EL EDITORIAL: DESCUBREN QUE LA VIDA PUEDE TENER 4,2 MIL MILLONES DE AÑOS, CASI LA EDAD DE LA TIERRA
Hoy nuestro Editorial es científico. Encuentran en Canadá fósiles de la forma de vida más antigua identificada en la Tierra. Su antigüedad se ha estimado entre 3 770 y 4 280 millones de años. Se aclara todavía más la teoría que dice que los ingredientes para la vida se formaron en el espacio ( Panspermia ) . Fíjense: l
Hoy nuestro Editorial es científico. Encuentran en Canadá fósiles de la forma de vida más antigua identificada en la Tierra. Su antigüedad se ha estimado entre 3 770 y 4 280 millones de años. Se aclara todavía más la teoría que dice que los ingredientes para la vida se formaron en el espacio (Panspermia).
Fíjense: la Tierra tiene, desde su formación, unos 4 500 millones de años, pero ¿dónde y cuándo surgió la vida en nuestro planeta? Las pruebas directas más antiguas de la existencia de seres vivos halladas hasta la fecha eran de hace 3 500 millones de años: los estromatolitos de Warrawoona (Australia). Los estromatolitos son estructuras de uno a cuatro centímetros formadas y construidas por la sedimentación de microorganismos vivos. Los estromatolitos son un signo de que hubo seres vivos que los formaron.
Pues bien, el trabajo de investigación actual retrasa más de 300 millones de años la aparición de vida en el planeta. Ahora, un equipo internacional liderado por el University College de Londres (UCL) ha encontrado fósiles de organismos vivos de hace casi 3.800 millones de años, y asegura que estas formas de vida primigenias podrían haber ocupado ya esas rocas sedimentarias hace 4.280 millones de años, algo que situaría a estas primeras células vivas en las etapas iniciales de la formación de la Tierra. Prácticamente, a la vez que se fue formando nuestro planeta, se fueron anidando, venidos desde el espacio, los compuestos y componentes necesarios para gestar la vida.
Los autores del trabajo encontraron restos fósiles de estructuras microscópicas, con apariencia de tubos y filamentos diminutos, similares a las que han creado en épocas más recientes las bacterias que viven junto a fuentes hidrotermales. Aquellas primeras bacterias se alimentaban del hierro presente en las fumarolas -chimeneas volcánicas submarinas- presentes en los fondos de los océanos de aquella Tierra caliente y líquida primigenia. Las primeras formas de vida prosperaron en un entorno que resultaría extremadamente hostil para los seres vivos actuales.
Y ahora fíjense: para hacer el correlato completo, se supone que el Big Bang ocurrió hace 13 700 millones de años, la formación de nuestro planeta fue hace 4 500 millones, y casi a la par, hace 4 280 millones de años, aparecieron los primeros microorganismos vivos, a partir de los cuales se fue pluridimensionando y diversificando toda la vida. Esto no significa que sepamos y aseguremos que esto haya sido así, no, no. Pero es un modelo que puede tener, y tiene, una significancia llamativa, y que merece tenerla muy en cuenta, ya que nuestras ‘amigas’ las bacterias fueron los primeros microorganismos en estar con nosotros. Tengámoslo en cuenta para tratarlas bien (como ocurre con la microbiota).
Los fósiles se han descubierto en la formación geológica de Nuvvuagittuq, a orillas de la bahía de Hudson (Canadá), donde se encuentran algunas de las rocas más antiguas de la Tierra.
Todo un descubrimiento, toda una especulación que se puede hacer en torno a ello, porque esto aumenta más aún la idea de que los ingredientes para la vida se formaron fuera, en nuestro espacio, y encontraron un espacio apropiado aquí, en la Tierra, pero no se gestaron desde nuestro planeta. A partir de ahí podemos echar la mente a volar; a partir de esas piedras calcáreas donde anidaban, se gestaban y contribuían a su vida los estromatolitos…. ¡Qué bonito, que bonito, que bonito!... ¡Qué bonito es saber!
Hasta aquí nuestro Editorial, que hoy ha sido de naturaleza científica. El trabajo ha sido publicado en la revista Nature (para los que quieran ahondar más en este informe de vida).