, ¿cualquier cosa que te sale mal?... ¡el enemigo! Si, de verdad, debería de haber una sección en los supermercados, en los hipermercados, en Ikea, en Leroy Merlin… “Ponga un enemigo en su vida”. Y tú pones un enemigo en tu vida, y entonces tú tienes justificación. ¿Que va el arroz y se te quema?... ¡el enemigo!, ¿que plantea una reforma política y no sale?... ¡el enemigo!, ¿que hay una crisis económica?... ¡el enemigo!, ¿que no sé gestionar tales cosas?... ¡el enemigo!, ¿que no sé hacer tal otra?... ¡el enemigo! Tener un enemigo es muy, muy, muy bueno. Muy bueno, muy bueno.
Así que… pues… ¡ya saben! De momento EE.UU. dice que hay que tomar medidas, y que se planteen las cosas en el Consejo de Seguridad. Si China está de acuerdo, Rusia parece que también está de acuerdo, así que no sabemos qué pasará.
Esperemos de la sensatez de buscar una salida a este tipo de situaciones, porque cuando la gente –los dictadores- están acorralados… Y como en Corea del Norte nunca –por lo menos, hasta que sepamos- ni siquiera funcionan bien los espías… Porque un país hermético, hermético, donde los haya pues, bueno, vamos a pensar que también es una esperanza que los misiles se le rompan, porque eso quiere decir que no tiene –vamos a ser cursis como los de ayer- “tenemos vectores para lanzar bombas a distancia”. Sin misiles no hay tu tía, o por lo menos un escudo antimisiles que ya está desplegado en Corea del Sur, garantiza –y en Japón- que no sea muy peligroso lo que va a pasar. Y suponemos, no podemos decir ni afirmar, ni lo contrario, ni lo que sí, que el grupo aeronaval (del portaviones que iba para allá pero que primero se fue a hacer unas maniobras en Australia) pues llegará en algún momento.
De momento esa es cómo está la situación con ese enemigo.