EL EDITORIAL. Arabia Saudí ya ha ejecutado a 48 personas desde enero
Nuestro Editorial nos lleva a Arabia Saudí ya que ha batido un nuevo récord, tal como aparece en la prensa: “Arabia Saudí bate un nuevo récord: ejecuta a 100 reos en 2017”. Pero es que, además, ha ejecutado a 48 personas desde enero, y más de 600 desde 2014. Como ven, nuestra tradicional amistad con el mundo árabe en g
Nuestro Editorial nos lleva a Arabia Saudí ya que ha batido un nuevo récord, tal como aparece en la prensa:
“Arabia Saudí bate un nuevo récord: ejecuta a 100 reos en 2017”.
Pero es que, además, ha ejecutado a 48 personas desde enero, y más de 600 desde 2014.
Como ven, nuestra tradicional amistad con el mundo árabe en general, y en particular con Arabia Saudí, dice poco de las intermediaciones de don Juan Carlos, el rey Emérito, y de nuestra política no favorable a la pena de muerte.
“De acuerdo con los datos facilitados por el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, una organización sin ánimo de lucro con sede en Washington, el centenar de muertes por pena capital hasta el momento es aproximadamente el 10 por ciento del número total de ejecuciones realizadas en 2016, añade el portal.
Riad castiga con la pena capital a aquellos ciudadanos que cometen crímenes como políticas (apostasía), atraco a mano armada, asesinato, violación, terrorismo y cargos relacionados con drogas, informa el diario británico The Independent”.
Nos parece una vía bastante terrorífica.
“Amnistía condena ‘momento oscuro para la libertad’ en Arabia Saudí. Amnistía Internacional (AI) denuncia la detención de dos activistas en Arabia Saudí, tachándolo de ‘un momento oscuro para la libertad de expresión’ en ese país”.
A ver si el nuevo príncipe heredero Mohammed bin Salman cambia esta situación.
“Sin embargo, al menos 14 ciudadanos saudíes pertenecientes a la minoría comunidad chií fueron condenados a muerte por delitos relacionados con la organización de protestas y al menos uno de estos era menor de 18 años en el momento de la infracción, informó el 10 de agosto la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW)”.
“Las empresas de relaciones públicas de Arabia Saudí han vendido recientemente una imagen distorsionada del reino con reformas emprendidas por el nuevo príncipe heredero Mohamad Bin Salman, pero lejos de la realidad y lo único que ha aumentado ha sido el número de la ejecuciones en este país”, dice Sarah Whitson, directora para Oriente Medio del HRW”.
“En este contexto, Whitson subraya que las ejecuciones nunca son la respuesta para detener los crímenes, especialmente cuando provienen de un sistema judicial defectuoso que ignora sistemáticamente las denuncias de tortura contra los súbditos del reino”.
Increíble, pero cierto. ¡Casi nada! Todo esto es francamente decepcionante, por no decir “deteriorante”.
Sería importante que el Derecho Internacional, con sede en La Haya en el Tribunal Internacional de Derechos Humanos, en alguna ocasión tomara medidas de algún tipo. Pero parece que somos tan, tan esclavos del petróleo que no se le puede decir nada al gran señor de los petróleos.
En consecuencia, estamos mudos ante las situaciones de este tipo que arrasan con cualquier presunción de inocencia y aplanan cualquier actitud, de simplemente otro pensamiento, porque la muerte acecha en cualquier momento.
¡Así vamos!