EL EDITORIAL. Brunéi, una barbarie más permitida por la comunidad internacional
Nuestro Editorial nos lleva a un país: Brunéi. La noticia aparece en el diario El País : “Brunéi comienza a castigar con lapidación la homosexualidad y el adulterio. La aplicación de la ley islámica desencadena campañas de boicot y la condena internacional.” La noticia nos viene desde Bangkok: “La ejecución mediante la
Nuestro Editorial nos lleva a un país: Brunéi. La noticia aparece en el diario El País:
“Brunéi comienza a castigar con lapidación la homosexualidad y el adulterio. La aplicación de la ley islámica desencadena campañas de boicot y la condena internacional.”
La noticia nos viene desde Bangkok:
“La ejecución mediante la lapidación o la mutilación de extremidades son castigos basados en la ley islámica (sharia) que entraron este miércoles en vigor en el sultanato de Brunéi, entre campañas de boicot y la condena de la comunidad internacional.”
¡Increíble!, ¿no?
“La reforma legislativa del Código Penal supone consumar el giro conservador de esta nación musulmana del sudeste asiático gobernada con puño de hierro por el sultán Hassanal Bolkiah, quien ejerce de máximo representante del islam en el país.
El nuevo Código Penal incluye la lapidación por delitos de homosexualidad y adulterio; la mutilación de la mano o el pie por robo; la pena capital por blasfemia, difamar el nombre del profeta Mahoma y la apostasía; y la flagelación por aborto, entre otras.”
“La alta comisionada de derechos humanos de la ONU, Michelle Bachelet, señaló esta semana que la aplicación de estas leyes "supondría un serio retroceso de los derechos humanos en Brunéi".
"El nuevo Código Penal es brutal en su núcleo al imponer estos arcaicos métodos de castigo a actos que no deberían ser considerados crímenes", ha declarado este miércoles Phil Robertson, subdirector para Asia de Human Rights Watch.”
“La oficina del primer ministro, puesto ocupado por el sultán (72 años), afamado por su vida opulenta y varios escándalos amorosos, anunció el sábado la medida con un breve comunicado donde apunta que la sharia ayudará a mantener "la paz y el orden" y tiene como objetivo "educar, respetar y proteger los derechos legítimos de todos los individuos de cualquier raza y fe".
De verdad que hay que tener…
“El sultanato, próspero gracias a sus ingentes reservas de petróleo y gas, […]”
¡Cómo no!
“[…] Comenzó a introducir los castigos basados en la ley islámica en 2014, con una primera batería de enmiendas para las condenas menos duras, en un plan de dos años por etapas que fue suspendido temporalmente por la campaña internacional de boicot contra el entramado de negocios bajo el patronazgo del país.”
“Matthew Woolfe, fundador de la organización The Brunei Project, señaló que los cambios en el ordenamiento penal crean miedo y ansiedad entre los habitantes, muchos de los cuales no se atreven a hablar o lo hacen bajo condición de anonimato. Entre ellos un bruneano, que se encuentra en proceso de solicitar asilo en Canadá y abandonó el país por miedo al futuro que le esperaba siendo transgénero.”
Pues… ¡imagínense!
“El actor estadounidense George Clooney renovó, en una columna publicada por el medio Deadline, el boicot contra los hoteles de Brunéi, entre ellos el Beverly Hills en Los Ángeles, Plaza Athenee en París o Eden en Roma, una medida a la que se han sumado otros famosos, políticos y colectivos en favor de los derechos humanos.”
"Cada vez que nos alojamos, reunimos o comemos en cualquiera de esos nueve hoteles, estamos dando dinero a los que eligen lapidar o pegar latigazos hasta la muerte de sus propios ciudadanos por ser gais o acusados de adulterio", escribió Clooney. El cantante británico Elton John apoyó el llamamiento de Clooney.”
“Aunque el actual Código Penal ya contempla la pena de muerte, Brunéi no ha realizado ninguna ejecución desde 1957.”
“La homosexualidad ya era ilegal en el sultanato. El delito por vestir ropa clasificada como indecente acarrea una pena de hasta seis meses de cárcel, y el consumo del alcohol en lugares públicos se castiga con hasta los dos años de prisión.
Brunéi cuenta con un sistema jurídico doble que combina los tribunales civiles, basados en las leyes británicas —el sultanato fue protectorado británico hasta 1984— y las islámicas.”
Pues… ¡vaya herencia que dejaron, señores del United Kingdom! Estuvieron hasta el 84 pero no sirvió para mucho su colonización.
Ahí está que, el mundo mundial, sabiendo de esto, como son ricos hay que aceptarles todo lo que sea. ¡Es durísimo este criterio, este asunto! No ya por lo que supone de dolor a aquellos que padecen estas leyes, sino por la consciencia de egolatría e idolatría que se autoproclama en determinados sujetos, que además son mantenidos o vistos por el resto del mundo.
Sí, ahora hay esta protesta de los artistas para no ir a sus hoteles, y tal… Sí, está bien, pero… ¿Hay alguna reacción internacional contra esas barbaries? No, seguirán produciendo petróleo, seguirán con sus ingresos, y el señor sultán seguirá con sus opulencias y demás barbaries de un capitalismo cruel.
Así estamos y así se lo contamos.