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EL EDITORIAL. ANULAN EL PASAPORTE A CAPRILES. SIGUEN LA REPRESIÓN, EL TERROR, EL RENCOR Y EL MIEDO

Nuestro Editorial vuelve, de nuevo, a la República Bolivariana de Venezuela, sí señores, porque jueces militares y jueces civiles han enviado a la cárcel a casi 300 personas en los cuarenta días que llevan de protestas continuadas hasta la fecha. El Foro Penal los considera a todos prisioneros políticos. Una cifra que

 

COMUNICANuestro Editorial vuelve, de nuevo, a la República Bolivariana de Venezuela, sí señores, porque jueces militares y jueces civiles han enviado a la cárcel a casi 300 personas en los cuarenta días que llevan de protestas continuadas hasta la fecha. El Foro Penal los considera a todos prisioneros políticos. Una cifra que casi triplica el número de presos políticos del chavismo antes de que comenzase la rebelión de abril, que era de 117.

La situación más grave se está produciendo ahora en el estado Táchira (fronterizo con Colombia) que ha sido militarizado debido a los saqueos que han dejado a la capital en un estado –según las imágenes- absolutamente lamentable. Además, por dicha plaga de saqueos, la militarización ha llegado también al estado Valencia (el último hasta ahora). A este paso va a tener a todo el país militarizado, (aunque ya lo tiene, de hecho).

No sabemos nada de la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU a propósito de la situación de Venezuela (de la que les informábamos ayer), una demanda que han hecho los Estados Unidos de Norteamérica.

No obstante, la noticia de última hora que nos ha hecho elegir el tema de Venezuela como Editorial para el día de hoy, es que han impedido salir del país, con destino a New York para asistir a una reunión con el Alto Comisionado de Derechos Humanos, al jefe de la oposición actual, el señor Capriles. ¡No le han permitido salir desde Maiquetía! Se le ha retirado el pasaporte y está de regreso en Caracas.

Capriles lidera las protestas contra el Gobierno Nicolás Maduro, es evidente, iniciadas en abril y cuya represión ya se ha cobrado la vida de medio centenar de venezolanos. (Los últimos datos nos hablan, exactamente, de 44-45 personas, por eso se dice medio centenar de fallecidos). Y ahora el chavismo acusa al señor Henrique Capriles Radonski, gobernador del estado Miranda, de promover los incidentes violentos que se multiplican en distintas zonas del país.

Como recordarán ustedes, Capriles fue inhabilitado el mes pasado para ejercer cargos públicos por 15 años por la chavista Controlaría General de la República Bolivariana de Venezuela, que le acusa -entre otras cosas- de haber recibido un par de donaciones de embajadas europeas (Polonia y Reino Unido) para construir una cancha deportiva en un barrio popular de los Valles del Tuy (estado Miranda).

Esta misma maniobra “ilegal” (como la define la oposición) ya había sido llevada a cabo contra el diputado Luis Florido, de Voluntad Popular, presidente de la Comisión de Política Exterior del Parlamento venezolano, quien el pasado mes de marzo tuvo que salir por la frontera de Colombia para dirigirse también a EE.UU. debido a que el Gobierno nacional le había anulado el pasaporte en el aeropuerto internacional de Maiquetía.  Y en las últimas horas la sufrieron también el reputado periodista César Miguel Rondón y su esposa, tras ser acusado por el propio presidente Maduro de “fomentar el odio” a través de las redes sociales. En todos los casos las autoridades migratorias anularon los pasaportes alegando que habían sido reportados como perdidos o robados.

Así están las cosas. Imagínense. Todo está estallando por momentos. Creemos que Maduro debe tener de ídolo a Bashar al-Assad, y en vista de que este último ya lleva siete años de guerra civil, e incluso tiene simpatías en el exterior, pues… Decimos esto por pensar algo, ya que ningún otro gobernante –suponemos- en su sano juicio podría estar, como está él, en estas situaciones, y pretendiendo dar lecciones de democracia, de moralidad.

Realmente lamentable y doloroso, y nos duele a todos los venezolanos, a todos los seres de consciencia latina, de consciencia libertaria, que tanto costó liberar y salvar del yugo de las dictaduras coloniales y neocoloniales como la que está ejerciendo el señor Maduro. La verdad es que, hoy por hoy, estamos todos deseosos de un desenlace, que esperemos que no sea peor, porque ahora verdaderamente es difícil, difícil, difícil.

Ahí está lo que quedaba: Capriles, retirada de pasaporte, incitación de la violencia… Por lo tanto, no creemos que tarden mucho en detenerle... Lo que pasa es que esto ya puede significar una vuelta de tuerca gravísimo: tener presos a Leopoldo López y ahora también a Henrique Capriles (si es que lo detienen), aunque... en alguna medida lo han detenido porque no le han permitido salir del país. Increíble, pero cierta, la torpeza con la que actúa Maduro, siempre bajo el signo del terror, del rencor y, específica y genéricamente, del miedo.