EL EDITORIAL. Conflicto Hamas-Israel: la guerra sigue, y ahora tendrán que ir también los ultraortodoxos
Nuestro editorial nos lleva, de nuevo, a la confrontación belicosa palestino-israelí. Y, bueno, el escándalo está ahora montado con los ultraortodoxos que dicen que, muy bien, que les parece muy bien que el Tribunal Supremo diga que tienen que ir al ejército, pero que su guerra es con la Torá, y ya está. Y que ese es e
Nuestro editorial nos lleva, de nuevo, a la confrontación belicosa palestino-israelí. Y, bueno, el escándalo está ahora montado con los ultraortodoxos que dicen que, muy bien, que les parece muy bien que el Tribunal Supremo diga que tienen que ir al ejército, pero que su guerra es con la Torá, y ya está. Y que ese es el fundamento del Estado de Israel.
Ahí los tienen en las imágenes: todos juntitos, todos igualmente vestidos... Y lo decimos con el máximo respeto, ¿eh?
El Tribunal Supremo de Israel ha dictaminado el fin de la exención militar, pero ellos dicen que les da lo mismo, o sea, que les da igual. Como ven en las imágenes, en los ultraortodoxos todos son hombres los que se dedican, desde su más tierna infancia, al estudio de la Torá a lo largo de su vida. Ya trabajarán, y producirán, y se rentabilizarán otros.
Y han dicho que bien, que les da lo mismo, que ellos no van a ir. Que ya, de por sí (y esto no lo sabíamos) aproximadamente unos 1.300-1.500 ultraortodoxos se han alistado al ejército de forma voluntaria. O sea, se ve que tienen libertad para hacerlo. ¡Parece!
Pero, de los 56.000 que hay en edad militar, pues la casi totalidad no parece que estén muy dispuestos aunque el Tribunal Supremo haya dicho que por lo menos ahora, ya, de inmediato, vayan 3.000.
Pues tampoco. El barrio ultraortodoxo de Jerusalén ha dicho que está bien que Israel tenga ejército, y que ellos tengan el suyo, que es la Torá. Y ya está. Esto por una parte.
Y, por otra parte, tenemos la confrontación palestino-israelí a nivel guerrero, donde, de nuevo, bajas importantes en el norte y en el sur. Ya Rafah, el temido espacio de que si iba a ser invadido o no, pues... ¡ya está invadido! ¡Toda la Franja de Gaza!
Y continúan las muertes, y continúan los enfrentamientos. Nada especialmente llamativo, salvo el contaje que hace Hamás de lo que ocurre.
También destaca la ley que saca Israel contra Al Jazeera, y que incluye también a otros periódicos y agencias, como la agencia EFE o RTVE -parece ser-, a las cuales no les permitirá la información desde Israel por considerar que son tendenciosas. Por lo menos durante esta época guerrera.
¡También tiene su lógica! En la guerra todo tiene su lógica. Las mayores barbaries tienen su lógica, lógica guerrera, pero no “la lógica”, así, desnuda. No. Eso es la mayor barbarie que puede hacer el ser humano: declarar la guerra, al mamut peludo o al vecino de al lado, ¿verdad? Porque, es que también se esgrime la teoría de que el mamut peludo, que era tan grande como un autobús y de la altura de dos pisos, desapareció por la caza exagerada de los seres humanos… aunque, parece ser que no ha sido así -aunque sí comía mamut-. (Esto es un paréntesis, así, muy erudito, pero viene al caso, y lo decimos también para darle un toque… “espídico” al terror de la guerra).
Así estamos, y así se lo contamos.
“En un fallo unánime, los nueve jueces de la Corte Suprema de Israel han ratificado que ya no existe un marco legal que mantenga las exenciones para los judíos ultra ortodoxos, y que el Estado debe comenzar a incluirlos en el servicio militar obligatorio. Es una sentencia que pone más presión a la coalición de Netanyahu, que depende de los dos partidos jaredíes para mantenerse en el poder, y sus líderes llevan tiempo amenazando con una disolución si se produce, en efecto, el reclutamiento de estudiantes de seminarios religiosos, a los que también se les quitarían los subsidios si se niegan a servir. 
“En su dictamen, los jueces justificaron que, literalmente, en el apogeo de una guerra difícil, la carga de desigualdad es más aguda que nunca. Y es que la invasión israelí en Gaza y los enfrentamientos con Hezbolá han acelerado un debate histórico sobre las exenciones a hombres religiosos mientras más de 300.000 reservistas movilizados se han visto obligados a extender su servicio por falta de personal en el ejército.
Es por esto que, los movimientos civiles de protesta y referentes de la oposición, han celebrado este fallo, mientras que líderes de los partidos ultraortodoxos han acusado a los jueces de no entender el valor de los estudios de la Torah, y se han mostrado desafiantes sobre un eventual llamado a filas.
Sin embargo, aunque la Corte ordena iniciar este reclutamiento de este sector, los jueces se han abstenido de dictar cuántos de los 63.000 elegibles deben ser llamados o cómo se debe llevar a cabo ese proceso, dejando algo de margen de maniobra al gobierno.
La apuesta de la coalición de Netanyahu es un proyecto de ley originalmente presentado por Benny Gantz en 2021, que está siendo tratado en el parlamento y que prevé bajar, de 26 a 21 la edad de exención de los estudiantes de Yeshivá (centros de estudios de la Torá y del Talmud, generalmente dirigida a varones en el judaísmo ultraortodoxo) y reclutarlos gradualmente.
Pero es un texto que hoy no conforma ni al propio Gantz, ni a todos los miembros de la alianza gubernamental, quienes piden un reclutamiento más inmediato.
Mientras intenta zanjar estas diferencias, el primer ministro ha dicho estar sorprendido por el fallo de la Corte, alegando que llega cuando su gobierno está impulsando una ley que él considera histórica para resolver esta cuestión.”
