EL EDITORIAL. Deforestación: ¿Cuánto tiempo tardaremos en no tener suelo cultivable?
Nuestro Editorial habla de un problema de especie humanidad, especie viva, especie viviente. La noticia la rescatamos del diario El País . Fíjense ustedes bien lo que dice: “Una superficie como un campo de fútbol se erosiona cada cinco segundos.” Los que hayan ido a un campo de fútbol que se lo imaginen, y los que no,
Nuestro Editorial habla de un problema de especie humanidad, especie viva, especie viviente. La noticia la rescatamos del diario El País. Fíjense ustedes bien lo que dice:
“Una superficie como un campo de fútbol se erosiona cada cinco segundos.”
Los que hayan ido a un campo de fútbol que se lo imaginen, y los que no, lo habrán visto por fuera pero se lo pueden imaginar. ¡Se erosiona esa superficie cada cinco segundos en nuestro planeta! ¡Es bastante!, ¿no? Ustedes pueden contar: uno, dos, tres, cuatro, cinco… ¡Y ya! Se acaba de erosionar una superficie como un campo de fútbol.
“La agricultura intensiva, el monocultivo, el sobrepastoreo, la expansión urbana, la deforestación y la industria destruyen cada vez más el suelo, un recurso que tarda 1.000 años en crecer un centímetro.”
Atención: tarda 1.000 años en crecer un centímetro… Si cada cinco segundos se deforesta un campo de fútbol… Evidentemente tenemos una superficie de tierra emergida limitada (las dos terceras partes del planeta son agua: océano). Entonces, si se deforesta a ese nivel, a ese ritmo (cada cinco segundos), y se tarda 1.000 años en crecer un centímetro de superficie… La pregunta es ¿cuánto tiempo tardaremos en NO tener suelo para cultivar? Increíble.
“Está ahí, justo bajo los pies, pero subyacente en el sentido amplio de la palabra. Bajo los cimientos de las casas, los cines y las fábricas, sustentando las carreteras que llevan a las playas, nutriendo a los alimentos exquisitos, acunando los lagos y ríos.., pero la función de este recurso, no renovable, va más allá. "Los niños que han tenido la dicha de jugar con el suelo saben un poco lo que es, pero los de la ciudad no tanto. Y es nuestro aliado silencioso, la mayoría de la comida se produce ahí, y también es un almacén natural de carbono, asume más que la vegetación terrestre y la atmósfera juntas, y eso es importante contra el calentamiento global. Además de aguardar microorganismos que proporcionan biodiversidad", resume con brevedad Ronald Vargas, secretario de la Alianza Mundial por el Suelo, consciente de que este recurso natural no capta tanta atención como el agua en el mundo. Pero defiende su importancia durante el Simposio mundial de sobre la erosión del suelo, un evento celebrado esta semana en la sede de la Organización Internacional de la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Roma que reúne a cerca de 500 científicos, gobernantes y sociedad civil para generar conocimiento, buenas prácticas y guías para gestionar políticas.”
“En las presentaciones se enumeran datos como que es un recurso que tarda cerca de 1.000 años en crecer un centímetro o que una superficie equivalente a un campo de fútbol se erosiona cada cinco segundos. "El planeta se encuentra en una situación que podría conducir a la degradación de más del 90% de todos los suelos de la tierra para 2050", ha señalado en la inauguración Maria Helena Semedo, directora adjunta de la FAO.”
Por lo tanto, la respuesta a la pregunta del titular de este Editorial, echando los cálculos es: en el año 2050, ¡y estamos en el 2019! Es decir, no tardaremos mucho.
“Una degradación que puede venir tanto de la erosión como de la polución, la acidificación, la salinización o la pérdida de carbono orgánico y de diversidad, entre otros tipos de desgaste. Además de las lluvias torrenciales, el viento, los terremotos, las sequías, los tsunamis, los incendios y otras cuestiones también vinculadas con el cambio climático; el hombre, la acción del hombre, su dominio sobre la tierra, literal, incide en su destrucción a través de la agricultura intensiva, la labranza, el monocultivo, el sobrepastoreo, la expansión urbana, la deforestación y las actividades industriales y mineras, según informa la FAO. "Esto puede provocar pérdidas en el rendimiento de los cultivos de hasta el 50%", ha asegurado Semedo.”
O sea, tenemos que tomar consciencia de nuestro suelo.
Es curioso: no tenemos consciencia de nuestro aire, y lo contaminamos; no tenemos consciencia de nuestro suelo, y lo erosionamos; no tenemos consciencia de nuestras aguas (mares y otros), y los contaminamos… Realmente, ¿es esta especie una especie… depravada (podríamos decir? Suena como una acusación. Pues depravada no pero irresponsable, sí.
Porque, claro, si no nos responsabilizamos de cuidar el aire que respiramos, no alcanzamos a cuidar la tierra en la que cultivamos, no alcanzamos a cuidar los mares (las ¾ partes del planeta Tierra), y también los contaminamos, ¿qué podemos hacer? ¿Qué podemos hacer?...
Este es un nuevo aviso, y cuando se habla de la “Sexta Extinción”, muestra que ésta no está lejos: para el año 2050 se calcula que prácticamente no tendremos ¡SUELO!, el cual tarda en crecer (un centímetro), nada más y nada menos que… 1.000 AÑOS.
Este ha sido nuestro Editorial y nuestras consideraciones a este respecto.
“La agricultura intensiva, el monocultivo, el sobrepastoreo, la expansión urbana, la deforestación y la industria destruyen cada vez más el suelo, un recurso que tarda 1.000 años en crecer un centímetro.”
“Está ahí, justo bajo los pies, pero subyacente en el sentido amplio de la palabra. Bajo los cimientos de las casas, los cines y las fábricas, sustentando las carreteras que llevan a las playas, nutriendo a los alimentos exquisitos, acunando los lagos y ríos.., pero la función de este recurso, no renovable, va más allá. "Los niños que han tenido la dicha de jugar con el suelo saben un poco lo que es, pero los de la ciudad no tanto. Y es nuestro aliado silencioso, la mayoría de la comida se produce ahí, y también es un almacén natural de carbono, asume más que la vegetación terrestre y la atmósfera juntas, y eso es importante contra el calentamiento global. Además de aguardar microorganismos que proporcionan biodiversidad", resume con brevedad Ronald Vargas, secretario de la Alianza Mundial por el Suelo, consciente de que este recurso natural no capta tanta atención como el agua en el mundo. Pero defiende su importancia durante el Simposio mundial de sobre la erosión del suelo, un evento celebrado esta semana en la sede de la Organización Internacional de la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Roma que reúne a cerca de 500 científicos, gobernantes y sociedad civil para generar conocimiento, buenas prácticas y guías para gestionar políticas.”
“En las presentaciones se enumeran datos como que es un recurso que tarda cerca de 1.000 años en crecer un centímetro o que una superficie equivalente a un campo de fútbol se erosiona cada cinco segundos. "El planeta se encuentra en una situación que podría conducir a la degradación de más del 90% de todos los suelos de la tierra para 2050", ha señalado en la inauguración Maria Helena Semedo, directora adjunta de la FAO.”