EL EDITORIAL. Dimitirá, no dimitirá… Y también datos sobre el COVID-19
Hoy estamos aquí con una pequeña apuesta: ¿dimite o no dimite? Porque mañana hay Sesión Plenaria en el Congreso de los Diputados de España… Entonces, ¿dimitirá… o no dimitirá? ¿Saben a quién nos referimos? Pues… ¡hagan sus apuestas! Lo normal y -más que lo normal- lo inevitable es dimitir. Cuando a uno le pillan en un
Hoy estamos aquí con una pequeña apuesta: ¿dimite o no dimite? Porque mañana hay Sesión Plenaria en el Congreso de los Diputados de España… Entonces, ¿dimitirá… o no dimitirá?
¿Saben a quién nos referimos? Pues… ¡hagan sus apuestas!
Lo normal y -más que lo normal- lo inevitable es dimitir. Cuando a uno le pillan en un renuncio tan grande [tal como se comenta en la sección La Cara de España] pues… Miren ustedes: no hay que decir nada; simplemente irse. ¿Que tiene su explicación y tal? Ya, pero es una falta de decoro y de… Además, ¡se iba a saber que mentía!
Entonces, mañana, el Partido Popular (PP), VOX, Ciudadanos, esperamos que Esquerra Republicana también, ¡y hasta el PNV… y Bildu!... van a disparar con flechas. ¡Esperemos, esperemos!
Nosotros vamos ahora con "la noticia", la de los últimos tiempos, que hoy recogemos en el diario El Mundo:
“Coronavirus en España, noticias en directo: Simón achaca la disparidad de cifras a la "dificultad de alguna comunidad para transmitir los datos".
Pero... ¿Qué?, ¿se transmiten por señales de humo?... ¿o cómo? Si dice el señor Simón “Pedro” que la disparidad de cifras es porque tienen dificultades para transmitir el número… No sabemos. Antes, se cogía el teléfono, se llamaba, y se decía “Siete”, y ya. ¿Qué es lo que pasa? ¿Será que pasa como en el juego del ‘teléfono estropeado’?
“El director de alertas y emergencias, Fernando Simón, achaca la disparidad de cifras en el número de muertos por coronavirus a la "dificultad de alguna comunidad para transmitir los datos", por lo que, asegura, las cifras podrán verse alteradas en los próximos días.”
¿Por qué en los próximos días?
“Sanidad no ha comunicado muertos por Covid los dos últimos días, mientras que varias Comunidades (Castilla y León, Castilla La Mancha, Cataluña, Asturias y Madrid) han comunicado fallecimientos en las últimas horas. Simón ha asegurado que están verificando los datos porque "alguna comunidad autónoma ha podido tener errores al cargar los datos.
Simón ha destacado que en este momento de la pandemia lo importante es saber la cantidad de transmisión que hay en España y si "somos capaces" de detectarla y hacer seguimiento para contenerla.”
O sea... nos parece maravilloso: ahora no importa ya el número de personas que fallecen, sino que “lo importante es saber la cantidad de transmisión que hay en España”.
Simón “Pedro”… De verdad… Alguien habrá pensado, por lo que hemos dicho, que el que tiene que dimitir es este señor. Pues… ¡también! También. O sea, esta explicación nos parece, verdaderamente, de un cutre que… Pero, ¡bueno!, Simón “Pedro” así está. Simón “Pedro”, ¡qué cosas nos dice!
Por otro lado, el mismo diario también nos dice:
“El paro ha moderado su caída en mayo después de los catastróficos meses de marzo y abril y subió en 26.573 personas, con lo que la cifra total de personas desempleadas en España se ha situado en 3.857.776.”
¿Llegaremos a los cuatro millones y medio? A cuatro millones sí, llegamos fácil, si partimos del total actual y con todo lo que va a llover, pero… cuatro millones son muchos millones. La verdad es que todo esto es impresionante.
Y seguimos con más datos. En el diario El País nos dicen lo siguiente:
“La OMS estima que solo el 8% de los enfermos por COVID necesitan antibióticos. La organización calcula que los servicios de rehabilitación han sido los más afectados por la crisis sanitaria.
Apenas el 8% de los pacientes con covid-19 ha sufrido una infección secundaria por bacterias que haya precisado de un tratamiento con antibióticos, según recoge el último informe sobre el manejo de la enfermedad de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por ello, la organización desaconseja que se empleen estos medicamentos sistemáticamente en las personas asintomáticas o con formas leves y moderadas de la infección. No solo no los necesitan; es una manera de evitar el “preocupante aumento del número de infecciones bacterianas resistentes a las medicinas con las que tradicionalmente se las ha tratado”.
Esto nos parece evidente, evidente y claro.
También nos dicen –dicen- lo siguiente:
“Hasta el 60% de los pacientes en lista de espera en grandes hospitales rechaza operarse.”
Lo decíamos en otro programa, en Radio Pirata: hay el síndrome de las personas que no quieren salir. El miedo es tal que “Yo iba a salir pero no quiero. Tengo miedo.”
“El miedo al virus lleva a los enfermos menos graves que aguardan una intervención a retrasar su entrada en quirófano.”
El 60% es mucho, teniendo en cuenta qué tipo de pacientes son los que esperan. Y los que estén rechazando ahora el operarse pues… los pondrán… al final de la escalada. Esto es impresionante.
“El hospital Ramón y Cajal (Madrid) cifra la negativa en el 60%, la misma proporción que el de Talavera de la Reina (Toledo). Mientras, en La Rioja, “un 22% de los pacientes pendientes de operar en lista de espera está rechazando hacerlo y pidiendo un aplazamiento”, explica el Gobierno regional. En el Puerta de Hierro (Madrid) la desestimación es del 10%, mientras otros grandes centros como el Clínic (Barcelona) y el Gregorio Marañón (Madrid) califican de “anecdóticos” estos casos.”
¿Cómo se explica esto también?... Lo de las cifras… En un sitio es el 60%: la noticia dice que hasta el 60% de pacientes en lista de espera. Pero después lees la noticia y ves que en el Clínic de Barcelona, y el Gregorio Marañón de Madrid, esta situación es anecdótica. ¿Será porque estos dos hospitales “son de confianza”?
Nos quedamos destrozados con este Editorial, que habla por sí mismo (dejando la noticia de las noticias para Juan Carlos en La Cara de España).