EL EDITORIAL. Crisis en el Golfo Pérsico. ¿Qué hay realmente detrás de la noticia?
En nuestro Editorial , así como en días pasados era el señor Trump el elegido, hoy lo es Putin. Recogemos la noticia aparecida en el diario El País : “Teherán recibe el apoyo de Rusia tras el incidente en el golfo de Omán.” Como ven: quién tiró la bomba, quién no la tiró, quién puso el petardo, quién puso el obús en lo
En nuestro Editorial, así como en días pasados era el señor Trump el elegido, hoy lo es Putin. Recogemos la noticia aparecida en el diario El País:
“Teherán recibe el apoyo de Rusia tras el incidente en el golfo de Omán.”
Como ven: quién tiró la bomba, quién no la tiró, quién puso el petardo, quién puso el obús en los dos cargueros de petróleo… nadie lo sabrá, pero lo cierto es que después de la acusación formal de los Estados Unidos contra el régimen de Teherán, viene, inmediatamente, el apoyo a Teherán de Rusia, en concreto del señor Putin. Esto lo que hace es tensar más aún las relaciones (que no sabemos si es un algo pactado) entre ambos… Para que Europa tiemble un poco y acepte el “Plan Marshall especial” de venta de armas y municiones a Europa, y que por alguna razón ellos también incrementen su poderío económico-militar. Tal vez sea un pacto secreto entre ellos, ¿no? Porque, claro, aquí ya hay que pensar…
Lo importante es no pensar según la inclinación clara de la noticia: la noticia te quiere obligar a pensar una cosa. Ahí es donde tenemos que interpretar o reinterpretar la noticia. Pero, ¿esto es así?... Porque noto que no es una noticia aséptica; es una noticia intencionada… Para que así me dé cuenta de qué hay detrás.
¿Qué hay detrás?... Rusia.
“Moscú llama a no sacar "conclusiones precipitadas" después de que Washington atribuyese el incidente a Irán”.
“EE UU e Irán han intercambiado este viernes acusaciones sobre la responsabilidad de los ataques a dos petroleros en el golfo de Omán la víspera. Teherán no solo rechazó las alegaciones de Washington, sino que sugirió que son sus aliados Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos quienes están detrás. La República Islámica recibió el apoyo de China y Rusia, que pidió no sacar “conclusiones precipitadas”, en una clara alusión a las acusaciones estadounidenses.
Mira: China, detrás, ¿eh?
“El sabotaje a los buques no constituye un conflicto más de los que salpican Oriente Próximo. Dado el creciente encono entre la Casa Blanca de Trump y el régimen iraní, existe el peligro real de que se convierta en una mecha que conecte todos los incendios de la región.”
“El presidente iraní, Hasan Rohaní, ha acusado a EE UU de “representar una grave amenaza para la estabilidad en la región y en el mundo, al violar todas las normas internacionales”. Rohaní, que ha intervenido este viernes en una cumbre regional en Kishkek (Kirguistán), recibió el apoyo de sus homólogos chino y ruso, que ven en la crisis una ocasión para avanzar sus intereses en Oriente Próximo a la vez que se reafirman frente a Trump. Desde Moscú, el Ministerio de Exteriores condenó el ataque a los barcos pero instó a no sacar “conclusiones precipitadas”, una clara referencia a la atribución del incidente a Teherán por parte de la Casa Blanca. Es “inaceptable” acusar a alguien “hasta la conclusión de una investigación internacional”, subrayaba. En Kishkek, Putin dijo que el responsable de la desestabilización de la región es Washington por romper el pacto nuclear.”
Romper el pacto nuclear… Eso es lo que está de fondo.
Como ya comentábamos el otro día [en otra actividad] nuestra preocupación y creemos que la de todos, sobre todo la de Estados Unidos (no está muy desviado el señor Trump, lo que pasa es que ya es ‘el tonto de la pelota’ y todos tiran la pelota al mismo muñeco) es que la alianza que se está estableciendo entre China, Rusia e Irán son preámbulos muy peligrosos para el Estado de Israel. ¡Muy peligrosos! Entonces, claro, Estados Unidos –con Trump a la cabeza- ve en esas alianzas un riesgo para su principal aliado en la zona (que le interesa tenerlo ahí, y a ello hay que añadir las presiones del “lobby” judío en los presidentes norteamericanos, la industria armamentística, etc. etc.).
Indudablemente, lo que creemos que hay detrás de la noticia es ese problema: por una parte Estados Unidos presiona al gobierno de Teherán ante la “permisividad” que tuvo Barack Hussein Obama II al firmar el tratado (que fue claramente favorable a Teherán). Trump ve más allá, y ve en ese preámbulo (que ya advirtió Israel) el peligro de la facilidad con la que Irán se podría armar nuclearmente. Ante esto, evidentemente, rompe esta alianza y establece un cerco económico. Pero, rápidamente, aparecen los aliados de Teherán. Son aliados poderosos, sin duda. Y a Estados Unidos le interesa (amén de los grupos de presión judíos, insistimos) mantener esa franja de preocupación y de aviso en el Estado de Israel que, proporcionalmente no es nada ante este conjunto de China-Rusia-Irán.
Ahí sí se puede prender una mecha. Y se puede prender porque las escaramuzas que ya ha habido entre el ejército iraní e israelí, no en Irán ni en Israel, sino en territorios ocupados, en la Franja de Gaza, en el Líbano, etc. Esos “encuentros” o escaramuzas con el ejército o militares iraníes pueden ser los que establezcan una chispa. Y, como sabemos, al Estado de Israel no le queda otro remedio que, ante una posible amenaza certera, desencadenar un ataque. Y, claro, ahí ya tendríamos un punto de desequilibrio terrible, muy preocupante. Muy, muy preocupante. Y claro, basta que aparezca ese desequilibrio para que India y Pakistán decididamente declaren el suyo.
Ahí estamos, ahí pensamos, y de ahí este Editorial: nos sentimos responsables de cuidar y de reinterpretar estas escaramuzas, que parecen juegos de niños. Que seguramente haya intereses económicos detrás (y ya habrá quién haya ganado lo que tenía que ganar), pero también hay xenofobias, también hay radicalismos… Piénsese que el ayatolá Ali Jamenei (el máximo Líder religioso) ha dicho varias veces –varias veces- que no descansarán hasta borrar a Israel de la faz de la Tierra… Cuando eso te lo dicen una y otra vez, empiezas a pensar que se está organizando algo, e Israel se lo toma muy, muy en serio. ¡Y bien hace!
No son países aislados, sino que son países que están bajo influencias de países importantes. Evidentemente, si se juntan China y Rusia, Estados Unidos se vería seriamente comprometido, muy seriamente comprometido, porque eso serían palabras mayores. ¿Qué haría India en ese caso? Veríamos…
Hasta aquí llegamos en nuestras especulaciones, que no son otra cosa: interpretaciones de debajo de la mesa, porque la noticia solo daba en sí para que se busque qué es lo que está ocurriendo realmente, más que saber qué es lo que ocurre a simple vista.