EL EDITORIAL. Amazon, la comodidad ante todo es muy rentable
Nuestro Editorial es muy simple: Amazon y un señor, Jeff Bezos. ¡Ahí está! Según la noticia aparecida en el diario El País , “Amazon supera a Google y se convierte en la segunda empresa más valiosa del mundo. El gigante tecnológico de compras por Internet ha alcanzado una capitalización [1] de 767.683 millones de dólar
Nuestro Editorial es muy simple: Amazon y un señor, Jeff Bezos. ¡Ahí está! Según la noticia aparecida en el diario El País,
“Amazon supera a Google y se convierte en la segunda empresa más valiosa del mundo. El gigante tecnológico de compras por Internet ha alcanzado una capitalización [1] de 767.683 millones de dólares”.
Está por detrás de Apple pero ya supera a Google. De verdad, de verdad que… ¿Cómo se pueden ganar –vendiendo por Internet- 767.683 millones de euros? Nuestra mente no da para tanto.
Tiene unos almacenes, una infraestructura, ¡y una eficacia! Se puede pedir cualquier cosa a Amazon. Aquí [en Tian] tenemos personas que son verdaderas fanáticas de Amazon, pero... ¡fanáticas!, ¿eh?, para cualquier cosa: “¡compra en Amazon!”. “Es que yo quería comprar unos percebitos”… “Amazon”. “¿Y una silla para jardín?”… “Amazon”. ¡Cualquier cosa!
Nosotros estamos sorprendidos porque la verdad es que nunca hemos comprado directamente en Amazon pero queremos tener esa experiencia. Un día, armándonos de valor, vamos a entrar en su página web y vamos a pedir un bolígrafo Bic… A ver si pagándolo con tarjeta (porque como no se puede pagar con dinero) nos lo envían. Vamos a pedir un bolígrafo Bic de punta fina negra. De verdad, de verdad, de verdad que ChezArdilá nos tiene que explicar esto.
Aparte del tono jocoso que estamos poniendo hay que ver una cosa que nos parece increíble: hoy en día, tal y como están las redes comerciales, si desapareciera esta compañía la economía haría un crack importante porque ¡solo ella son 767.683 millones de dólares!
¿Qué será de las tiendas y de los pequeños comerciantes? Muy pronto desaparecerán. De hecho zapaterías, comercios de ropa, electrónica, ferreterías… van desapareciendo. Y es que un señor ya se puede comprar los interiores, unos pantalones y una chaqueta por Amazon; lo elige él vía Internet, ¡y le llega al día siguiente! No tiene que ir a la tienda.
El asunto es ‘facilite la comodidad como sea’. La civilización de la comodidad. Increíble, pero cierto.
Nos preguntamos, ¿y los comerciantes, qué? Ahora ya malviven porque con esta competencia es muy difícil. ¿Qué será de ellos?, ¿a qué se van a dedicar? Puesto que los productos que vayan a vender deberán tener un precio que no es admisible ni comparable ni podrá competir con el precio de los productos de Amazon.
En realidad estamos ante un acontecimiento extraordinariamente increíble. Si lo vemos bajo la óptica de la incredibilidad, hace 10 años nadie nos hubiera podido decir que esto iba a tomar esta textura. Hoy, cualquier compra previamente pasa por la consulta a los precios de Amazon -o de cualquier otra empresa de venta en línea- antes de salir a la calle, a la tienda, al almacén, a comprar.
La comodidad ante todo.
[1] Ya nos dirá ChezArdilá qué es esto exactamente