EL EDITORIAL. Auto de ejecución con las indemnizaciones por el desastre ecológico del ‘Prestige’
Nuestro Editorial nos lleva a una decisión que todavía puede ser recurrida. Parece increíble: “La factura del Prestige se fija 15 años después”. ¡A estas alturas!... ¡Y todavía pueden recurrir! “El Estado español recibirá 1.573 millones de euros. Deberán hacer frente al pago el capitán y la compañía aseguradora del bar
Nuestro Editorial nos lleva a una decisión que todavía puede ser recurrida. Parece increíble: “La factura del Prestige se fija 15 años después”.
¡A estas alturas!... ¡Y todavía pueden recurrir!
“El Estado español recibirá 1.573 millones de euros. Deberán hacer frente al pago el capitán y la compañía aseguradora del barco, condenados por un delito medioambiental”.
Esto ocurrió el 15 de noviembre de 2002. “El petrolero Prestige navegaba sin rumbo, con el casco roto, frente a las costas ‘galegas’. Faltaba un día para que los primeros restos del fuel que transportaba empezasen a llegar a tierra y cuatro para que el buque se partiese en dos. Quince años después, otro 15 de noviembre (qué casualidad) se marcará en el calendario de esta catástrofe medioambiental. La Audiencia Provincial de A Coruña (fíjense, está en la Audiencia Provincial) ha fijado el importe de los daños ocasionados: 1.573 millones al Estado español, 61 millones a Francia, y 1,8 a la Xunta de Galicia.
El tribunal coruñés ha dictado el auto de ejecución de la sentencia del Tribunal Supremo, que en su día enmendó al tribunal juzgador, condenó al capitán del Prestige, Apostolos Mangouras, a dos años de prisión por delito medioambiental y abrió la puerta a indemnizaciones por responsabilidad civil. El fiscal solicitaba que esa factura de la marea negra alcanzase los 4.328 millones de euros, pero finalmente se ha adelgazado un poco”. (¡Más que un poco!).
El auto dictado hoy miércoles fija las sumas que deben pagar las partes condenadas por la marea negra que tiñó de fuel 2.000 kilómetros de costa entre la frontera con Portugal y Francia: Apostolos Mangouras y la compañía aseguradora del petrolero, The London Steamship Owners Mutual Insurance Association. Deberán asumir directamente el pago hasta el límite de un billón de dólares estadounidenses fijados en su póliza”.
Lo terrible de esto es que todavía, por supuesto, siguen acompañándose genéticamente trastoques en la costa ‘galega’. Las consecuencias pueden ser recurridas; el dinero no va a arreglar nada, ¿no? Porque “El auto dado a conocer en los días en los que vuelven a la memoria colectiva las imágenes de la marea negra de fuel sostiene que los daños morales causados son "obvios, extensos y profundos" y que lo son por el sentimiento de "temor, ira y frustración" que afectó a gran parte de los ciudadanos españoles y franceses y por la "huella indeleble" de la percepción referida a que catástrofes de esta o más amplia magnitud pueden afectar en cualquier momento a los mismos perjudicados".
Esto es increíble…
“En el caso de la Xunta de Galicia, recibirá 1,8 millones por los gastos ocasionados por el reciclaje del fue extraído de la costa y depositado en la Sociedade Galega de Refugallos Industriais (SOGARISA). No recibirá más porque en el año 2005 la Xunta suscribió un acuerdo con el Estado en el que renunciaba a toda indemnización al considerarse íntegramente resarcida por los daños ocasiones por el accidente”. No entendemos esto, pero… en fin; ¡así es!
“La entidad aseguradora The London Steamship Owners (The London P&I Club) depositó antes de la celebración del juicio 22,7 millones de euros para hacer frente a los daños ocasionados en caso de sentencia condenatoria. Esta cantidad, según recoge el auto, se distribuirá entre los perjudicados a prorrata de las cantidades fijadas en la resolución. En cuanto a los intereses, solo se exigirán desde la firmeza del auto notificado este miércoles.
La instrucción judicial del caso Prestige se prolongó durante 10 años. En el décimo aniversario empezó el juicio en la Audiencia coruñesa, que se celebró durante nueve meses; y en el undécimo aniversario se dictaba sentencia. Habría que esperar hasta enero de 2016 para que el Tribunal Supremo dictase un nuevo fallo, que modificaba parcialmente el pronunciamiento previo. Ahora, de nuevo, los tiempos se alargan y hasta el 15 aniversario no se ha notificado el auto de ejecución. En todo caso, frente a esta resolución cabe interponer recurso ante el Tribunal Supremo”.
Así está la Justicia en España. Tienen tanto que leer que necesitan años, y años, y años para la evidencia. Toda España se volcó para recoger petróleo. Fue el “Nunca Máis”… Pues fue el “nunca máis”, pero no tenemos la seguridad de que nunca mais se vaya a resolver. Y luego, cuando se quiere sacar algo que mitigue ese dolor, se cuantifica en dinero. Siempre en dinero… Y el dinero tampoco llega nunca a producirse ni a gestarse. ¡Increíble, pero cierto!