EL EDITORIAL: EE.UU. LANZA LA ‘MADRE DE TODAS LAS BOMBAS’ EN AFGANISTÁN
El Editorial del hoy lo queremos centrar en lo que pasó ayer a última hora, y que les dimos en el programa de radio/tv como primicia informativa: la bomba de las súper bombas (1) . Nos llama la atención que con toda la espiral de antipatía contra Donald Trump que se generó en todo el mundo (antes de ganar las eleccione
El Editorial del hoy lo queremos centrar en lo que pasó ayer a última hora, y que les dimos en el programa de radio/tv como primicia informativa: la bomba de las súper bombas (1).
Nos llama la atención que con toda la espiral de antipatía contra Donald Trump que se generó en todo el mundo (antes de ganar las elecciones y después de ganar la elecciones también, pero ya un poco menos), nos ha llamado la atención que Occidente –que está en la cuerda del poderío militar- no haya dicho nada. Todo lo que se ha dicho en contra de Trump (como belicista, como bárbaro, como… ¡cuidado!, como horror…), ¡nadie ha dicho nada! Nos llama mucho la atención. Y claro, obviamente, los que se han quejado –era lógico de esperar- han sido los que han sido directamente alcanzados, como es el gobierno afgano y como es el ejército islámico del Estado Islámico (EI) en Afganistán.
Hasta ahora Kabul reconoce que ha habido 37 terroristas muertos en una zona montañosa y desértica de la provincia afgana de Nangarhar (al este del país), en un sistema de cuevas empleado por Estado Islámico en la localidad de Achin.
Los medios de comunicación hablan de que EE.UU. usa la mayor bomba desde Hiroshima y Nagasaki contra el Estado Islámico. Y de que el ex presidente Karzai condena el ataque y lo tilda de prueba militar inhumana. (Es el ex presidente… Nos hubiera gustado saber qué hubiera dicho si fuera presidente). Esto tiene muchas lecturas, pero lo que nos llama la atención –insistimos- es que Occidente no diga nada.
"Existe un gran descontento entre los líderes militares y políticos de Kabul porque dicen que “su país no es un laboratorio de pruebas”. (Ahora se interpreta como un laboratorio de pruebas…).
"Es un mensaje a los terroristas y a Rusia. A pesar de que la versión oficial del Pentágono para justificar el ataque ha sido vengar la muerte del Sargento Mark de Alencar, el miembro de los Boinas Verdes (Fuerzas especiales de Estados Unidos) que murió en el distrito de Achin la semana pasada combatiendo contra IS, diversos analistas en Kabul apuntan a que la utilización de la GBU-43 podría ser una nueva bravuconada de Trump para sacar pecho en Afganistán.
Un mensaje en forma de devastación total dirigido al Estado Islámico y a los talibán para demostrar que la Casa Blanca sigue teniendo un poder mortal sobre el país. ¿Pero, es éste un poder efectivo? Aunque los efectos de la bomba todavía no han sido analizados, Washington empleó una estrategia similar en 2001 bombardeando masivamente las posiciones talibán en las cuevas de Tora-Bora, las cuales se encuentran cerca de donde han detonado el artefacto, y que acabó siendo un fracaso ya que muchos talibán sobrevivieron. Entre ellos el difunto líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden.
Por otro lado, la bomba escogida por la Casa Blanca para acabar con el gran santuario del ISIS en el país también puede ser un símbolo de fuerza de Trump para demostrar a Rusia, que ahora juega abiertamente en el tablero de ajedrez geopolítico afgano, que los Estados Unidos siguen siendo la potencia mundial predominante en Afganistán. Una teoría que gana peso teniendo en cuenta que hoy ha empezado en Moscú una conferencia liderada por Putin entre Afganistán, China, Irán, Pakistán e India, así como otros países de la órbita de la antigua Unión Soviética, para encontrar una solución pacífica al conflicto.
