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EL EDITORIAL: CRISIS POR EL ‘POLVO BLANCO’ ENTRE LOS BLANCOS DE WEST VIRGINIA

Nos vamos con El Editorial a la tierra de Trump y de todos los norteamericanos. Concretamente, nos vamos al estado de Virginia Occidental, donde la droga hace estragos (sobre todo la heroína). La noticia viene al caso de que el gobierno de EE. UU. da cada año dos millones de dólares al estado de Virginia Occidental par

 

20170301 COMUNICANos vamos con El Editorial a la tierra de Trump y de todos los norteamericanos. Concretamente, nos vamos al estado de Virginia Occidental, donde la droga hace estragos (sobre todo la heroína).

La noticia viene al caso de que el gobierno de EE. UU. da cada año dos millones de dólares al estado de Virginia Occidental para poder sufragar el entierro de los drogadictos fallecidos de familias sin recursos (lo que supone 1 250 dólares por entierro).

Pues bien, cómo serán las cosas ahora, que la situación ha llegado a un punto en el que no hay fondos para los entierros. Ya el año pasado no hubo fondos para todos. Desde junio de 2016 se han solicitado 1 508 funerales a través del programa de asistencia funeraria, y actualmente quedan fondos para 63 funerales más, pero… hasta que se cumpla el año fiscal todo hace suponer que no habrá suficiente dinero. Virginia Occidental ha pagado ya tantos entierros para personas indigentes que han muerto por sobredosis de drogas, que la financiación se ha agotado cuatro meses antes del final del actual año fiscal, que será el 30 de junio.

La droga en el 2010 se cebó especialmente en la clase media blanca norteamericana. Y en el 2014, en concreto, más de 10 500 personas fallecieron. La muerte por sobredosis ha aumentado un 267%. A día de hoy, las drogas en EE. UU. matan a más personas que los accidentes de tráfico. En el 2015 supuso que un número de 41 personas por cada 100 000 habitantes fallecieron por drogas en Virginia Occidental (el estado con el mayor ratio de muertes por sobredosis en relación a la población).

Como podemos suponer, este porcentaje de aumento de 267% en la población blanca, de clase media norteamericana, es muy llamativo y muy indicativo de la condición general en la que está el ánimo, la convivencia, las necesidades y las competencias, las cuales alcanzan a generar esta lacra tan espectacular  (que se pone de manifiesto cuando hay que ayudar a las familias para que incineren o entierren a sus víctimas...).

Increíble, pero cierto.

Todo parecía indicar que las 'drogas de diseño', al sustituir a las drogas más duras, iban a ser algo más blando y más tolerable. Más aun con la gran propaganda mundial de la legalización de la marihuana, pero… no parece ser así muy del todo cierto.

Por eso hemos elegido este Editorial, para llamar la atención a propósito del incremento de drogodependencias (hasta un 267% como ocurre en el estado de Virginia Occidental). Igual que pasa allí, pasa en otros lugares en mayor o en menor medida1. Así que… tomemos cuenta, y tomemos nota de esta dramática situación.

Esta noticia nos ha sorprendido.

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1 La situación de Virginia Occidental, a tres horas de trayecto de Washington, únicamente es la punta del iceberg de la larga lista de estados de la Unión en los que el consumo de droga aumenta a pasos agigantados. En esta lista, a Virginia le siguen Pensilvania, Florida, Ohio y  Kentucky. Y es que el Departamento de Estado alertó la semana pasada de que EE. UU. atraviesa "la peor crisis de droga desde los 80".  

Hace apenas seis días, el Gobernador de Maryland (republicano) declaró el estado de emergencia por la "acuciante crisis del consumo de heroína y opiáceos que destroza las comunidades". William Brownfield (republicano, actual Secretario Adjunto para Asuntos Internacionales de Narcóticos) estimó que más del 90% de la heroína consumida en Estados Unidos proviene de México... (¡?)