EL EDITORIAL: EL COVID Y SUS DATOS: Parece que sigue bajando… mientras estamos en la Verbena de las cifras
Y nos vamos con lo ultimo de lo ultimo: “30 muertes por coronavirus, 4.388 contagios y una ligera bajada de la incidencia (120,33)” “Siete comunidades, Ceuta y Melilla no han notificado este martes nuevas muertes por Covid-19 Los datos de nuevos contagios y fallecimientos por coronavirus siguen descendiendo en España.
Y nos vamos con lo ultimo de lo ultimo:
“30 muertes por coronavirus, 4.388 contagios y una ligera bajada de la incidencia (120,33)”
“Siete comunidades, Ceuta y Melilla no han notificado este martes nuevas muertes por Covid-19
Los datos de nuevos contagios y fallecimientos por coronavirus siguen descendiendo en España. Así lo ha comunicado el Ministerio de Sanidad este martes: 30 nuevos decesos y 4.388 nuevos casos, cuando hace justo una semana se notificaban 90 muertes y 5.359 contagios.
Como ya sucedió durante la semana pasada, un número relevante de territorios no ha comunicado fallecimientos por Covid-19 este martes. Se trata de Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Murcia y La Rioja, además de las dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla.
Según los datos oficiales, ya se han producido 79.983 fallecimientos y 3.682.778 infecciones por coronavirus en España desde el inicio de la pandemia.
Asimismo, sigue disminuyendo la incidencia acumulada. A 14 días se sitúa en los 120,33 casos por cada 100.000 habitantes, un punto menos que el lunes (121,75). A siete días, marcador usado para detectar cambios rápidos de tendencia, es de 54,70 (respecto a los 54,97 de la jornada previa).
Todas las comunidades autónomas se encuentran por debajo del umbral de 200. Sin embargo, algunas siguen manteniendo una incidencia alta. País Vasco (199,64), La Rioja (180,67), Andalucía (176,09), Melilla (175,71) y Madrid (173,47) son las que tienen peores datos; mientras que los mejores se dan en Ceuta (26,13), Comunidad Valenciana (35,47), Baleares (38,15) y Canarias (71,14).
También se van liberando, poco a poco, los hospitales españoles. La ocupación en planta se sitúa este martes en el 3,75% (el lunes era de 3,95%) y la ocupación en UCI en el 13,33% (el lunes, 13,98%).
En Europa, Suecia continúa presentando los peores datos de incidencia (306,4), seguida de Países Bajos (285,0) y Bélgica (255,6). Rumanía (26,6), Polonia (45,0), Reino Unido (51,9) y Portugal (65,3) son, al contrario, los estados con menor tasa de propagación del virus.
https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2021/06/01/60b649a2fc6c839d638b460f.html
JLP llama la atención la de Suecia, Países Bajos, Bélgica y en Rumania cambia la cosa totalmente.
Y a todo esto nos preguntamos esto:
“El caos de las muertes por la pandemia en España: ¿por qué hoy son 80.000 si en febrero eran 100.000?”
JLP : Esa si que es una pregunta interesante.
“La confusión ciudadana entre distintos datos y métodos se une a las carencias de la primera ola y a habituales retrasos de notificación en las CCAA.
La cifra oficial de muertes por Covid-19 en España quedó ayer junto al umbral de los 80.000, que hoy traspasará. Un año atrás, el 1 de junio de 2020, el informe de Sanidad marcaba 27.121 fallecimientos. Seis meses atrás, el 1 de diciembre, computaba 45.511. Son números que, de tanto oírlos, ya no dicen nada. Aunque es probable que sean las cifras más importantes que veamos en nuestra vida, tanto por el dolor que causan en nuestro entorno inmediato como por las duras consecuencias económicas, sociales y psicológicas que arrastraremos durante años.
Las tres fechas mencionadas -ayer, seis meses atrás, un año atrás- tienen en común, junto a la desorbitada acumulación de muertes, estar situadas en periodos de descenso en la transmisión. De optimismo. En junio de 2020, el debate se centraba en cuán rápido podría desescalar cada comunidad autónoma. Al arrancar diciembre, la discusión era si todas las regiones iban a tener que seguir unas mismas normas para evitar que en Navidad repuntaran los contagios. Algunas se resistían más que otras, pero ninguna imaginó, ni en verano ni en invierno, la magnitud de lo que estaba por llegar.
