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EL DUELO SERÁ DONALD VS HILLARY, Y NO ESTÁ NADA CLARO QUIÉN GANARÁ

Definitivamente, los republicanos nominan a Donald Trump como candidato para ser el futuro presidente norteamericano. Lo primero que tenemos que hacer es felicitar al Partido Republicano por haber nombrado ya a su candidato. Ahora empezarán a “pulirlo”, a darle una “sobadita” para que no asuste –no asuste- a propios y

 

20160720 trumpDefinitivamente, los republicanos nominan a Donald Trump como candidato para ser el futuro presidente norteamericano.

Lo primero que tenemos que hacer es felicitar al Partido Republicano por haber nombrado ya a su candidato.

Ahora empezarán a “pulirlo”, a darle una “sobadita” para que no asuste –no asuste- a propios y extraños (aunque solo le van a votar los propios).

Y a este respecto, lo que hemos dicho: no tengan tan claro y seguro que va a ganar las elecciones Hillary Diane Rodham (Clinton), que tiene una experiencia de ocho años con su marido (el señor Bill Clinton) como Primera Dama, más otros cuatro años con Barack Hussein Obama como secretaria de Estado (doce años en la Casa Blanca). No lo tengan tan claro.

No es, quizás, lo mejor para el planeta.

Decía el refrán: “Del agua mansa líbreme Dios, que de la brava me libraré yo”… Pues bien, al menos al señor Trump se le ve por donde va, se le ve lo que quiere hacer (que no lo hará, si gana, ya que se verá recortado como en su momento se vio recortado el “cowboy” que ganó por dos veces las elecciones: el señor Ronald Reagan, quien era de un corte “parecido” –salvando las circunstancias y el tiempo- a Donald Trump. Se le temía con terror… y luego no fue ningún terror). Si se fijan, los mayores terrores los han creado los presidente del Partido Demócrata, no los republicanos (aunque, el Partido Republicano... ¡fíjense que trazas tiene! con el señor George Walker (“Amadeus”) Bush y la Guerra de Irak, por ejemplo). Es decir, “tanto monta, monta tanto…”. Por lo tanto, no sería de extrañar que Trump fuera el próximo presidente.

Después de la desilusión que ha provocado el presidente afroamericano Barack Hussein Obama de cara a los afroamericanos en EE.UU. (y de cara a Guantánamo, que no se nos olvida, ¿eh?) no es muy lícito o razonable pensar en votar al Partido Demócrata. Más vale saber con quién se juega uno los cuartos, que no jugarse los cuartos y que le engañen a uno (esto duele más). Nosotros también tenemos la experiencia: todo lo que esperábamos cuando el señor Felipe González accedió al poder, y fíjense qué queda (y en qué se ha convertido él).

Increíble, pero cierto. Así es la política de los políticos.