EL EDITORIAL. Conflicto árabe-israelí: Siguen los muertos, el bloqueo de ayuda, pero tal vez haya un alto el fuego a cambio de rehenes
Nuestro Editorial nos vuelve a llevar, de nuevo, inevitablemente, a la confrontación árabe-israelí. Esa confrontación que no tiene viso de parar, aunque ya se anuncian posibles pausas de combate: que cesen en la medida en que haya entrega de prisioneros –prisioneros israelíes-. Se están gestando en Qatar esas conversac
Nuestro Editorial nos vuelve a llevar, de nuevo, inevitablemente, a la confrontación árabe-israelí. Esa confrontación que no tiene viso de parar, aunque ya se anuncian posibles pausas de combate: que cesen en la medida en que haya entrega de prisioneros –prisioneros israelíes-.
Se están gestando en Qatar esas conversaciones entre palestinos e israelíes, con la intermediación de Qatar. Para conseguirlo, allí está el máximo dirigente de Hamás. El caso es que están allí. No han llegado a un acuerdo concreto, pero lo que quiere Palestina es que cesen los ataques. Antes pedían a cambio prisioneros palestinos, ahora dada la situación, piden el alto el fuego a cambio de la devolución de rehenes. No se sabe cuántos son. La última cifra era de 247 rehenes, pero no se sabe. Entre ellos se pensaba que había un español, pero resulta que no. Esa persona española estaba en uno de los kibutz y falleció en el ataque inicial del 7 de octubre perpetrado por Hamás.
A este propósito, decir que 44 minutos dura un reportaje que ha hecho el estado de israelí para mostrar a periodistas en diferentes partes del mundo de cómo fue la matanza de 1.400 israelitas a manos de Hamás, para que entiendan los que critican la respuesta por parte de Israel lo que ocurrió… Por supuesto, no está abierta al público, sólo a periodistas, pero no creemos que tarde mucho en filtrarse el reportaje. Son 44 minutos de atrocidades. Han dicho los que lo han visto que realmente es espeluznante.
Mientras, Hamás dice que ya van por 10.500 muertos, y 4.000 de ellos son niños.
Cada uno está en su posición terrorífica, como es en cualquier guerra. Demoledora.
Israel sigue su ataque. Sigue en su bombardeo a la capital de la Franja de Gaza para acabar con todos los “residuos” de defensa de Hamás.
El frente con Hizbulá en El Líbano empieza a amplificarse, y empieza a preocuparle a Margarita Robles la situación de nuestros soldados allí.
El caso es que Israel continúa su avance, aunque ya bombardeos hay menos, lógicamente, porque ya está casi todo bombardeado. Ahora la guerra es contra la milicia de Hamás que está en la reserva, escondida en los túneles. Han descubierto unos túneles, por ejemplo, debajo de un parque de atracciones. ¡Es que los ponen debajo de unos sitios!... Saben qué escudo quieren colocar encima: un escudo infantil. ¡Terrible! Eso según la información israelí…
Tengan en cuenta que toda la información que lean que se produzca en una guerra, por un bando o por otro, puede estar perfectamente trucada y ser falsa o, a veces, ser cierta. Pero como se introduce mucho la propaganda… Como en esto último que acabamos de decir por parte de Israel: no parece que se justifique que si tú has matado a 1.400 yo tengo que matar a 10.000… “Un judío vale más” … Parece que lo muestran un poco así. Se entiende el derecho a la legítima defensa, sí, pero tampoco vamos a juzgar a Israel porque haya producido más muertos –si es que se han producido todos esos muertos, porque es otra cifra que dan los gazatíes-.
En cualquier caso, el terror de la guerra, como hemos dicho muchas veces, se corresponde con ambas partes. Es dramático.
Así están las cosas. Ahora, el intercambio de unos por otros está relacionado con el alto al fuego. Un alto al fuego que a Hamás le interesa muchísimo para reagruparse, rearmarse. ¿Está dispuesto a pagar eso Israel? Creemos que no, y menos ahora, que está ya en Gaza ciudad, y empieza ya el “trabajo de casa en casa”. Ahora sí que puede haber un salto muy cualificado a la hora de los muertos, porque quién sabe en una casa quién es o no es de Hamás.
Lo que está claro es que van a dejar la ciudad con muertos, y con gente que se vaya para dejarla como una ciudad muerta; que no haya nadie que les pueda estropear nada.
Están hablando de entre 10 y 15 prisioneros o secuestrados israelíes, pero tiene 244. Esos 10 o 15 no justifican. Parecen poco precio a cambio de parar la ofensiva. ¡Fíjense qué cálculos más terribles, pero depende también de qué 10 o 15 estemos hablando! Si son miembros de Fuerzas Especiales, si son personalidades significativas… ¡No sabemos! Igual que hace poco soltaron a una madre y a una hija –ella de 80 y tantos años, y la hija de 50, por razones humanitarias… Todo está muy confuso.
Para terminar la confusión, y El Editorial, decir que en el Paso de Rafah está bloqueado. Es decir, pasan unos, otros no pasan… Los españoles siguen sin pasar. Están todos en las Fuerzas Internacionales, los países que tienen miembros, que pueden salir. E Israel tampoco afloja para que no se le cuelen. No es porque sea una excusa, pero en la caravana de ambulancias en la que dispararon a dos de ellas –no a todas- pues uno no sabe si va realmente un enfermo o se utiliza para sacar de una zona concreta a alguien que interesa. Así parece ser que ha sido. Esas cosas son complicadas.
Tremendo, tremendo, tremendo. Así estamos y así se lo contamos en nuestro Editorial.