EL EDITORIAL. Dos psiquiatras para atender a todos los presos enfermos mentales de España
Nuestro Editorial nos lleva a una situación increíble. Recogemos la noticia aparecida en el diario El País . Fíjense bien: “Solo dos psiquiatras atienden a los 455 enfermos mentales internados por cometer delitos.” ¡Solo dos!... Hombre… atender, atender… “Los psiquiátricos de Fontcalent y Sevilla, cuya misión es conten
Nuestro Editorial nos lleva a una situación increíble. Recogemos la noticia aparecida en el diario El País. Fíjense bien:
“Solo dos psiquiatras atienden a los 455 enfermos mentales internados por cometer delitos.”
¡Solo dos!... Hombre… atender, atender…
“Los psiquiátricos de Fontcalent y Sevilla, cuya misión es contener y curar, deberían tener el triple de especialistas, admite el Gobierno.”
Bueno, el triple… ¡Seis, tampoco! Como tienen dos, pues con seis ya van sobrados, ¿no? Seis para 455 psicópatas asesinos… ¡vamos! ¡Sobrados! “Deberían tener el triple”… Pero, ¿qué entenderán por atención? De verdad que…
“Los dos hospitales psiquiátricos penitenciarios españoles, ubicados en Alicante y Sevilla, solo tienen un psiquiatra cada uno cuando según su relación de puestos de trabajo deberían contar con el triple. Los expertos consideran imposible en tal circunstancia que cumplan su objetivo de curar a los 455 internos que suman entre ambos, algunos de los cuales fueron declarados autores, pero no responsables, de graves crímenes. El motivo: bajas que llevan años sin cubrirse y la dificultad de Instituciones Penitenciarias para encontrar médicos. Sus responsables admiten el problema, pero no lo ven “alarmante”.
¡Bah!... Una persona, entra en un brote psicótico –por ejemplo-, tiene un acto violento, se ve implicado –aunque no sea directamente- en un acto delictivo, lo encierran en una institución penitenciaria (no en un psiquiátrico), para tratarle, allí –imaginamos- le darán algunas pastillas (que se las tomará o no), y… allí que se pudra. ¿Es eso?... Es una persona que no está en sus debidas condiciones mentales, ¿qué piensan ustedes que puede pasar?
“Los hospitales penitenciarios alojan a personas cuya participación en un delito ha sido declarada en un juicio, pero que son inimputables al no ser consideradas responsables de sus actos. Un ejemplo son los actos cometidos durante un episodio psicótico, un delirio que implique una ruptura con la realidad. La ley contempla su internamiento en centros específicos como “medida de seguridad”. Su reclusión está diseñada con una finalidad de contención, evitar que hagan daño a otros o a sí mismos, y de curación. Sin contar Cataluña, que tiene transferidas las competencias penitenciarias y presenta una ratio mucho mejor de psiquiatra por interno, en España hay dos hospitales penitenciarios. Fontcalent (Alicante), que tiene 298 reclusos y Sevilla, con 157. Los tipos de trastornos que sufren son muy heterogéneos. Y el motivo que les ha conducido allí también: desde actos penados con menos de tres años de cárcel a homicidios múltiples.”
“Cuatro expertos en psiquiatría penitenciaria consultados consideran inviable que con un solo psiquiatra los internos puedan recibir el tratamiento que precisan.”
¡Aún si fueran dos!... ¡Pero es que es un psiquiatra!...
“Es completamente insuficiente”, afirma Iñaki Markez, que fue responsable del grupo de investigación ‘Salud Mental en Prisión’ y es miembro de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. “Un solo psiquiatra no permite hacer prácticamente nada más que los informes rutinarios para la justicia y los tratamientos más básicos. Es una situación muy precaria”, añade Enrique Pérez, psiquiatra en la prisión de Alicante que trabajó también en el psiquiátrico de Fontcalent.”
“Hay que cubrir esas plazas, por supuesto. Pero los equipos multidisciplinares que trabajan en ambos hospitales también están compuestos por psicólogos clínicos, educadores, trabajadores sociales, monitores terapéuticos y deportivos, enfermeros, médicos de atención primaria, auxiliares... Personas muy vocacionales que trabajan para recuperar como personas a los internos. Hay que solucionar la falta de psiquiatras, pero la situación no es alarmante”, afirma el responsable del Programa de Atención Integral al Enfermo Mental en Centros Penitenciarios de Instituciones Penitenciarias, Julián Sanz.”
