EL EDITORIAL. Alta tensión no eléctrica en Venezuela
Nuestro Editorial nos lleva de nuevo a la República Bolivariana de Venezuela, donde el presidente Maduro acusa abiertamente –a través de la Fiscalía de Venzuela- a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, como uno de los responsables del atentado contra la presa que suministra electricidad al país. Esto es lo ú
Nuestro Editorial nos lleva de nuevo a la República Bolivariana de Venezuela, donde el presidente Maduro acusa abiertamente –a través de la Fiscalía de Venzuela- a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, como uno de los responsables del atentado contra la presa que suministra electricidad al país.
Esto es lo último de lo último, ya que anteriormente Maduro ha insistido en que ha habido un ataque “cibernético y electromagnético” (esas fueron las palabras del señor Maduro) por parte de los Estados Unidos, con tecnología que solo la tienen los norteamericanos pero que, gracias a los tecnólogos venezolanos, se pudo parar el golpe y se ha recuperado la cosa…
Lo de este hombre no tiene… ¡No sabemos qué decir!... Evidentemente, si quiere culpar a Guaidó del apagón de todo el país, simplemente basta con decir que él ha sido el responsable y que lo detendrán. No parece que las cosas vayan por ahí, pero la Fiscalía así lo ha decidido.
La situación se ha vuelto más caótica aún en el país. Hemos recibido comunicaciones directas de personas de diferentes estados (Falcón, Caracas, Táchira, Barquisimeto…) y todas coinciden en que, claro, la falta de energía eléctrica ha trastocado todos los planes cotidianos del hacer diario.
Se ha convocado una manifestación. El señor Guaidó la ha convocado a las 15:00 horas para que todo el mundo pueda ir sin miedo a que le pille en ella a las 18:00 (cuando prácticamente ya es de noche en todo el país). En cualquier caso, el señor Maduro sigue erre que erre con que todo esto es culpa del capitalismo yanqui, y todo viene de parte de Trump.
La situación ahora, con la falta de electricidad, es de una convivencia caótica en la que empresas, colegios, actividades laborales en general se ven interrumpidos o gravemente zaheridos por esa falta de fluido eléctrico. Siguen los cortes de electricidad. Dependiendo de dónde, hay más o menos cortes. Imaginamos que estará racionando el recurso, y también poniéndole unas horas –seguro- en la cartilla de racionamiento (igual que hizo con los alimentos).
¡Increíble pero cierto! Seguimos pensando que el causante de esto es el señor Maduro. No hace falta buscar a un culpable fuera. Lo tiene todo dentro.
La situación empeora por momentos. De seguir esto así, y no parece que se aclare mucho (ha mejorado pero siguen los apagones), el señor Maduro tiene una nueva presión sobre su ser.
Y a todo esto, para agravar más la situación, el señor Trump ha ordenado la salida total de Venezuela de todos los miembros de la Embajada y Consulados de los Estados Unidos. Así como al principio evacuó a mujeres y niños norteamericanos, ahora ha evacuado a todos. Teme lo peor. Y cuando dice ‘lo peor’ se refiere a que teme que pueda haber algún tipo de revuelta y que, evidentemente, los partidarios de Maduro sabrán dónde ir: a las delegaciones norteamericanas. Entonces, ordena la salida para evitar cualquier precariedad en la defensa de estos lugares (internacionales e intocables pero… para el señor Maduro no hay nada intocable).
Así estamos, y así está la situación. Quizás de aparente calma, pero está más tensa que en otros momentos, y la paciencia se está agotando. Aunque, como decíamos, hace falta una nueva paciencia para que lo que resta ahora de tiempo (que no es a largo plazo sino a corto plazo) pero se lastra todavía mucho de la paciencia anterior. Todo esto solo hace agravar TODAS las deficiencias anteriores. Por lo tanto, vamos a ver cómo… Estamos a la espera, todos estos días, de alguna noticia que indique que ya están poniendo la directa.
Por supuesto, no ha entrado ni un solo camión de ayuda humanitaria. Todo sigue en manos del Ejército (en su mayoría partidarios de Maduro). Creemos que ahí está la clave de este ritmo de acontecimientos. ¡Vamos a ver!
La prensa nos comunica también que han detenido a un periodista hispano-venezolano, crítico con Maduro, acusado de instigar un supuesto sabotaje a la red eléctrica. ¿Qué les parece?... La noticia aparece en el diario El País:
“Luis Carlos Díaz, de 34 años y experto en combatir la censura y los bloqueos informáticos, se encuentra arrestado en la sede del Sebin, la policía política".
Pues fíjense ustedes…
Ya por último, no hay que olvidar que el señor Guaidó ha declarado el estado de excepción en todo el territorio, el cual contempla dos posibilidades:
- Que las fuerzas armadas se haga cargo del Estado.
- Que se admita la llegada de fuerzas armadas extranjeras para ayudar al Estado.
(Eso es lo que dicen los artículos de la Constitución (337, 338 y 339) que reglamentan los estados de excepción).
¡Imagínense!: por un lado la Asamblea Nacional suelta esa declaración (algo que es fortísimo); y por otro lado, el señor presidente ‘oficial’ acusa al presidente en funciones (a través de la Fiscalía) de que él es el causante del apagón.
¡Impresionante! Parece que no, pero ya no sabemos si se está ya en un grado de desespero tal que se busca la confrontación (como parece que quiere ir a por ella el señor Maduro) ya que ha llamado a la “resistencia activa” a todas las organizaciones de base del chavismo para que están dispuestas y preparadas para cualquier contingencia.
En fin, esperemos que esto no llegue a una confrontación humana de ninguna manera. Y esperemos del buen hacer del señor Guaidó y de sus aliados. ¡Vamos a ver!