NÚMEROS IMPENSABLES
De hecho, aún nos cuesta comprender la dimensión de lo que ya ha ocurrido. Parte del problema está en nuestra incapacidad natural de visualizar cifras grandes. La Luna se encuentra a una distancia media de 382.500 kilómetros. Marte, a 228 millones de kilómetros. En los mapas del sistema solar aparecen cerca, y hablamos de la conquista de una y otro como dos hitos consecutivos. Pero el segundo dato es 596 veces mayor al primero. Es como comparar la longitud de un lápiz con el alto de un edificio de 30 plantas.
Hay otro problema que no tiene que ver con la naturaleza de nuestra mente, sino con la sociedad en que vivimos. El dato de 80.000 muertes pasará tan desapercibido como ya lo hicieron el de 75.000, 70.000 o 50.000. Una parte de la explicación es psicológica, incluso económica: hemos atravesado cada nueva etapa de la pandemia creyendo, o queriendo creer, que lo peor ya había pasado. Pero se suma también un motivo metodológico: ya hemos oído esas cifras antes de que se produzcan: ¿80.000 muertes? ¿No eran 100.000? ¿O 120.000?
Situémonos. Las 80.000 muertes que casi alcanzan los datos diarios que ofrece el Ministerio de Sanidad son fallecimientos con diagnóstico confirmado y notificados por las comunidades autónomas. Sabemos que hay más. Pero, si no existe un diagnóstico confirmado o una comunidad tarda en comunicarlos, el documento no los recoge. Por otro lado, tenemos los datos de exceso de mortalidad por todas las causas, una estadística que actualiza periódicamente el Instituto de Salud Carlos III, así como los datos de defunciones del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El exceso de mortalidad desde que empezó la epidemia superó, según el INE, los 80.000 decesos entre marzo de 2020 y enero de 2021, y alcanzó las 100.000 defunciones durante el año que va desde febrero de 2020 hasta febrero de 2021. Por ello, todos hemos visto ya titulares con cifras mayores a la que hoy se comunica. Pero se trata de datos distintos. Unos informes recogen estadísticas de mortalidad por cualquier motivo, mientras que otros se limitan a los fallecidos directamente por coronavirus.
El exceso de mortalidad por todas las causas se estima a partir de cifras de años anteriores, no es una suma de las personas, con nombre y apellidos, que hayan perdido la vida con un diagnóstico confirmado de Covid-19. Contabiliza también a quienes no han muerto por SARS-CoV-2, sino debido a cánceres, infartos y distintas dolencias que no han podido ser tratadas como se esperaba por culpa de la crisis sanitaria. Los números, por tanto, no pueden coincidir con los que da Sanidad en su seguimiento diario de la pandemia.
Por otra parte vienen el ministerio y las autonomías que nunca se corresponden con la realidad
Y la vigilancia Mundial: 
la mortalidad ha bajado y seguirá haciéndolo porque las vacunas funcionan.
JLP dice el escritor. Yo, hasta que llegue octubre o noviembre no digo nada. Porque ya lo hemos pasado el año anterior.
“Nuestra principal duda es cuántas variantes o cepas pueden estar apareciendo ahora, en un momento de máxima transmisión global, cuando se producen más de medio millón de contagios al día. Los países más empobrecidos tienen escaso acceso a las vacunas y sistemas de vigilancia muy defectuosos, que dejarían en simples anécdotas las contradicciones aquí expuestas. Allí, pero también aquí mismo, en cada célula infectada de cada persona que se contagie, podría brotar una mutación que nos devolviera a febrero de 2020. ¿Cuánto habría valido que alguien nos avisara entonces?
https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2021/06/01/60b6667c21efa0c0578b45ba.html
JLP así a este hombre no le pillan nunca
Ahí estamos y evidentemente siguen bajando y eso nos congratula enormemente. Y vamos a incluir esto también en el editorial, porque esto es como el Misterio de Fátima:
“Detectan anticuerpos de por vida contra el Covid en pacientes que lo han superado de forma leve”
JLP tendría que ser al revés ¿no?
"Se han encontrado células plasmáticas de larga duración en la médula ósea que se encargan segregar continuamente anticuerpos.
Es el tesoro más preciado: después de haber superado Covid, 'armarse' de inmunidad contra esta infección. He ahí una de las grandes incógnitas, saber cuánto tiempo dura dicha armadura. Se ha podido constatar que la protección que nos confieren los anticuerpos trasciende, al menos, seis meses y ahora, un nuevo estudio -¡ay! Que ver lo que estudia la gente- ha descubierto que en los casos leves, un tipo de células inmunes empiezan a fabricar anticuerpos contra el coronavirus de por vida."
