EL EDITORIAL. Con detenciones como la de Weinstein no se arregla el problema de fondo
En nuestro Editorial de hoy el nombre es Weinstein, un señor al que han puesto de fianza 10 millones de dólares tras entregarse a la policía. Tal como aparece en el diario El País: “El poderoso productor de Hollywood está acusado de tres delitos sexuales, entre ellos el de violación y abuso sexual de dos mujeres”. Esto
En nuestro Editorial de hoy el nombre es Weinstein, un señor al que han puesto de fianza 10 millones de dólares tras entregarse a la policía. Tal como aparece en el diario El País:
“El poderoso productor de Hollywood está acusado de tres delitos sexuales, entre ellos el de violación y abuso sexual de dos mujeres”.
Esto ha tenido unos coletazos inmensos. El último ha sido nada más y nada menos que (tal como aparece en otra noticia del diario El País):
“Ocho mujeres acusan a Morgan Freeman de acoso sexual”.
¡Esto es una epidemia! Hollywood, el acoso, el derribo… ¡Tremendo, tremendo!
Y volviendo a lo de Weinstein:
“El cineasta llegó a Nueva York en un vuelo privado la noche del jueves. Pasadas las siete de la mañana, hora local, se entregó en la comisaría de Tribeca, el barrio donde fue el rey. Cruzó la nube de fotógrafos que le esperaba con tres grandes libros bajo el brazo, esta vez sin alfombra roja desplegada a su pies”.
“Hora y media después de completar su ficha policial, abandonó la comisaría esposado y sonriente para declarar ante el juez Kevin McGrath en la corte penal en Manhattan. El magistrado lo dejó en libertad tras imponerle una pequeña suma de fianza: 10 millones de dólares (8,5 millones de euros), de los que un millón los pagó en efectivo”.
De los 10 millones, si pagaba un millón al contado, podría quedar en libertad inmediatamente, y los otros nueve los podría pagar poco a poco. Y así hizo. Pagó un millón en efectivo, le pusieron una pulsera (como esas de las que te ponen y con las cuales puedes consumir de todo en los sitios chupi-chandi, ¿no?), y le quitaron el pasaporte por si acaso. Sus movimientos estarán limitados por su brazalete electrónico. Y… bueno, parece ser que ya todo el mundo está más tranquilo porque le han visto esposado, etc. Por supuesto, él se ha declarado “no culpable”:
“Benjamin Brafman, abogado del productor, adelantó tras la vista que su cliente se declarará “no culpable”. “Actuaremos rápido para que se desestimen los cargos”, asegura el letrado. Considera que las evidencias presentas no se sustentan en un juicio y violan sus derechos. “Este caso se resolverá favorablemente para Harvey Weinstein si llega a juicio y asumiendo que el jurado no está contaminado por el movimiento #MeToo”, aseguró, “la mala conducta en la industria no se juzga en este caso”.
Las mujeres dicen que eran jóvenes, que fueron asaltadas y aterrorizadas por Weinstein y más tarde por su vasta red de cómplices.
“Más de 70 mujeres dieron un paso al frente desde el pasado mes de octubre contra el productor de Hollywood, al que acusaron de acoso, asalto sexual y violación. La conducta abusiva de Weinstein no era un secreto en la industria, que optó por el silencio. Bajo esa protección, el empresario utilizó su poder, fortuna e influencias para amenazar a sus víctimas, bajo el riesgo de arruinar sus carreras si le denunciaban públicamente. Todos los casos siguen un patrón de actuación similar”.
“Entre las actrices que acusaron públicamente a Harvey Weinstein se encuentran Gwyneth Paltrow, Salma Hayek. Ashley Judd, Lupita Nyong´o y Angelina Jolie. La fiscalía de Manhattan examinó hace tres años la denuncia también de la modelo italiana Ambra Battilana Gutiérrez, pero el fiscal decidió archivarla por falta de evidencias que pudieran sostenerse ante un jurado. Hay expedientes también en Los Ángeles por las denuncias de cinco mujeres, y en Londres, donde se investigan una decena de casos. Se desconoce su identidad”.
Este hombre no paraba, no paraba… Esto es una plaga.
En otro artículo del diario El País, la actriz mexicana Salma Hayek dice que amenazó con romperle las piernas:
“Hayek aseguró que Weinstein le dijo a Julie Taymor, la directora de la película Frida, textualmente: "Voy a romperle las rótulas", además de insultarla, incluso que la mataría si rechazaba sus propuestas sexuales”.
Verdaderamente, parece que están saliendo los monstruos que antes no estaban, o sí estaban pero no se atrevían, y ahora sí se atreven.
Ya lo hemos comentado otras veces: todo esto nos parece como un drama subterráneo epidémico que, como un elemento más, obviamente destroza las relaciones hombre-mujer, coloca todas las cosas en un sistema de vulgaridad y de daño terribles. Los ‘totems’ (como ahora Freeman) que había, se vienen abajo, ¡por cosas que pasaron en los años 70-80! No decimos que por ello sean causas meores, pero… ¿por qué en su momento no se aclararon?
En definitiva, hoy las denuncias están creciendo de una manera vertiginosa. Los juzgados no dan de sí para entregar a los afectados con las máximas penas, y la sociedad parece que con ello se tranquiliza. Nosotros no vemos que esto arregle nada.
Creemos que bien está que se aclaren las cosas (igual que el caso de otros 17 sacerdotes australianos que han sido acusados de abusos), y que se amplíe todo lo que se pueda, pero… Creemos que ese machismo-populismo-vulgarismo de fondo está intacto.
Esto es una puntita del iceberg, pero que es necesaria. Lo malo es que nos hagan creer que con esto se arreglan las cosas. Eso es lo que denunciamos en este Editorial: con esto no se arregla nada.
Pero, ¡ahí estamos!