EL EDITORIAL. DUTERTE SOMETE A LOS YIHADISTAS DE MARAWI, EN UN ENTORNO DE BAJADA DE INTENSIDAD A NIVEL MUNDIAL
Nuestro Editorial nos lleva a Filipinas, sí. Unos 507 muertos en la ciudad de Marawi (sur del país) para liberarla de los yihadistas del grupo Maute que la tenían ocupada parcialmente desde el pasado 23 de mayo. Las víctimas mortales son 379 rebeldes, 89 soldados y 39 civiles. Las fuerzas de seguridad han rescatado a 1
Nuestro Editorial nos lleva a Filipinas, sí. Unos 507 muertos en la ciudad de Marawi (sur del país) para liberarla de los yihadistas del grupo Maute que la tenían ocupada parcialmente desde el pasado 23 de mayo. Las víctimas mortales son 379 rebeldes, 89 soldados y 39 civiles.
Las fuerzas de seguridad han rescatado a 1.723 civiles, y la violencia ha desplazado a unas 260.000 personas. Dicen las autoridades que solo quedan entre 80 y 100 rebeldes.
Este grupo yihadista es especialmente violento y activo. Al presidente Duterte (aparte de su especial insistencia en solventar un país sin drogas, con numerosas muertes “no oficializadas”) se le añade ahora en su especial brigada contra las drogas, este grupo terrorista. Y no ha dudado –como ven- en mandar tropas de asalto capaces de adueñarse del sitio y del bastión de los yihadistas.
Se ve que el señor Duterte no duda mucho a la hora de establecer un combate, a la hora de establecer una puja por un territorio. Y esto podría ser un referencial para otros grupos de los que coquetean continuamente con los yihadistas en lo que se llama la guerra, ¿verdad?, (como pasó con Mosul, con tres meses de guerra, guerra, guerra, guerra de guerrillas, pero sin llegar a ser guerra, hasta que finalmente hay una toma –más que una rendición- donde todavía hay grupos pequeños que se parapetan).
La situación está difícil en todo el orbe del ejército islámico, pero todo parece indicar –en este Editorial de Filipinas- que en el entorno de todos los grupos yihadistas hay una bajada de intensidad; una bajada importante de intensidad, en cuanto a las posibilidades de establecimiento, y a las posibilidades de recursos que puedan obtener de cara a mantener una guerra de más larga duración (que ya va para tres años y pico; casi cuatro años).
Pero se ve que la debilidad de los yihadistas se hace presente cada vez de una manera más significativa, y sus hábitos más violentos se muestran de manera significativa de una forma que indican la debilidad que ya poseen.
¿Todo esto qué habrá sido?, ¿habrá sido realmente un movimiento radical islámico?, ¿habrá sido un negocio de armas de extranjeros, nacionales, y todo tipo de persona… que efectivamente no hay nada detrás que avale a estos ejércitos islámicos?, sino más bien lo que hay es una desesperación… ¡y un abono! ¿Por parte de quién?, ¡por parte de quién va a ser!... Por parte de los países poderosos, por parte de los países que tienen recursos para conseguir armas, venderlas, trapichearlas, seguirlas, sumarlas…
No nos explicábamos en los primeros momentos cómo, el ejército del Estado Islámico, disponía de un contingente tan elevado de recursos. En un principio se dijo que Qatar era el subvencionador, pero luego se ha visto que eso no es del todo cierto. Qatar pagó una importante suma por liberar a una serie de príncipes qataríes, y eso ya le convirtió en ayudadores de los yihadistas, lo cual no es del todo cierto.
En este panorama, en consecuencia, nuestro Editorial llega a la conclusión de que los grupos yihadistas en los diferentes lugares están ya en periodo de disolución, porque ya se ha hecho suficiente negocio –desgraciadamente con muchos muertos-, ya se ha hecho la suficiente desesperación, y ya se ha ensayado en alguna medida una guerra un poco más grande como para calcular los beneficios; de hacerse una guerra superior, qué ventajas podría aportar.