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EL EDITORIAL. Cada vez da más miedo ir a un hospital

Nuestro Editorial nos lleva al hospital Gregorio Marañón de Madrid. La noticia viene reflejada en el diario El Mundo : “Cinco pacientes contagiados de hepatitis C tras hacerse un TAC en el Hospital Gregorio Marañón”. Evidentemente, los que se hayan hecho tomografías computarizadas dirán ¿cómo?... Bien, estas pruebas, e

 

COMUNICANuestro Editorial nos lleva al hospital Gregorio Marañón de Madrid. La noticia viene reflejada en el diario El Mundo:

“Cinco pacientes contagiados de hepatitis C tras hacerse un TAC en el Hospital Gregorio Marañón”.

Evidentemente, los que se hayan hecho tomografías computarizadas dirán ¿cómo?... Bien, estas pruebas, evidentemente, se hicieron con contraste (es decir, le inyectaron al paciente un producto que se hace visible radiográficamente). ¡Pues ha pasado esto!

El producto de contraste está difícilmente contaminado (por no decir que es imposible que lo esté), pero lo que no entendemos es cómo los medios habituales (guantes, jeringuillas desechables…) pudieron estarlo. No se dan muchas explicaciones.

“El Servicio de Medicina Preventiva del Hospital Gregorio Marañón ha detectado cinco casos de pacientes, que, según los primeros indicios, habrían contraído la hepatitis C en el propio centro. Tal y como ha informado la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid a través de un comunicado, todos ellos se habían realizado "un TAC con contraste en una sala en concreto y en una misma fecha, el 11 de mayo de este año".

20181109 tacTodo esto ha ocurrido el 11 de mayo, y estamos en noviembre…

“Transcurrido el periodo de incubación, a dos de ellos se les diagnosticó la enfermedad, una circunstancia que fue notificada al sistema de vigilancia epidemiológica a finales de agosto. En ese momento se inició una "investigación exhaustiva" que incluyó a todas las personas en posible riesgo y que estableció el nexo común entre ambos casos, lo que permitió la detección de otros tres adicionales "clínicamente asintomáticos".

"Todos los pacientes han sido informados de los hechos, han sido adecuadamente diagnosticados y se ha iniciado tratamiento con los últimos antivirales, que tienen una eficacia en la eliminación del virus en el 98% de los casos", señalan en el Gregorio Marañón. "Asimismo, desde el Servicio Madrileño de Salud se les ha informado de sus derechos a gestionar una reclamación patrimonial", añaden. Según la información facilitada por el hospital, los afectados por este contagio se encuentran en "seguimiento ambulatorio por especialistas médicos, están estables y evolucionan favorablemente".

“En Sanidad aseguran que el Gregorio Marañón tiene implantados "todos los protocolos de seguridad necesarios y exigidos para la realización de este tipo de pruebas diagnósticas". No obstante, aseguran que el centro mantiene abierta una investigación para tratar de conocer las causas concretas en las que se produjo la transmisión”.

Eso es lo que queremos saber, claro. No digan de entrada que tienen implantados todos los protocolos de seguridad necesarios, porque si estuvieran perfectamente implantados no se hubiera producido el contagio. Por lo tanto digan que hubo un fallo allí donde se produjo el mismo. O sea, digan “Un fallo en el sistema de protocolos de seguridad necesarios ha producido esta transmisión”.

La verdad es que cada vez nos están asustando más. Entre las súper bacterias, los enfermeros asesinos, la eutanasia (quieras o no), y ahora contagios en pruebas diagnósticas… ¡Cualquiera va a un hospital!

20181109 tac 2En fin, son cosas que pasan, sin duda. No nos parece muy galán por parte del Hospital que “No se preocupen, que el 98%, con los retrovirales se cura”… El 98%, sí, pero… ¡queda un 2%! Habría que tener mala suerte para que alguna de estas cinco personas no se curara… No nos parece elegante que digan que “Tienen todos los protocolos, que tienen todo”. Bien, si tienen todos los protocolos y tienen todo, ¿cómo es que se han contagiado cinco personas? No lo entendemos…

Esperamos que en algún momento, en la investigación que suponemos que están haciendo (“suponemos”, por supuesto) se detecte qué factor humano ha fallado. Porque, como hemos dicho antes, que el contraste esté contaminado… es difícil (tiene unos controles y una elaboración en centros especializados en los que, si hubiera sido así, ya se habrían destapado cientos de casos en los que se hubiera utilizado el contraste ‘x’, ¡que tampoco lo dicen!). El problema debe de estar en el factor humano, es decir, en aquel que usa esa jeringuilla, que debe ser desechable… Todo el material para estos casos se hace desechable… ¡o no! Claro, nos entra la duda.

Como ven ustedes, la información es la perca (por no decir parca). Tan parca tan parca que, desde agosto que se diagnostica, pasado el periodo de incubación, etc. ya ahora en noviembre nos lo comunican. Bien está guardar un cierto secreto profesional, pero también bien está saber que tenemos una “garantía” (entre comillas, no tenemos la certeza 100% de nada, por supuesto) pero nos hubiera gustado que este informe del Gregorio Marañón hubiera sido un poco más comprometido.

Dicen también que pueden demandarles… El paciente no tiene interés en demandar a nadie. Lo que no tiene ningún interés es en contraer una enfermedad que no tenía, que vaya usted a saber también la razón para hacerle ese TAC. Tampoco sabemos qué personal maneja esa sala.

Es decir, falta mucha información. No se trata de que nos den culpables, no. se trata de que nos expliquen por qué ocurrió eso, porque igual que ha pasado con esa prueba, ahora, cualquier prueba con contraste de las miles que se hacen todos los días, el temor social va a cundir. Pero si prontamente descubren la causa –que seguramente ya la sabrán- y ponen el remedio, pues se identifica como un fallo… (Que mala suerte, ¿no?, que pases por un sitio, se caiga un árbol y te dé, pero es difícil echarle la culpa al que plantó el árbol).

En consecuencia, nos preocupa enormemente que se produzcan estos casos y la información… Estamos en una crisis informativa terrible, terrible, terrible…