EL EDITORIAL: ATAQUE DE EE. UU. A UNA BASE AÉREA MILITAR EN SIRIA
La noticia que saltó a primera hora de la mañana, es nuestro Editorial hoy. EE. UU., a través de una orden del presidente Donald Trump, ha realizado un ataque a una base aérea en la provincia de Homs (Siria) como consecuencia represalia por el ataque con armas químicas (gas sarín) que realizó Bashar al-Assad el pasado
La noticia que saltó a primera hora de la mañana, es nuestro Editorial hoy.
EE. UU., a través de una orden del presidente Donald Trump, ha realizado un ataque a una base aérea en la provincia de Homs (Siria) como consecuencia represalia por el ataque con armas químicas (gas sarín) que realizó Bashar al-Assad el pasado martes contra la población civil en Jan Sheijun, causando entre 70 y 80 86 muertos, 30 de ellos niños. Ésta fue la base desde la cual partieron los aviones que hicieron el bombardeo.
Parece ser que se ha destruido importante infraestructura militar, lo cual va a imposibilitar en gran medida y manera los nuevos ataques de Bashar al-Assad con armas químicas.
Esta respuesta de EE. UU. se fundamenta en la Convención sobre las Armas Químicas,(1) un tratado internacional que entró en vigor en 1997 por el que se prohíbe el desarrollo, la producción, el almacenamiento, la transferencia y el empleo de armas químicas, y se dispone además la destrucción de estas armas en un plazo de tiempo específico (punto este último que, como hemos visto esta semana, no se cumple).
El ataque ha sido realizado con 59 misiles de crucero que han salido sido lanzados desde dos barcos buques de guerra estadounidenses anclados en el Mediterráneo Oriental al sur de Chipre, y que habían salido asu vez de la base de Rota (España). (Así, a una distancia prudencial… 59 misiles).
Han producido 95 militares muertos y 4 heridos y también en la población adyacente 9 personas han fallecido 4 de ellas niños. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha asegurado que han perdido la vida siete militares y al menos otros siete han resultado heridos. Sana, la agencia oficial de Siria, ha añadido después que el ataque ha dejado al menos nueve civiles muertos, entre ellos cuatro niños, y que hay otros siete heridos. Así ha sido el balance de efectos secundarios.
Todas las cifras que ofrecemos aquí, siempre son muy relativas (las del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres, y que es el que nos da estos datos. Aunque son datos relativos nos fiamos de ellos, porque son los únicos datos que nos llegan a occidente. Nos fiamos de ellos porque son los únicos daos que nos llegan a occidentes, pero… parecen ser mesurablemente fiables.
Evidentemente, no se ha hecho esperar la respuesta de Vladimir Putin (el principal aliado de Assad) que ha calificado de injerencia de un país en los asuntos propios de otro, que ha pedido una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU al considerar que el ataque "puede ser un acto de agresión por parte de Estados Unidos contra un país miembro" de Naciones Unidas. Esto también pone en seria dificultades las relaciones entre Rusia y EE. UU. a nivel militar.
Queremos comentar que, según palabras de Trump, se avisó –a los rusos y al propio Gobierno de Bashar al-Assad- del taque. No sabemos con cuánto tiempo de antelación, ¿verdad?, pero evidentemente no ha habido bajas rusas, aunque sí bajas del ejército Sirio.
En otro orden de cosas, este ataque podría ser atributo del belicoso Donald Trum, pero no es así. Resulta que ya lo había prometido el señor Barack Husseim Obama II como respuesta a otro ataque con armas químicas que hizo el dictador (el ataque de Ghouta, en agosto de 2013), pero Obama no se atrevió a dar una respuesta. Amenazó “con”, pero no llegó a hacerlo.
En consecuencia, la situación en Siria ahora se ha puesto severa. Donald Trump ha advertido de que hay que hacer un esfuerzo importante para acabar con esa sangría y esa barbarie humana que se está realizando en Siria. De hecho, convocó a las fuerzas para un diálogo. Pero –por supuesto- con su ataque (que lo ha calificado, no solamente como de ataque para dar cumplimiento a la normativa de prohibición de ataques químicos, sino también por considerar que bajo esa premisa se ponen en riesgo intereses de los aliados, e intereses del pueblo norteamericano.
Así ha sido el ¡¡booom!! con el que nos hemos despertado hoy.
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(1) El empleo de armas químicas se considera un crimen de guerra desde 1997, pero Siria es uno de los países que NO ha firmado la Convención sobre Armas Químicas que veta su uso. Es por ello que posee el mayor programa de armas químicas en todo Oriente Próximo y, según fuentes oficiales del estado francés, aliado de la oposición armada al gobierno sirio y partidario de intervenir militarmente en Siria, entre ellos se encuentran más de mil toneladas de agentes tóxicos como el gas sarín y el VX.
El ataque con armas químicas de Ghouta es, hasta el momento, el más grave del siglo XXI y el segundo más mortal desde la Segunda Guerra Mundial, superado únicamente por el Ataque químico a Halabja (Irak), que se saldó con más de 5.000 muertos.