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EL EDITORIAL. Para sanarse, el código postal es más importante que el código genético

Nuestro Editorial va dirigido a un recientísimo trabajo que acaba de ser publicado por la revista The Lancet en torno a la enfermedad neoformativa en el mundo. Es un trabajo excepcional, cuyos autores cuentan la historia de 37 millones de personas en 71 países. Este mega estudio es impresionante. Según la noticia apare

 

COMUNuestro Editorial va dirigido a un recientísimo trabajo que acaba de ser publicado por la revista The Lancet en torno a la enfermedad neoformativa en el mundo. Es un trabajo excepcional, cuyos autores cuentan la historia de 37 millones de personas en 71 países. Este mega estudio es impresionante.

Según la noticia aparecida en el diario El País,

“La supervivencia al cáncer aumenta en todo el planeta, pero sobre todo para los pacientes ricos”.

Esta es la conclusión a la que se llega: la supervivencia aumenta, pero… es mayor en los países ricos; y entre estos países, la supervivencia también es mayor en los más ricos de los ricos, que son los que pueden tener acceso a determinados tratamientos (como uno del que les hablamos en julio del año pasado –terapia génica- que costaba 1 millón de euros por persona).

“Los autores del mayor estudio de la historia, con 37 millones de personas, denuncian una "oncoplutocracia". El cáncer no es una sentencia de muerte. El mayor estudio hasta la fecha revela un aumento generalizado de la supervivencia desde el año 2000. En España, por ejemplo, la supervivencia cinco años después del diagnóstico ha pasado del 56% al 63% en los pacientes de cáncer de colon y del 21% al 27% en los de tumores cerebrales. Y esta supervivencia a los cinco años prácticamente se puede considerar curación en muchos tipos de cáncer, según recuerdan los autores del trabajo, encabezados por la epidemióloga italiana Claudia Allemani.

20180131 cancerLos investigadores han detectado mejorías incluso en los tumores de peor pronóstico. En España, la supervivencia a los cinco años en el cáncer de esófago se ha incrementado del 9% al 13%. En el caso del hígado, ha subido del 14% al 17%. En pulmón, del 10,8% al 13,5%. En páncreas, del 5,6% al 7,7%. En otros cánceres, la supervivencia se mantiene alta desde hace años, como los de mama (85%), cuello de útero (65%), próstata (90%) y melanoma (87%). “En todos los tumores que se han analizado ha habido una mejoría destacada de la supervivencia”, resume Rafael Marcos-Gragera, epidemiólogo del Instituto Catalán de Oncología y participante en el macro estudio internacional.

La supervivencia a los cinco años de un niño diagnosticado con un tumor cerebral es del 36% en México, del 66% en España y del 80% en Suecia

El trabajo, pese a los datos positivos, constata una “inaceptable” desigualdad en el acceso a los servicios médicos. La supervivencia (fíjense) a los cinco años de un cáncer de mama es del 90% en EE UU, frente al 66% de India. En Finlandia, más del 95% de los niños diagnosticados con leucemia linfoblástica aguda siguen vivos a los cinco años. En Ecuador, solo el 49,8%. “Hay que acabar con la “oncoplutocracia”, en la que los progresos en la lucha contra el cáncer solo benefician a los países y pacientes ricos”, exige el oncólogo Richard Sullivan, del King's College de Londres, en la revista médica que publica hoy los nuevos datos, The Lancet.

El estudio internacional, bautizado Concord-3, analiza 18 de los tipos de cáncer más habituales. En la mayoría de ellos, las supervivencias más altas se registran en EE UU, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y en los países nórdicos”.

20180131 cancer 5Este dato es ya muy conmovedor: son países ricos entre los ricos. (Más abajo les ponemos algún dato en el que se muestra que la supervivencia de los afroamericanos no es la misma que la de los blancos). En cualquier caso, los países ricos –los ricos- son los que más supervivencia tienen, porque tienen más acceso a determinados métodos: diagnóstico precoz, tratamiento, y de pronóstico. ¡Ahí está! Las supervivencias más altas en EE.UU., Canadá, Australia, Nueva Zelanda y los países nórdicos (Noruega, Finlandia y Suecia).

“El código postal sigue siendo más importante que el código genético en la salud pública. Por ejemplo, la supervivencia a los cinco años de un niño diagnosticado con un tumor cerebral es del 29% en Brasil, del 36% en México, del 41% en China, del 66% en España, del 78% en EE UU y del 80% en Suecia”.

¡Qué diferencia!, ¿no? Muy significativa.