JLP ¿y cómo pueden saber eso?
"El hallazgo no podría ser más esperanzador. De hecho, hay numerosos grupos de científicos centrados precisamente en esta línea de investigación desde los primeros meses de pandemia. El verano pasado, por ejemplo, un trabajo conjunto entre el Instituto Karolinska y el Hospital Universitario Karolinska de Estocolmo (Suecia) mostraba que muchos de los afectados leves de Covid o asintomáticos desarrollaban la llamada "inmunidad mediada por células T" al coronavirus. A veces, incluso a pesar de dar negativo en anticuerpos en las pruebas serológicas.
Es decir, aunque dichos anticuerpos vayan decayendo, podríamos confiar en una inmunidad más persistente. También podría significar que aquellos afectados que no reflejen anticuerpos después de haber superado la infección, también podrían estar protegidos. Así, si esto se confirmara, probablemente, un mayor porcentaje de la población de lo estimado (con las pruebas de anticuerpos rutinarias) habría desarrollado inmunidad contra el SARS-CoV-2. Serían buenas noticias y a tenor de los últimos resultados que acaba de publicar la revista científica 'Nature', todo parece apuntar en la misma dirección.
No obstante, cabe recordar que son trabajos con muestras limitadas. En el ensayo más reciente (el de 'Nature') se han analizado los casos de 77 pacientes leves. A partir del cuarto mes tras la infección, en todos ellos se observaba que los anticuerpos empezaban a reducirse notablemente, aunque después continuaban presentes en la sangre hasta casi un año después.
Lo novedoso de este estudio es que los autores decidieron examinar por primera vez la presencia de células plasmáticas de larga duración en la médula ósea. La misión de este tipo de células comienza con la entrada de una amenaza en el organismo, Covid en este caso. Pasada la infección, la mayoría de éstas viajan a la médula ósea, "donde secretan continuamente niveles bajos de anticuerpos en el torrente sanguíneo", tal y como explica el principal investigador de este trabajo, Ali Ellebedy, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis (EEUU).
Con el objetivo de comprobar si los afectados leves de Covid tenían células plasmáticas de larga duración contra el SARS-CoV-2, el equipo de Ellebedy pudo tomar muestras de médula ósea en 18 pacientes. De estos, la gran mayoría (15) generaron este tipo de células inmunes. Según Ellebedy, estas células están "simplemente asentadas en la médula ósea y segregando
anticuerpos. Llevan haciéndolo desde que se resolvió la infección y seguirán haciéndolo indefinidamente... Estas células vivirán y producirán anticuerpos durante el resto de la vida de las personas".
No obstante, los autores señalan que estos hallazgos hay que confirmarlos con trabajos más amplios y por otro lado, aún no está claro si se extraerán las mismas conclusiones en los supervivientes de Covid moderada o grave.”
https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2021/06/02/60b77acafc6c8333708b45c1.html
JLP o sea que…. Bueno… pero…. Ahí tienen nuestra editorial, estamos en punto en lo último de lo último


El exceso de mortalidad desde que empezó la epidemia superó, según el INE, los 80.000 decesos entre marzo de 2020 y enero de 2021, y alcanzó las 100.000 defunciones durante el año que va desde febrero de 2020 hasta febrero de 2021. Por ello, todos hemos visto ya titulares con cifras mayores a la que hoy se comunica. Pero se trata de datos distintos. Unos informes recogen estadísticas de mortalidad por cualquier motivo, mientras que otros se limitan a los fallecidos directamente por coronavirus.
"Se han encontrado células plasmáticas de larga duración en la médula ósea que se encargan segregar continuamente anticuerpos.
Lo novedoso de este estudio es que los autores decidieron examinar por primera vez la presencia de células plasmáticas de larga duración en la médula ósea. La misión de este tipo de células comienza con la entrada de una amenaza en el organismo, Covid en este caso. Pasada la infección, la mayoría de éstas viajan a la médula ósea, "donde secretan continuamente niveles bajos de anticuerpos en el torrente sanguíneo", tal y como explica el principal investigador de este trabajo, Ali Ellebedy, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis (EEUU).
anticuerpos. Llevan haciéndolo desde que se resolvió la infección y seguirán haciéndolo indefinidamente... Estas células vivirán y producirán anticuerpos durante el resto de la vida de las personas".