EL EDITORIAL: 11-M, SEGUIMOS TENIENDO TODAS LAS INCÓGNITAS, 13 AÑOS DESPUÉS
[Silencio]… Este silencio obedece a que hoy es 11 de marzo, 11-M, y es un tiempo que todos –todos- tenemos que incorporar a nuestro tiempo diario, cotidiano. Hoy, en un juego de destinos –dicen que hace 13 años pero es hoy- 191 personas cambiaron el rumbo de su destino por 11 bombas colocadas en cuatro trenes. Hoy se l
[Silencio]…
Este silencio obedece a que hoy es 11 de marzo, 11-M, y es un tiempo que todos –todos- tenemos que incorporar a nuestro tiempo diario, cotidiano.
Hoy, en un juego de destinos –dicen que hace 13 años pero es hoy- 191 personas cambiaron el rumbo de su destino por 11 bombas colocadas en cuatro trenes.
Hoy se les recuerda en un lugar de un parque (El Retiro, en Madrid) con cipreses y olivos en el Bosque del Recuerdo, pero queremos –como en otras ocasiones, otros años- recalcar que este acontecer (que fue anunciado, curiosamente, el día anterior en una pequeña tesis de fin de máster por una joven nacida en España y estudiante de la Universidad de Georgetown (Washington), en la cual exponía la posibilidad de que pudiera ocurrir algo así en nuestro país. A veces parece que hay un halo en el ambiente que nos advierte y que nos avisa… o no).
En cualquier caso, hoy seguimos con la ignorancia política y social de tantas incógnitas en torno al suceso que… es demasiado doloroso como para seguir preguntando.
TODO (es todo, ¿eh?)... TODO lo que conllevaba el desarrollo de un porqué se hizo mal. TODO. Los tan cacareados servicios de Inteligencia y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ni estaban avisadas, ni lo tenían previsto, ni sospechaban que… Y luego, ante la catástrofe, todos los servicios de investigación realizaron la mayor chapuza de la historia para saber, para conocer.
Hoy vegetan y se pudren en la cárcel una serie de personas que, se supone, se cree, parece ser… Pero parece que es asunto zanjado. Igual que ocurriera en el 11-S en EE. UU., las incógnitas son ilimitadas. Parece como… ‘mentira’ que en el día de la fecha, trece años después (pero que es hoy) no se tenga el decoro (por el Gobierno que sea) de reconocer la pésima gestión para esclarecer las situaciones que motivaron esta tragedia.
Y eran gestiones “de manual”: que hay que recoger las pruebas, que hay que preservarlas, que hay que juntarlas, que no hay que reciclarlas… Cosas de manual que estudian los que se dedican a las Fuerzas de Seguridad del Estado y a la investigación. Cosas de manual: “Cosas que hay que hacer ante una posible prueba”. (Y no, luego, que si faltaba una mochila, que si sobraba otra, que quién la encontró, que quién no la encontró…).
Un –sin duda- agravio más para las personas que se quedaron aquí y que constituyeron luego asociaciones (y que ¡cómo no! se pelearon luego entre sí, y con los gobiernos de turno). Y hoy contemplamos… (íbamos a decir ‘pena’, pero no), contemplamos con una sensación extraña el ver los diferentes actos que se han organizado, que cuentan con un ‘pequeño grupo de personas’ (pequeño grupo de personas, hemos dicho bien).
Por supuesto, los líderes políticos se han adjuntado a algún que otro acto, pero… parece como si hubiera sido un… un error en el ejercicio de la pirotecnia, y que… bueno, hubo desastres personales, pero ¡ya está! ¡Qué pronto se olvida y qué pronto se pierde la sensibilidad! Porque eso mismo puede estar a punto de suceder, parecido. Hay suficientes alteraciones en la consciencia de las creencias como para que estemos en uno de los momentos más cruciales de nuestra especie.
Vaya este Editorial para el recuerdo permanente de estas personas que marcharon de una forma poco frecuente hacia su destino. Y vaya nuestra cálida intención a los que vivían en intimidad con estas 191 personas. Y, cómo no, para todos aquellos que están con secuelas y con deficiencias mas o menos importantes o severas. A todos ellos un cordial saludo de la Escuela Neijing, en Comunicaciones Tian, 24 horas… y más.
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Leer aquí: Una española en Georgetown predijo el 11M en su tesis la víspera de la masacre