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EL EDITORIAL. Conflicto Israel-Hamás: se sabía de la invasión, y la población que ha podido huir es esquilmada en Egipto

Nuestro Editorial no puede ser otro que, otra vez, volver a unos de los sitios de “dramáticas humanidades”. Dicen que en el planeta hay 56 guerras, en las cuales hay implicados 90 países -muchos más que los que padecen en sí la guerra-. Hoy volvemos a Palestina e Israel. La noticia es una sorpresa descomunal: el servic

 

0000000COMUNICANuestro Editorial no puede ser otro que, otra vez, volver a unos de los sitios de “dramáticas humanidades”. Dicen que en el planeta hay 56 guerras, en las cuales hay implicados 90 países -muchos más que los que padecen en sí la guerra-. Hoy volvemos a Palestina e Israel.

La noticia es una sorpresa descomunal: el servicio de inteligencia israelí sabía unas dos semanas antes de la posibilidad de un ataque. Habían detectado movimientos de Hamás tendentes, ¡ojo!, a secuestrar a 200 y 250 personas…

¿Qué pasó? O sea, el servicio secreto sabía que se estaba organizando algo. Algo, pero con esa intención. Después las cosas se desmadraron y hubo unos 1.200 asesinatos, violaciones, y demás barbaries.

Pues sí. Esta noticia ha sido dada por la emisora pública israelí, Kann. Recogemos la noticia del diario Milenio:

“Ataque de Hamás contra Israel fue detectado e ignorado con semanas de antelación: Kann. El servicio de inteligencia israelí presentó un informe "preciso" de que el grupo palestino preparaba una incursión armada, pero no hubo respuesta del Ejército.”

“La inteligencia israelí conocía "con alto grado de precisión" y con antelación al 7 de octubre los planes de Hamás para secuestrar a entre 200 y 250 personas, entre civiles y militares, según información a la que ha tenido acceso la emisora pública israelí Kann, publicada este martes.”

“El Ejército conocía "con un alto grado de precisión" los planes de la organización islamista, según reveló Kann, cuya cadena de televisión mostró anoche un informe de inteligencia publicado tres semanas antes del ataque en suelo israelí, en el que murieron unas 1.200 personas y fueron secuestradas otras 251.”

gazaties huyendoY, claro, esto ha producido en la sociedad israelí -y en la mundial- todo una conmoción. Si “se sabía” esto, se sospechaba es la palabra exacta, pues tendrían que haber puesto remedio. ¿O… es que estamos en cadenas de mando, de esas burocráticas? Lo sabe el servicio de inteligencia, éste se lo dice al ministro del Ejercito, éste se lo dice a los militares…y, finalmente, cuando van a hacer algo, ya ha ocurrido la catástrofe. ¡Esperemos que esto no sea así! Pero parece que fue algo así, porque es grave que se detecte eso y que, lo que es más grave, luego se consienta que se realice el famoso concierto en el desierto, puesto que los jóvenes se convertían en carne de cañón para ser secuestrados, y de una forma fácil; sin resistencia. Después resultó que secuestraron también a personas de otros lugares.

En el diario El País del 9 de octubre del 2023, aparece el titular:

“Por qué la potente Israel no vio venir el ataque de Hamás. Los analistas explican el éxito de la operación sorpresa de las milicias de Gaza en la confianza israelí y en la falta de información de inteligencia y de preparación en plena festividad judía.”

¡Siempre hay una festividad! Eso no justifica la falta de reacción. Como tampoco se justificó en su momento el ataque durante la fiesta del Yom Kipur, el 6 de octubre de 1973 (cuando Egipto y Siria lanzaron y coordinaron un ataque sorpresa contra Israel), justo 50 años antes del ataque realizado por Hamás el 6 de octubre del 2023. ¡Aquel ataque fue avisado, igualmente! En aquel entonces dijeron que “Estábamos en la fiesta del Yom Kipur; ¿quién iba a pensar que iban a atacar?”… ¡Hombre1… ¡Por favor!

Todo esto hace pensar que parece como si hubiera un exceso de burocracia interna, en un país tan comprimido como Israel, o no se entiende muy bien a qué se debe que haya habido este despiste monumental.

Si hay una advertencia, las cadenas de mando deberían tomar inmediatamente medidas. Evidentemente, esta información debería ser de un topo infiltrado en Hamás. Tener tanta precisión como para decir que estaba la opción de los secuestros…

A todo esto, el problema es que dimitieron dos jefes militares, sin más, pero de los responsables políticos no ha habido.