“La situación no es alarmante”... ¿Qué les parece?
“Instituciones Penitenciarias tiene graves dificultades para encontrar no solo psiquiatras, sino también médicos de atención primaria para las cárceles. En la última convocatoria ofertaron 37 plazas y solo recibieron 12 solicitudes.”
¡No quieren ir!
“En parte, señala Markez, porque los facultativos “cobran más y están más tranquilos” trabajando en los sistemas de salud de las comunidades.”
Más tranquilos, sí, desde luego.
“Los psiquiatras de los hospitales penitenciarios elaboran los diagnósticos, supervisan los tratamientos, se encargan del seguimiento farmacológico y tienen que elaborar, cada seis meses, un informe de cada paciente dirigido a los tribunales con una propuesta sobre si el interno debe continuar en el centro o está preparado para salir. En un psiquiátrico del tamaño de Fontcalent, ello significa que su único psiquiatra tiene que redactar más de dos informes al día.”
Difícil, ¿eh?
"De un hospital psiquiátrico es más fácil entrar que salir", dice Pablo Gómez, fiscal decano de Vigilancia Penitenciaria de Alicante. Entre otros motivos porque apenas hay "centros civiles intermedios que permitan modificar la medida de seguridad al disminuir la peligrosidad cuando todavía no aparece indicado el tratamiento externo en los recursos comunitarios", lugares por donde los internos puedan pasar al salir del psiquiátrico antes de quedar en libertad bajo seguimiento ambulatorio. El director de la ONG penitenciaria Àmbit, Javier Vilalta, atribuye en buena medida la falta de alternativas a las comunidades autónomas.”
“La ausencia de recursos -menos con características menos carcelarias- hace que los hospitales psiquiátricos penitenciarios contengan a muchas personas que no deberían estar en ellos, porque su estado clínico y su grado de "peligrosidad" no lo justifica, asegura José Manuel Arroyo-Cobo, que fue máximo responsable de la sanidad penitenciaria española entre 2008 y 2018. Arroyo-Cobo estima que en esa situación se encuentran más del 30% de los internos, y que para una parte de ellos su permanencia resulta "claramente perjudicial para su proceso terapéutico".
En fin, ni que decir tiene que nos parece una situación gravísima. Por un mírame y no me toques de un diagnóstico te pueden llevar a un psiquiátrico penitenciario; y por un mírame y no me toques, como el doctor no te va a ver (no le da tiempo: dos al día) y no va a realizar el informe para el juez, entonces… ¿cómo harán? ¿A ojo?...
¡Eso puede durar años!... ¿No creen ustedes que corren el riesgo de ponerse peor? ¿No tenía obligación el Estado de cuidarle y facilitarle…?
Pues hasta aquí nuestro Editorial.
“Los dos hospitales psiquiátricos penitenciarios españoles, ubicados en Alicante y Sevilla, solo tienen un psiquiatra cada uno cuando según su relación de puestos de trabajo deberían contar con el triple. Los expertos consideran imposible en tal circunstancia que cumplan su objetivo de curar a los 455 internos que suman entre ambos, algunos de los cuales fueron declarados autores, pero no responsables, de graves crímenes. El motivo: bajas que llevan años sin cubrirse y la dificultad de Instituciones Penitenciarias para encontrar médicos. Sus responsables admiten el problema, pero no lo ven “alarmante”.
“Los hospitales penitenciarios alojan a personas cuya participación en un delito ha sido declarada en un juicio, pero que son inimputables al no ser consideradas responsables de sus actos. Un ejemplo son los actos cometidos durante un episodio psicótico, un delirio que implique una ruptura con la realidad. La ley contempla su internamiento en centros específicos como “medida de seguridad”. Su reclusión está diseñada con una finalidad de contención, evitar que hagan daño a otros o a sí mismos, y de curación. Sin contar Cataluña, que tiene transferidas las competencias penitenciarias y presenta una ratio mucho mejor de psiquiatra por interno, en España hay dos hospitales penitenciarios. Fontcalent (Alicante), que tiene 298 reclusos y Sevilla, con 157. Los tipos de trastornos que sufren son muy heterogéneos. Y el motivo que les ha conducido allí también: desde actos penados con menos de tres años de cárcel a homicidios múltiples.”
“Cuatro expertos en psiquiatría penitenciaria consultados consideran inviable que con un solo psiquiatra los internos puedan recibir el tratamiento que precisan.”