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EL EDITORIAL. COMUNIÓN ENTRE GAZA Y CISJORDANIA, ALEGRÍA Y PREOCUPACIÓN

Nuestro Editorial se centra en el Gobierno de la Autoridad Palestina (ANP), que se reúne por primera vez en Gaza desde el 2014. Esta unión y comunión, y esta disolución –como Gobierno- de Hamas, preocupa enormemente a Israel debido a que ahora, la comunión entre Cisjordania y Gaza puede traer algunos problemas. Israel

 

COMUNuestro Editorial se centra en el Gobierno de la Autoridad Palestina (ANP), que se reúne por primera vez en Gaza desde el 2014. Esta unión y comunión, y esta disolución –como Gobierno- de Hamas, preocupa enormemente a Israel debido a que ahora, la comunión entre Cisjordania y Gaza puede traer algunos problemas. Israel ya directamente ha dicho que se tiene que disolver el grupo armado Hamas, que tiene que romper vínculos con Irán y que, por supuesto, tiene que reconocer al estado de Israel. O sea, lo que es alegría para unos –en este caso los palestinos- es enorme preocupación para los israelíes.

La imagen simboliza el restablecimiento del control de la ANP dos semanas después de que el grupo islamista Hamas anunciase el desmantelamiento de su Comité que gobernaba los 360 kilómetros cuadrados y cada vez más pobres de territorio bajo su dominio desde el 2007.

Ha habido sonrisas, abrazos… Impulso a la reconciliación palestina. “Volvemos a Gaza que es parte de las raíces de nuestra querida patria", así se expresó el primer ministro palestino, Rami Hamdallah. "Hoy estamos ante un momento histórico importante cuando empezamos a superar nuestras heridas, dejando nuestras diferencias a un lado y colocando el interés nacional por encima de todo", declaró.

Tras reunirse ayer con los dos principales líderes de Hamas, Ismail Haniyah y Yahiya Sinwar. Hamdallah elogió su decisión de desmantelar su gobierno alternativo. Visto en la Mukata de Ramala como inaceptable órdago, Abu Mazen había replicado con drásticas medidas (recorte de sueldos de funcionarios y del pago de la electricidad israelí en Gaza) que presionaron a Hamas y deterioraron de forma significativa el día a día de una zona ya de por si aislada por Israel y Egipto (la Franja de Gaza).

Esta reunión ha supuesto el fin de diez años de fractura interna, pero... ahí está el Estado de Israel: "No estamos dispuestos a aceptar una imaginaria reconciliación en el lado palestino a costa de nuestra existencia", ha advertido el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que presenta condiciones al ejecutivo palestino: reconocimiento del Estado de Israel, desmantelamiento del brazo armado de Hamas, y ruptura de la relación con Irán que sigue llamando a nuestra destrucción (tal como hemos dicho anteriormente). Horas antes su rival en la derecha nacionalista, el ministro Naftali Bennett, declaró que "la cooperación entre Hamas y la Autoridad Palestina es una conferencia del terror en el que el grupo asesino Hamas forma parte de su liderazgo". (Estos ya suben el miedo a territorios inauditos). Y por otro lado, el emisario especial de la ONU en Oriente Próximo, Nickolay Mladenov, aplaudió la negociación interna palestina: "El camino que queda es largo y difícil pero no debe desperdiciarse el impulso de reconciliación y paz".

Israel teme, lógicamente, que esta maniobra de reconciliación agrupe de forma significativa a los palestinos, le dé más alas y más respiro a Hamas (que no lo tenía) y se pueda organizar más militarmente, y entre todos puedan hacer una nueva Intifada, o cualquiera de las cosas en las que andan siempre enfrentados unos y otros.

Por otra parte, claro, la Autoridad Palestina de ambos lados se siente aliviada, sobre todo Hamas, porque –como hemos dicho- ni luz, ni agua, ni nada… Entre el aislamiento israelí, y el aislamiento de los propios palestinos de Cisjordania y Egipto, la Franja de Gaza languidecía y moría. Finalmente, no han tenido más remedio que disolver su gobierno –por así decirlo. Pero… ahora queda el grupo armado de Hamas, y esto es una honda preocupación: ¿qué va a pasar ahora en la zona, en la que no hay para nada, para nada, indicios de una paz entre palestinos e israelíes, y ningún tipo de conversaciones?

Esto, que para los palestinos es gozoso, para la relación en sí entre Israel y Palestina es muy preocupante. Veremos a ver cómo evoluciona y cómo sigue.