EL EDITORIAL. CNI: Fondos reservados para una guerra (y sucia) contra la inmigración a España
Esta noticia nos parece tremenda, pero así es. El diario El País nos dice lo siguiente: “El CNI pagó a dueños de cayucos para frenar la inmigración ilegal”. ¿Ustedes creen que…? “Fuentes cercanas al Gobierno de José Luis Zapatero reconocen que la situación era insostenible y decidieron actuar en los países desde los qu
Esta noticia nos parece tremenda, pero así es. El diario El País nos dice lo siguiente:
“El CNI pagó a dueños de cayucos para frenar la inmigración ilegal”.
¿Ustedes creen que…?
“Fuentes cercanas al Gobierno de José Luis Zapatero reconocen que la situación era insostenible y decidieron actuar en los países desde los que salían los barcos”.
¡Qué fuerte!, ¿no? ¡El Centro Nacional de Inteligencia! Fíjense qué inteligencia… ¡Si es que vamos sobrados!
“El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) usó fondos reservados para frenar la llegada masiva de inmigrantes irregulares a Canarias bajo el mandato del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que tuvo su punto culminante en los años 2006 y 2007. Según fuentes próximas al Ejecutivo de entonces, se pagó a los dueños de los cayucos para que dejaran de transportar a inmigrantes. Otras fuentes solo reconocen que se puso en marcha una operación para interrumpir el suministro de repuestos a estas redes, sobre todo de motores para los cayucos.
“A los dueños de los cayucos”, o sea, se pagó a los contrabandistas. Y también dicen que “se puso en marcha una operación para interrumpir el suministro de repuestos a estas redes”… ¡Ya!, y nosotros nos lo creemos porque como llevan unos motores fuera borda increíbles…
“En 2006 habían sido interceptados en las costas de Canarias 31.859 inmigrantes, la mayoría procedentes de Mauritania y de otros países del Sahel.
A finales de 2006 el CNI decidió actuar directamente en los lugares de origen de los inmigrantes subsaharianos y pagar dinero sobre el terreno, con fondos reservados, para que se detuviera el trasiego hacia España de pateras cargadas de inmigrantes, algunos de ellos mujeres embarazadas y niños”.
“Fuentes cercanas al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero reconocen que la situación era insostenible en aquellos años, y que llegaron a la conclusión de que la mejor manera de cortar la llegada de barcazas era actuar de raíz en los países desde los que salían los barcos, como Senegal y Mauritania. Según estas fuentes, se llegó a pagar a los dueños de los cayucos para que dejaran de transportar inmigrantes”.
“Los actuales responsables del CNI han declinado hacer declaraciones al respecto. Otras fuentes cercanas al Ejecutivo de entonces aseguran que lo único que se hizo fue “negociar” con las empresas que suministraban los repuestos de los cayucos, especialmente los motores de fabricación japonesa que equipaban estas embarcaciones, para que los derivaran a otro uso”.
¿Ustedes se creen que se puede admitir que negocien? ¿Para otro uso?... No, no nos lo creemos.
“La intervención de los agentes secretos españoles acabó haciendo efecto y en 2007 y 2008 se produjo un descenso significativo de la llegada de pateras. Temporalmente se consiguió romper la cadena de repuestos y frenar la salida de cayucos, pero pronto las redes de tráfico de personas buscaron otros canales de distribución, por lo que la operación resultó “escasamente rentable”, según fuentes conocedoras de la misma”.
“Finalmente se optó por un planteamiento más ambicioso para abordar el problema, que incluía la entrega de equipos policiales y militares, el despliegue de patrulleras de la Guardia Civil y la puesta en marcha de programas de cooperación, a través del denominado Plan África”.
En fin, esto es bastante grave. Que de los fondos reservados (aunque, por eso se dicen “reservados”, porque se pueden emplear para cualquier cosa), pero… que se empleen para comprar a traficantes para que no trasporten a más personas.
Claro, por supuesto, como ven la noticia está “flotante”. Los actuales del CNI (no los de entonces) afirman que no es así; que se dedicaban a los repuestos… Pero, si esto ha salido es porque seguramente así ocurrió, y no nos extraña que el CNI haga cosas así o peores.
Así que, bueno, parece que la llamada “lucha” contra la emigración está plagada de errores, horrores y terrores. Y, lo que es más grave: los gobiernos, las instituciones (como en este caso el CNI) tienen mucho que ver con los terrores, horrores y errores.
O sea, es el maniqueísmo institucional el que negocia con las bandas criminales y, en consecuencia, ¿hasta donde se puede llegar con esos fondos reservados; hasta donde se puede maniobrar o manipular? Sería bueno que se hiciera una investigación como la que proponen Izquierda Unida y Podemos a propósito de otro tema: que se haga una investigación en los papeles de Corinna (que inculpan al rey emérito Juan Carlos I de España, Borbón y Borbón).
Señor Pedro I ‘El Sánchez’, no estaría de más que usted investigara qué participación del Gobierno de España –ya hemos visto la que ha podido tener, y creemos que la ha tenido- con connivencia con los traficantes humanos.
Ya se corrió el rumor en su momento que los famosos barcos de salvamento, a veces no eran de salvamento sino de tránsito de inmigrantes. Pero, bueno, lo dejamos ahí, como algo a plantearse, buscarse e investigarse.