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EL CAVALIERE, REHABILITADO PARA LA SOCIEDAD

Si parecía que en Italia había un pacto entre el Movimiento Cinco Estrellas y la Liga para conseguir la aprobación de un Gobierno, por lo menos para salir adelante, de tecnócratas (con un programa claro y demás), a pesar de todos los inconvenientes que ha habido y, sobretodo, del susto que tiene (algo que, de verdad, t

 

20180512 italiaSi parecía que en Italia había un pacto entre el Movimiento Cinco Estrellas y la Liga para conseguir la aprobación de un Gobierno, por lo menos para salir adelante, de tecnócratas (con un programa claro y demás), a pesar de todos los inconvenientes que ha habido y, sobretodo, del susto que tiene (algo que, de verdad, tampoco entendemos bien) Europa de que Italia caiga en las manos del “populismo”, en este caso del Movimiento Cinco Estrellas… Esta situación puede poner nerviosos a los elementos económicos.

En fin, son las excusas y es el sacar los fantasmas y el miedo para que la gente no haga nada que no esté relacionado con un plan establecido (algo que siempre tiene el poder) sino ya se encargaría, si se desmanda este Gobierno italiano, de llevarlo por el buen camino, de la mano de alguna “ayuda internacional” de cosas como la caída de Bolsa y ese tipo de cuestiones. El ‘manual de uso y NO disfrute’ está muy conocido. Pero no es esto, porque Berlusconi ya dijo que “si hay que hacerlo, que lo hagan”…

Fíjense en lo que nos dicen en el diario El País, “de golpe y porrazo”, cuando todo estaba liado

“Un juez levanta la inhabilitación política a Berlusconi. El ex Cavaliere podría presentarse ya a unas posibles elecciones si fracasase la negociación en curso entre Movimiento 5 Estrellas y La Liga”.

¡Qué casualidad, qué casualidad!... ¡Nos ha gustado mucho esto!

“Silvio Berlusconi ha vuelto y está eufórico. En medio de la enrevesada situación política italiana, donde todavía espera una última oportunidad agazapado, un juez acaba de levantarle la inhabilitación que pesaba sobre él por fraude fiscal desde 2013. La decisión añade un elemento de peso extraordinario a las negociaciones en curso entre el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y La Liga para formar un Gobierno in extremis de las que él había dado un paso al lado. Si el acuerdo no llegase a buen puerto (fíjense esta habilitación qué bien ha venido, en qué momento más oportuno, cuando todo el poderío del capital y demás no estaba muy de acuerdo con lo que se estaba haciendo) —y nada es descartable ahora mismo— y hubiese una repetición electoral, Silvio Berlusconi podría ser de nuevo el candidato de Forza Italia”.

Ya saben ustedes: ese candidato a quien nadie vota pero que gana siempre por mayoría. Y ahora viene una parte de la sentencia que nos interesa que ustedes sepan:

“Según el juez que ha rehabilitado al ex Cavaliere, Berlusconi ha dado pruebas suficientes de buena conducta —la pena incluía la visita y ayuda a ancianos con problemas de discapacidad— para que se adelantase el levantamiento de la pena. Los abogados de Berlusconi habían recurrido la ley Severino —según la que fue condenado— ante el tribunal de Estrasburgo. De hecho, se esperaba también la sentencia de dicha instancia, pero nunca tan temprano como finalmente ha llegado la de Milán. Con el fallo, Berlusconi podrá también entrar en el Parlamento como diputado y volver a la arena política de Roma”.

¡Porque está rehabilitado!... Fíjense, fíjense qué importante: por haber cuidado a ancianos con discapacidad… Ustedes pueden pensar que estamos cínicos… Pues sí, pero no, porque en realidad para eso deberían ser las penas impuestas: para que la gente aprendiera, se rehabilitara, y pudiera reinsertarse. De otra forma no tendría sentido dicha pena, porque… o rehabilitamos los presos, o los sistemas de justicia que se han creado son de venganza, para que, el que sea malo, sea castigado. No, no…

La verdad es que, si el fin es la rehabilitación, el sistema es el más malo del mundo porque ¡qué pocos se rehabilitan!, y cuantos muchos salen peor de lo que entraron en la cárcel, aunque por supuesto hay excepciones (y brillántisimas excepciones), totalmente de acuerdo.

Pero si el porcentaje los llevásemos, por ejemplo, al número de muertos en un hospital (porque realmente saliera bien la operación  de rehabilitación –vamos a poner ese símil para entendernos-), ¡nadie se operaría en ese hospital!, porque el porcentaje sería tan bajo… Pero nadie cuestiona eso; nadie cuestiona lo que cuestan las cárceles del mundo occidental para el poco resultado que tienen. Porque el resultado ¿qué es?, ¿la rehabilitación o esconder a la gente para quitárnosla de en medio?

Estamos diciendo que hay que plantearse que son muchos medicamentos para los ancianos, y que la educación no podemos… Pero nadie discute lo que se gasta en las prisiones, siendo un sistema absolutamente inviable, incapaz y sin ninguna posibilidad.