“Podemos utilizar el neologismo “oncoplutocracia”, creado por el profesor Sullivan, para resumir la idea de que los pacientes ricos tienen un mejor pronóstico y que las diferencias en el resultado de un cáncer son cada vez mayores, como también lo son las diferencias en los ingresos económicos, tanto entre unos países y otros como entre unos ciudadanos y otros dentro del mismo país”, denuncia la epidemióloga Claudia Allemani, profesora de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

“Las disparidades en la supervivencia del cáncer entre diferentes grupos de población también existen en los países ricos, por ejemplo entre personas blancas y negras en EE UU”, subraya Allemani. Su equipo mostró hace unas semanas que la supervivencia a los cinco años de los pacientes de cáncer de colon en EE UU estaba relacionada con el color de la piel: era del 65% en el caso de los blancos y del 56% en el de los negros”.

20180131 cancer 3(¡Aquí tienen el dato!)

“Los autores del nuevo estudio hacen un llamamiento a las autoridades sanitarias de todo el mundo para que mejoren el registro de los pacientes con cáncer, “una herramienta clave” para medir la eficacia de un sistema sanitario. “En España no tenemos un registro nacional, como sí existe en los países nórdicos. Tenemos registros regionales que cubren solo el 30% de la población. Solo tenemos una fotografía parcial de lo que está ocurriendo”, lamenta el epidemiólogo Rafael Marcos-Gragera.

Fíjense ustedes en lo que acabamos de decir: nos piden que tengamos una herramienta clave –nos parece muy bien- de nuestro sistema sanitario en relación con el cáncer. Y repetimos el texto: “En España no tenemos un registro nacional, como sí existe en los países nórdicos. Tenemos registros regionales”…

¿Cómo se cuadra esto... con el siguiente dato? (de una noticia aparecida hace dos días en el diario El País):

“El 53% de las personas con cáncer en España se cura. La Sociedad de Oncología Médica recuerda que el 40% de los tumores tienen causas evitables”.

¿Cómo pueden saber este dato si no hay registros nacionales?... ¿Ojo de buen cubero? ¡Es increíble! Este último dato del 53% no es creíble, porque -según lo expuesto en el macro estudio del que les estamos hablando- no existe en España un registro nacional. Es decir, se supone que cuando hayan pedido a España que les enviara los datos del registro nacional, no lo hizo porque no existe.

Pero… fíjense en otro dato. Hay cosas que llaman la atención. (Continuamos con este segundo artículo del diario El País referido a España):

“La combinación de datos arroja una situación compleja: por un lado hay más diagnósticos, y también más muertes en términos absolutos (de 101.000 a 112.000 desde 2006 a 2016), pero mientras el número de nuevos casos ha subido un 33%, el de fallecimientos lo ha hecho solo el 11% en números absolutos, lo que da idea de cómo están mejorando los tratamientos y las ventajas de los diagnósticos precoces”.

Pues… ¡no lo vemos! No lo vemos porque solo mira el aumento de casos y la disminución de fallecidos…

“Hay otro indicador en la misma dirección: mientras la tasa de defunciones por cada 100.000 habitantes, incluyendo todas las causas, ha pasado en esos 10 años de 843 a 884 (una subida del 4,86%), en el caso de los fallecimientos por cáncer el aumento es solo ligeramente superior (el 5,37%), lo que demuestra que aunque hay más casos, la mortalidad retrocede”.

20180131 cancer 4 Por lo tanto, estos datos no coinciden mucho con el dato de que se cura el 53%. Y menos coincide aún con el dato del macro estudio que dice –y recomienda- a España que deje de tener un registro regional, porque –como sabemos los que nos dedicamos un poquito a la medicina- vamos a decirlo así, las regiones en España, oncológicamente hablando, se comportan de manera diferente. Los procesos oncológicos son distintos en diferentes regiones; y hay mayor o menor aumento de determinados problemas en unos sitios o en otros.

Es alentador que siempre nos alienten, ahora… esas cuentas nos parecen un poquito infladas, y más si son cuentas regionales. Y si lo hace a ojo de buen cubero la Sociedad Española de Oncología, pues nos parece todavía más. Claro, los que estamos metidos en la clínica, clínica, nos parece que estas cifras no tienen nada que ver con la realidad. ¡Es que es casi como decir que la mitad de los pacientes se cura! O nos toca a nosotros ver la mitad de los pacientes que se van, o… la mitad de los que se quedan no la vemos.

En fin, es un problema para pensar y meditar. Hay, en definitiva, oncología para ricos, y oncología para pobres. Oncología para culturas, y oncología para sin culturas. Así está la situación, que nos parece… Primeramente, el trabajo, encomiable, pero la diferencia es abismal. Que un niño pueda resolver su caso en un 80% de los casos si está en Suecia, pero otro niño de México apenas llegue al 30%... ¡Hay mucha diferencia!