EL EDITORIAL.Conflicto en Ucrania: preocupante muestra de consciencia social de comunicación
Nuestro Editorial se va, de nuevo, a añadirle nuevas notas al puzle de la invasión guerrera rusa en Ucrania. Si ustedes recuerdan, ayer comentábamos que se había cumplido ya el plazo que se había acordado y, según el cual, Rusia colaboraría para que los barcos con cereal pasaran sin problemas. Y que, Ucrania, de todas
Nuestro Editorial se va, de nuevo, a añadirle nuevas notas al puzle de la invasión guerrera rusa en Ucrania.
Si ustedes recuerdan, ayer comentábamos que se había cumplido ya el plazo que se había acordado y, según el cual, Rusia colaboraría para que los barcos con cereal pasaran sin problemas. Y que, Ucrania, de todas formas, había iniciado la partida de barcos cargados de cereales. Rusia, por su parte, decía que no estaba dispuesta a colaborar con un nuevo acuerdo debido a los atentados que había tenido en su oleoducto y en el puente de Crimea.
Resulta que, ante este fin del acuerdo, rápidamente Erdogan (Turquía) se puso en marcha; habló con Putin, y… como consecuencia, Rusia acepta renovar el acuerdo para permitir el libre comercio de ese cereal. Ello lo hace en base a que le han dado garantías de que Ucrania no utilizará ese transporte para armarse. Es decir, se harán las debidas comprobaciones, y se revisarán los barcos que vayan de vuelta para que se constate que no transportan material bélico.
Pues bien, lo más significativo viene ahora: más que la noticia en sí, es la forma de tratarla en los medios de comunicación.
Esto, en las mentes normales, es una buena noticia, ¿verdad? Puesto que ayer también decíamos que las instalaciones eléctricas e hidroeléctricas se habían visto muy dañadas por los ataques rusos; si a ello se le sumaba que no podían sacar los cereales, la situación sería muy dramática.
Pues bien, se le han dado las suficientes garantías (las mismas que había pedido en el acuerdo anterior), y Rusia ha accedido a seguir permitiendo el libre comercio del cereal ucraniano. Motivo de alegría; motivo de que hablando se entienden las personas.
Pero… ¿cuál es la noticia que aparece en la prensa? ¿cómo se trata la noticia en la prensa?
“Rusia se echa atrás y accede a que salga el grano”. (Más información en el diario El País).
O sea, en vez de mostrarlo como algo positivo, y alegrarse de que, gracias al hablar se haya arreglado la situación, la comunicación en la prensa lo muestra como un signo de debilidad rusa. O sea, dan a entender que querían que Rusia interviniera esos barcos, que no les dejara sacar los cereales.
Nadie apuesta por llegar a un acuerdo. Un acuerdo natural, solidario, humano, que pare esta barbarie. Y, claro, en todo esto, los medios de comunicación tienen una importancia relevante. Hay que tener en cuenta que no hay ninguna “pluma excelsa” del periodismo (como hubo en otros tiempos) que apueste y pida un rápido alto el fuego. Entre otras cosas porque no tenemos “pluma excelsas del periodismo”, y los que hay (que dicen serlo) se les ve la pluma y dicen lo que dice la prensa mundana.
En consecuencia, extrañamos mucho un Editorial de prensa de diarios como El País, La República, La Vanguardia, El Mundo, etc. (los periódicos más “representativos”, como representantes de la prensa más excelsa) en el que se pida un alto el fuego y sugiriendo ideas y propuestas en torno a cómo resolver esta situación, en torno a una forma de consenso… Más bien, lo que hay es todo lo contrario. Si hay un más mínimo resquicio de comunicación (como en el caso que acaba de ocurrir: Rusia había dicho que no, pero cambió y dijo que sí). En vez de escribir favorablemente, se le llama cobarde a Rusia.
Este tipo de actitud es importante tenerlos en cuenta. Es como si la guerra fuera la gallina de los huevos de oro para los medios (como lo fue la pandemia, ¿verdad?, siempre con algún chisme de terror para comentar). Ahora es la guerra, y cada vez que aparece algo que puede dar indicios, o puede ser el comienzo del diálogo, pues de entrada lo atribuyen a cobardía.
Esto es preocupante como muestra de la consciencia social de comunicación. Porque, si la comunicación se perturba como lo está ahora, no tendremos suficientes criterios para conocer. Y el conocimiento, como vemos, actualmente está en las grandes plataformas (Google, etc.), a las cuales se les ha dado el derecho de informar lo que ellos consideran más adecuado (ya hemos hablamos de cómo la ONU se puso de acuerdo con Google para poner a la cabeza de las páginas encontradas en las pesquisas, a aquellas que tengan los criterios oficiales, y no poner a la vista las informaciones que maticen “algo” dichas informaciones sobre el cambio climático).
En fin, para nosotros ésta ha sido una buena noticia, este echarse para atrás de los rusos. Nos muestra que hay más comunicaciones que las que nos muestran. Si recuerdan, se tardó bastante en junio para conseguir un acuerdo para que saliera el grano (muchos días) … Ahora ha sido cuestión de horas. Rusia, como combatiente invasor, impone sus condiciones, claro. Pero es un cambio sustancial en cuanto a respuesta, porque se podría proponer asfixiar más a Ucrania cerrándole el paso a la salida de cereales. ¿Por qué habrá accedido Rusia? No creemos que es por bondad, etc. sino porque es una muestra de decir que sería bueno y mejor hablar de otras cosas, como, por ejemplo, de un alto el fuego.
No decimos esto por atinar con nuestra teoría de que se aproxima una declaración de este tipo, sino porque es una necesidad de especie el que esto pase a otro nivel y no sea una incitación permanente al combate, a la guerra, a la muerte, al martirio, al desespero en el que viven esos casi 7 millones de seres que han tenido que huir, y los otros 7 u 8 que han tenido que esparcirse por el territorio ucraniano. Y todo lo que queda de reconstrucción. Todo lo que queda a Rusia por reconsiderar… ¡Es una tarea inmensa lo pendiente! Pero… Ya todos están saturados con sus recursos; ya todos han tenido la venta de lo que querían, más el terror cotidiano de las bombas, drones, etc.
Así estamos y así se lo contamos.