EL EDITORIAL. Análisis rápido de la situación en Andalucía
Nuestro Editorial tiene que ser chovinista, es decir, de aquí, de España, aunque para muchos de ustedes no les digan nada las elecciones andaluzas que se han celebrado ayer domingo. Pero sí tienen mucho que ver con las elecciones generales –que probablemente se adelanten- en relación a la situación del Partido Socialis
Nuestro Editorial tiene que ser chovinista, es decir, de aquí, de España, aunque para muchos de ustedes no les digan nada las elecciones andaluzas que se han celebrado ayer domingo. Pero sí tienen mucho que ver con las elecciones generales –que probablemente se adelanten- en relación a la situación del Partido Socialista O-lo-que-sea Español (PS?E) aunque no sea lo mismo unas elecciones generales que unas elecciones autonómicas.
Lo cierto es que la Comunidad Autónoma de Andalucía, tradicionalmente feudo del Partido Socialista O-lo-que-sea Español, ha dado un vuelco. Se buscaba la mayoría absoluta, y no ha sido así. La mayoría absoluta se conseguiría con la unión de los partidos de la derecha (PP, C’s) y los radicales de VOX -que es lo más significativo- el partido más radical (tipo partido de Bolsonaro o más que Bolsonaro). Un nuevo partido que llevaba en la penumbra un tiempo, y que emerge con 12 diputados, y justo ganando en las provincias y los sitios donde más inmigrantes hay. Uno de los puntos se su programa es el de expulsar a los inmigrantes. Otro de los puntos es quitar la Ley de Violencia de Género, y… otras lindezas. ¡Estilo Bolsonaro, idéntico!
Nos llama la atención pero los votos son los votos, y quizás en todos los sitios -pero en España casi siempre el voto es de castigo-. Es decir, han castigado al PS?E por no cumplir, por no hacer, por no lograr… lo que sea en Andalucía. Porque esta mujer [Susana Díaz] ya estaba –y esto creemos que ha sido un fallo político muy severo- muy quemada para ser elegida presidenta. Dudamos que se proponga ella (suponiendo que siga, porque todo apunta a que va a dimitir o se va a ir o la van a echar).
Todo apunta a que si la mayoría absoluta la toman los partidos de derecha (como el Partido Popular, VOX y Ciudadanos) pues, evidentemente, el presidente es mejor que sea de uno de ellos, y no del partido más votado (que sí ha sido el PS?E).
Otro detalle importante a reseñar es que prácticamente ha ido a votar el 50% de la población (un 53-57% según la fuente; no sabemos si se ha llegado al cómputo final del porcentaje de voto) lo cual significa que la mitad de la población se ha abstenido. No ha votado en blanco o nulo, no, no. Simplemente no quieren saber nada de los políticos.
Esto debería hacer que los políticos hicieran una será reflexión sobre su papel social y lo que implica ese 50% (qué piensa ese 50%): que probablemente con las urnas no se arregle, nada, y que van a tener que seguir arreglándose como puedan (a pesar de las urnas, y a pesar de lo que salga en las urnas).
En cualquiera de los casos, Andalucía está conmocionada. ¡El país está conmocionado!, por ese arribo de la derecha más radical, por la derecha moderada, y por el hundimiento del Podemos (que ha ido en coalición con Izquierda Unida en el partido Adelante Andalucía) del señor Iglesias, que también se ha venido abajo. Esto último era lógico; uno arrastra (PS?E) al otro (Podemos).
En consecuencia, las cosas están políticamente muy incómodas para este Gobierno, no obstante el señor Pedro Sánchez dice que eso a él no le dice nada especialmente y que él seguirá gobernando España.
En fin, se pude ser hipócrita pero más es difícil. ¿Cómo que no le importa, señor Sánchez? ¿Cómo que no le importa? Esto es un test en el que casi 7 millones de habitantes les han dicho que no les quieren ustedes, ¿vale?, que prefieren otra ala de los que ustedes han echado del Gobierno. Entonces les tiene que decir “algo”.
Es un test. Evidentemente no es lo mismo que unas elecciones generales, pero entendemos que si ahora hubiera unas elecciones generales los resultados se iban a parecer bastante a esto.
Entendemos que usted quiera agotar la legislatura hasta los dos, para dar tiempo a recuperarse. Lo entendemos pero… claro, si no se pone usted de acuerdo con Podemos, con los catalanes y con los vascos nada sale adelante. No se puede gobernar por Decreto Ley continuamente.
En definitiva, creemos además -y nos parece severo- que el Partido Socialista O-lo-que-sea Español, que debería caracterizarse (aunque solo sea por llamarse socialista) por hacer una autocrítica, una evaluación, así… ¡de ya! ¿Qué la harán?, ¿la semana que viene, el mes que viene? No ha habido autocritica, no ha habido autoevaluación; ella dice que va a seguir porque ella ha ganado…
En fin, la torpeza llevada al máximo.
¡Es una pena! Es una pena pero nuestros políticos han vuelto a demostrar su incongruencia, si incapacidad, y los votantes han vuelto a demostrar que lo hacen por castigar, no votan por fidelidad, creencia… Claro, es que si las cosas no van como deberían o pensaban que deberían de ir, como les prometieron que iban a ir, pues… “¡Te castigo!” ¿Y cuál es la forma de castigarte? Votar a todo lo contrario. Es increíble, pero cierto.
Lo cierto es que todo indica un electorado muy poco filiado a la política; todo indica una mitad de la población que no quiere saber nada de los políticos (no por su cultura especial, ni por su preparación especial sino que ha perdido totalmente la confianza en los políticos). Y todo esto, en definitiva, es un crack para el Estado Español (el Estado de las Autonomías, el estado….).
Ahora que se está planteando variar la constitución es todo un tirón de orejas a los políticos, sobre todo esa abstención tan significativa…
En fin, hasta aquí nuestro Editorial y nuestro primer análisis rápido de a situación.