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EL EDITORIAL. Duele comprobar la cantidad de comida que se desperdicia en España

Nuestro Editorial viene hacia nosotros, a España. Recogemos la noticia aparecida en el diario El País : “España, incapaz de frenar el desperdicio alimenticio: tira al año 1.300 millones de kilos a la basura.” ¿Lloramos?... ¿Nos reímos?... ¡Y es el país más longevo del mundo!... Sin proponérselo, sin ningún programa esp

 

0000 COMUNICANuestro Editorial viene hacia nosotros, a España. Recogemos la noticia aparecida en el diario El País:

“España, incapaz de frenar el desperdicio alimenticio: tira al año 1.300 millones de kilos a la basura.”

20190810 edito20190810 edito 2¿Lloramos?... ¿Nos reímos?... ¡Y es el país más longevo del mundo!... Sin proponérselo, sin ningún programa especial, ni nada… ¡Y no es porque sí! Es por la vida, por lo que es la vida… ¡Y los españoles tiramos 1.300 millones de kilos! Son muchos millones… Una tonelada tiene 1.000 kilos, son 1.300.000 toneladas.

“En espera de una ley específica, el problema agrava las consecuencias del cambio climático.

España se comprometió a reducir el desperdicio de alimentos a la mitad en 2030. Lo hizo cuando adoptó los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU en septiembre de 2015. Pero no va por el buen camino. Los hogares españoles tiraron a la basura 1.339 millones de kilos/litros de comida y bebida en 2018, es un 8,9% más que el año anterior. Se rompe así la tendencia a la baja que se había producido en los dos ejercicios anteriores”.

Y eso que habíamos bajado de población.

“La explicación del incremento está, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en las altas temperaturas que se registraron durante la primavera y el verano, pues fue en esos meses cuando se produjo la mayor subida de desperdicio (10,5%).”

20190810 edito 3¡No nos lo creemos! ¿Porque hay mayor temperatura hay mayor desperdicio? Pero si existen ya las neveras y congeladores…

“Según el argumento del ministerio, la subida de los termómetros provoca mayor desperdicio de alimentos. Y viceversa. Así lo ha alertado el último informe especial sobre cambio climático y tierra del IPCC, el panel internacional de expertos que asesoran a la ONU. La pérdida o derroche de alimentos —entre un 25 y un 30% del total que se produce en el mundo— es responsable de entre el 8 y el 10% de todas las emisiones de efecto invernadero que genera el ser humano, remarca el documento.”

¡Es muy fuerte! De los alimentos que están buenos se desperdicia el 30%... ¡Y después resulta que hay hambruna! Casi 900 millones de personas tienen hambre, y se desperdicia el 30% de la comida y, además, que el mes pasado hayamos consumido ya todo lo que produce el planeta al año… ¡Es increíble!

“Por eso, los expertos reclaman atajar también este problema para luchar contra la crisis climática, además de modificar la dieta y un cambio del modelo energético.”

¡Todo está relacionado! Esto no es nuevo.

Y vean ustedes las estadísticas que aparecen en los gráficos que les adjuntamos con este Editorial. ¡Ocho de cada 10 hogares reconocen tirar productos comprados sin haber sido elaborados! ¡Ocho de cada 10!

Hicimos un cálculo hace un tiempo con una persona sobre lo que realmente supone el gasto en comida, y resultó que, siendo estrictos, el gasto en comida era realmente muy bajo. Pero lo que ocurre es que, entre otras cosas, existen las ofertas, el por si acaso, el me gusta mucho y compro mucho… Y se tienen las neveras y los congeladores repletos de cosas que no se van a consumir. Y “no lo vas a consumir”, significa no lo vas a consumir porque lo vas a terminar tirando.

Esto es realmente terrible. Fíjense que 8 de cada 10 hogares reconocen… Más los que no lo reconocen… Se podría decir que el 100% de los hogares reconocen tirar productos comprados sin haber sido elaborados.

20190810 edito 4A nosotros aquí en Tian (que somos un grupo numeroso) eso nos pasa muy poco, pero a veces sí, y nos duele muchísimo. Tenemos un control muy exhaustivo (aparte de apuntarlo todo) de los alimentos. Y buscamos todo el reciclaje posible, por supuesto, siendo nutritivo y valioso. Lo poco que se desperdicia va a las gallinas, con lo cual no se desperdicia porque ellas lo comen y luego ponen huevos que comemos nosotros.

Realmente se puede, eso sí, hay que ir aquilatando (las cantidades), y sabiendo que si te pasas un poco pues… se empleará después para esto o lo otro. Creemos que eso lo puede hacer cualquiera en su casa. Y si se hace de verdad, ya no es solo el ahorro económico, sino que es la consciencia de decir “He comprado y no he tirado nada”. Sobre todo con la consciencia de colaborar para acabar con la hambruna. Creemos que así se colabora realmente.

“Para combatir el derroche de alimentos, España cuenta con la Estrategia nacional más alimento, menos desperdicio (2017-2020) que pone especial énfasis en la responsabilidad del consumidor. De hecho, este plan solo mide el despilfarro doméstico, no así el de los otros eslabones de la cadena agroalimentaria. Según los datos disponibles, en las casas la mayoría de la comida se tira sin haber pasado por la sartén. Un 84,2% de los productos que acaban en la basura va directamente de la nevera al cubo, sobre todo frutas, hortalizas y lácteos. El otro 15,8% acabó en el vertedero después de cocinado.”

“Además de campañas de sensibilización, otras actuaciones que contempla esta segunda fase de la estrategia son generar más conocimiento sobre el problema, fomentar buenas prácticas en la cadena de producción y "establecer marcos estables de colaboración con ONG, bancos de alimentos, asociaciones de consumidores y otras entidades benéficas".

¡Es que es fortísimo!

Fíjense en los gráficos adjuntos: quien más alimentos sin elaborar desperdician es la clase media, luego la clase baja, después la clase alta… Obviamente, la clase baja poco desperdicia porque no tiene.

En cuanto a la situación en los hogares: los que más desperdician son las parejas de adultos sin hijos, pero muy lejos del segundo que son las parejas con hijos de edad media.

“Francia tomó en 2015 una decisión pionera a través de una enmienda a su ley de Transición Energética: prohibir que los supermercados con una superficie superior a los 400 metros tiren productos perecederos”

Pero claro, viene Sanidad y dice que ciertos productos hay que tirarlos, y además en contenedores especiales, y tantas otras cosas. Otro ejemplo, ¿cómo se entiende que las frutas frescas sea lo que más se tire? (más de 3 millones de kilos).

20190810 edito 5O sea, tiramos todo. Nuestro Editorial da pena. Es una pena lo que ocurre en el mundo industrializado; nosotros somos un país más del grupo, pero duele mucho, mucho, mucho…