Una iniciativa que, por otro lado, ha sido desechada por los talibán. "No podemos describir ese encuentro como negociaciones de paz", ha informado al respecto Zabihullah Mujahid, el portavoz talibán. "La conferencia tiene como objetivo las agendas políticas de varios países pero no tienen nada que ver con nosotros y por lo tanto no la apoyamos", ha añadido”.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que dio "total autorización" a las Fuerzas Armadas para que utilizaran la llamada 'Madre de todas las bombas' contra el Estado Islámico (IS) en Afganistán, informó Efe. Estados Unidos lanzó ayer por primera vez en zona de combate la gigantesca GBU-43, una bomba de unas 10 toneladas que es el proyectil no nuclear más grande y potente del arsenal estadounidense. En una breve declaración tras reunirse en la Casa Blanca con jefes de departamentos de bomberos, Trump aseguró que fue "otro trabajo de éxito. Estamos muy orgullosos de nuestras Fuerzas Armadas".
Trump no concretó si autorizó personalmente la ejecución de la misión y se limitó a decir: "Todo el mundo sabe qué pasó. Lo que hago es que yo autorizo a las Fuerzas Armadas (...). Les hemos dado total autorización y por eso han sido tan exitosos últimamente". (Refiriéndose también al bombardeo en Siria).
¿Nuestra opinión?... Además de una prueba de autoridad y de capacidad, nos parece (tal como dice en un momento determinado la crónica del diario El Mundo que les hemos copiado más arriba como noticia de agencia) como… que ya no viene al caso.
Nos recuerda los bombardeos en Bora Bora para buscar a Osama Bin Laden, que fue un bombardeo bestial, seguramente mucho más contundente que esta bomba (nos atrevemos a decir esto solo por especular). El hecho de usar un armamento que nunca se había usado, que solo se había ensayado dos veces, es muy similar y semejante (lo decíamos ayer) a Hiroshima y Nagasaki: aquellas bombas nunca se habían empleado sobre población civil. Esta vez parece ser que la población que ha fallecido es “enemiga” (guerreros talibán o del ISISI… ¡Quién sabe!). Nos parece una realización desproporcionada, es decir, las cosas en Afganistán y en toda aquella zona, no es que estén bien –por supuesto- pero… elegir el miedo de los miedos (porque, claro, después de una puede venir otra: volvemos a recordar a Hiroshima y luego Nagasaki).
En consecuencia nos parece que el ejército norteamericano se ha extralimitado, y ha pasado de ser una guerra convencional a ser un ataque frontal sobre todos aquellos que no comulgan con la política norteamericana en la zona afgana. Esto nos parece grave: que no se haga ningún propósito (como este que acaba de hacer Putin, que no creemos que sirva para mucho pero… ¡algo es algo!).
No está por la labor el señor Trump (ahora parece que está más claro) de dialogar mucho; sí está por la labor de tomar decisiones violentas rápidamente. Y a las primeras de cambio las ha aprovechado y, efectivamente, parece más una prueba, porque no había ningún objetivo militar especial. Había una serie de túneles, que los ha habido desde Bora Bora (y no han dejado de estar), pero no se avecinaba ningún miedo (pero tampoco ocurría en Hiroshima: ya estaba firmado el armisticio, aunque no oficialmente; ya se había rendido Japón. No tenía sentido usar la bomba atómica… Pero, pero, pero… eso fue definitivo para colocar a EE. UU. a la cabeza mundial del poderío a todos los niveles, que luego remató con Nagasaki).
La consecuencia es que estamos ante un hecho militarmente grave, ante un hecho en el que se ensaya una bomba de destrucción especialmente dramática, que aunque no sea nuclear, es especialmente cruel. No guarda evidentemente proporción con las armas del “enemigo” (entre comillas), aunque eso es siempre muy discutible: en el terreno militar siempre hay opiniones muy controvertidas. Nos parece que el señor Trump, o la Administración republicana militar del señor Trump, o los militares apoyados por Trump (¡quién sabe!) han encontrado la mejor ocasión para –lejos, una vez más, de su territorio- ensayar en probación humana una barbarie de bomba: la bomba de las bombas.
Por nuestra parte inaceptable, inconcebible. Y esperábamos que hoy la prensa internacional dijera algo pero, hasta donde hemos sabido, no ha habido ninguna manifestación contundente.
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(1) ”La madre de todas las bombas” es la mayor arma NO atómica del arsenal de EE. UU. Su nombre real es GBU-43/B, aunque también es conocida por el acrónimo de MOAB (“Massive Ordenance Air Blast”, o “munición de explosión aérea masiva”), pero popularmente en medios militares es conocida como “mother of all bombs” (MOAB), o “madre de todas las bombas”.