“La brecha en la seguridad israelí que planteó el 7 de octubre apenas ha tenido consecuencias sobre las autoridades, con sólo dos dimisiones de relevancia en el estamento militar, mientras el primer ministro, Benjamín Netanyahu, aún no ha asumido responsabilidades políticas al respecto, a pesar de que un amplio movimiento ciudadano y la oposición le reclaman la convocatoria de elecciones anticipadas por esos fallos y su gestión de la guerra.”

NEKJEEST2TAIOMIK3MB6X5XMMIPero, eso sí, y esto era inevitable, los jueces han prohibido que se siga investigando este asunto mientras dure la guerra.

“Este domingo, el Tribunal Supremo ordenó suspender temporalmente la investigación sobre los fallos del Ejército y del Shin Bet, la agencia de inteligencia interna, que permitieron la incursión de Hamás, al considerar que era contraproducente hacerlo mientras está en curso la guerra.”

Evidentemente, esta suspensión “oficial” de las investigaciones tiene su sentido: realmente se seguirá investigando pero ya no se dará a conocer nada de lo que descubran. Ello es porque, si en plena guerra, uno de los oponentes empieza a dar muestras de que se “despistó”, ¿en qué posición queda ante su población?

“Israel se vio sorprendido cuando Hamas disparó miles de cohetes desde Gaza y se infiltró luego en suelo israelí.”

En aquel momento uno de los militares que dimitió, admitió que habían cometido un error.

En fin, esta es la noticia “bomba”. ¡Demoledor, demoledor, demoledor! Pero… la guerra continúa.

No se lo van a creer, pero resulta que EE.UU. está desmontando el famoso muelle flotante que construyó para llevar ayuda humanitaria a Gaza. La razón que aduce es que “Hace mal tiempo” … ¿Ustedes se lo pueden creer?

Hay algo que en nuestras cabezas -por ignorancia, seguramente, sobre estrategia militar- no entendemos: ¿van a poner unas piedras para poder sortear el agua; una construcción militar, y hay que desmontarlo por culpa del mal tiempo? ¡A que les llama la atención! Se supone que, cuando los militares tienen infraestructura para construir un muelle portátil eso significa que será de una seguridad descomunal, y que aguantará el mal tiempo! ¿Tan mal tiempo hay en las orillas de Gaza?

Total: lo están desmontando por mal tiempo. No sabemos si luego lo volverán a montar. Esto es demoledor.

Otro detalle: dijimos que se intuía -y lo seguimos pensando- un alto al fuego más o menos cercano, pero resulta que numerosos -no especifican cuántos- gazatíes se han pasado a vivir a Egipto, pagando derechos al país de acogida, pero quedando en el limbo: sin colegios, sin asistencia médica, etc. En cuanto ven que es un palestino en Egipto -según dicen los corresponsales- van a esquilmarlos. La pregunta es: ¿cómo es que estos palestinos que acceden a ir a Egipto llevan dinero como para poder pagar las coimas que les piden? En su momento supimos de mecenas que daban dinero -suponemos que por parte de personas de países árabes limítrofes-, y que esos dineros los daban con cuentagotas. Pero, es increíble: estás huyendo de una guerra con tus mínimas pertenencias por una ayuda de un mecenas (más lo que tengas), y llegas a otro país y… igual que los emigrantes que llegan a Europa: te reciben en Egipto, y te especulan, y te exigen porque eres palestino. De verdad… No, no, no, no… Nos imaginamos la trayectoria de bastantes personas que, desde el norte de la Franja se fueron al centro, y luego bajaron a Rafah, y luego se fueron a Egipto. ¡Fíjense que periplo! ¡Y ser recibidos así! En fin, evidentemente, Al Sisi, el dictador egipcio no está por la labor. Ni tampoco han llegado a un acuerdo con Israel para que la población gazatí pueda pasar -un grupo al menos- al desierto y crear un campo de refugiados en esa zona.

Les recordamos que tan solo quedan 65.000 personas en Rafah del 1.400.000 que había. Todos los demás están desplazados a zonas de “cierta seguridad”.

Esto es lo que tenemos hoy. Tremendo, tremendo, tremendo…

La noticia de hoy es tremenda, pero no es de extrañar que algo se supiera porque, seguramente, esa cadena de mandos burocrática es la que hizo que no se tomaran las medidas necesarias. ¡Suponemos!