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EL EDITORIAL. Dependemos de todas las demás especies, pero las destruimos

Nuestro Editorial nos lleva a una noticia que parece que no nos toca, pero sí lo hace. La recogemos del diario El País : “Un millón de especies, amenazadas de extinción a un ritmo sin precedentes. El mayor informe sobre biodiversidad, auspiciado por la ONU, advierte del impacto de la acción humana.” “Un millón de los o

 

0000COMUNICA20190506 edito 3Nuestro Editorial nos lleva a una noticia que parece que no nos toca, pero sí lo hace. La recogemos del diario El País:

“Un millón de especies, amenazadas de extinción a un ritmo sin precedentes. El mayor informe sobre biodiversidad, auspiciado por la ONU, advierte del impacto de la acción humana.”

20190506 edito“Un millón de los ocho millones de especies animales y vegetales existentes están amenazadas de extinción y podrían desaparecer en solo décadas si no se toman medidas efectivas, urgentes y decisivas. El informe de la Plataforma Intergubernamental sobre la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos (IPBES), presentado este lunes en París, no se anda con rodeos. Se trata, subraya, de un “declive sin precedentes” en la historia de la humanidad. Y el impacto no es solo medioambiental. También amenaza buena parte de los objetivos de desarrollo sostenible fijados por Naciones Unidas. Y, por supuesto, la economía. Maltratar a la naturaleza significa frenar la lucha contra la pobreza, el hambre o por una mejor salud del ser humano. El tiempo apremia más que nunca, subrayan los expertos, que instan a actuar tanto a nivel global como local.

“Los ecosistemas, las especies, la población salvaje, las variedades locales y las razas de plantas y animales domésticos se están reduciendo, deteriorando o desapareciendo. La esencial e interconectada red de vida en la Tierra se retrae y cada vez está más desgastada”, advierte Josef Settele, uno de los autores principales del informe. “Esa pérdida es la consecuencia directa de la actividad humana y constituye una amenaza directa para el bienestar humano en todas las regiones del mundo”.

20190506 edito¡Ahí está! Adjuntamos la imagen con las situaciones y los promedios.

“El informe identifica y, por primera vez clasifica, los cinco impulsores directos —que también se han acelerado en los últimos 50 años, según las investigaciones— de los cambios en la naturaleza con mayor impacto relativo global. El primero son cambios en el uso de la tierra y el mar: tres cuartas partes del medioambiente terrestre y alrededor del 66% del marino se han visto “significativamente alterados” por la acción humana. Le sigue la explotación de organismos —el 33% de los recursos pesqueros marinos eran explotados a niveles insostenibles en 2015— y, en tercer lugar, aunque cada vez con mayor relevancia, el cambio climático: las emisiones de gas de efecto invernadero se han duplicado desde 1980 y han provocado el aumento global de la temperatura en al menos 0,7 grados centígrados. Otro de los factores es la contaminación —la polución plástica se ha multiplicado por diez desde 1980— y, finalmente, las especies foráneas invasoras, que han aumentado un 70% desde 1970 en al menos 21 países.”

En la medida en que se deterioran especies con las que estamos en relación inevitable, esto va a perjudicar clara y severamente nuestro ecosistema personal -individual y grupal- de especie.

20190506 editopequeAl igual que hemos descubierto la microbiota y nuestras relaciones con las bacterias intestinales, ahora, en este otro caso, podemos ver el macrobioma de los organismos vivos quienes, debido a la acción directa del ser humano están menospreciándose, alterándose. Y la contaminación que nos cuentan de los plásticos, por ejemplo, es importante, pero también la MANIPULACIÓN que el hombre está haciendo de los seres vivos y sus correspondientes alteraciones bio-genéticas.

20190506 edito 2La situación, evidentemente, no se ve claramente en cuanto al perjuicio que nos puede provocar, pero… sí está. A poco que se piense, a poco que se sienta, a poco que se investigue, nos podemos dar cuenta de que esos factores, en la medida en que no tengan un “biofeedback” (bio-retroalimentación) con nuestra especie, los perjudicados van a ser los humanos, ¡sin duda! Porque las capacitaciones de las especies, que cifran en ocho millones (lo cual nos parece que no es una cifra muy aceptada, de acuerdo a otras estadísticas que tenemos), en cualquiera de los casos, el hecho de que en el 2019, de ocho millones de especies, un millón esté en peligro de extinción es suficientemente llamativo y preocupante, teniendo en cuenta que no somos una especie autosuficiente, que dependemos de todas las demás.

Ahí está nuestro comentario y nuestro Editorial a propósito de nuestra relación con lo viviente.