EL EDITORIAL. UN ENSAYO NUCLEAR QUE NOS DEBE PREOCUPAR A TODOS, AUNQUE HAYA SIDO EN EL DÍA DE EE.UU.
Entre todos los temas que podrían serlo, hemos seleccionado para nuestro Editorial de hoy el ensayo de un cohete balístico intercontinental –se supone, según todas las señales- que acaba de realizar Corea del Norte, celebrándolo con júbilo y mucho pábulo (con la locutora más veterana, ya retirada, pero que se reserva p
Entre todos los temas que podrían serlo, hemos seleccionado para nuestro Editorial de hoy el ensayo de un cohete balístico intercontinental –se supone, según todas las señales- que acaba de realizar Corea del Norte, celebrándolo con júbilo y mucho pábulo (con la locutora más veterana, ya retirada, pero que se reserva para determinados acontecimientos bélicos que celebra el régimen dictatorial norcoreano.
"Se estima que el misil alcanzó una altitud que superó con mucho los 2.500 km, voló durante 40 minutos, recorrió 900 km y cayó en el Mar de Japón", afirmó el ministerio de Defensa japonés en un comunicado.
La magnitud de la acción viene dada por el alcance del misil que en términos de probabilidad podría llegar a Alaska, y por tanto supondría un nuevo nivel de tensión nunca visto hasta ahora con Estados Unidos. Eso sí, según varios analistas estadounidenses, el misil podría alcanzar Alaska, pero no otras partes de Estados Unidos. Este hecho desdice todas las presunciones que dijo el presidente Donald Trump, cuando aseguró que este tipo de misil “nunca ocurriría”, que nunca se presentaría… ¡y se ha presentado!
Donald Trump dijo ayer que ya han acabado las contemplaciones y que hay que pasar a la acción. Para ello ha enviado una flotilla al Mar de China, de cara a condicionar un poco a los chinos (que son poco “condicionables” ya hoy en día). Lo cierto es que el estado de alerta y de alarma -de Corea del Sur de Japón- son altas.
Queda por dilucidar si realmente es un cohete intercontinental capaz de transportar una carga termonuclear, o no. Por el júbilo que expresa Corea del Norte, es sí; por los cálculos que se han hecho desde fuera, se inclinan a que sí. Aunque el cohete en sí ha recorrido no muchos kilómetros y no ha alcanzado la altura deseada, sí ha sido mucho más de la altura prevista. Por lo tanto se calcula que verdaderamente sí disponen de tecnología y de suficiente capacidad como para llegar a EE.UU. (concretamente a Alaska).
Esto abre una brecha, porque fíjense cómo se calcula todo por parte de Corea del Norte:
- ¿Hoy qué día es? Cuatro de julio (el día nacional por excelencia en Estados Unidos), y justamente hoy se ha hecho el ensayo intercontinental de Corea del Norte.
- ¿Qué va a pasar durante esta próxima semana?... Reunión de los G20 en Alemania.
Evidentemente han elegido a propósito –no creemos que haya sido una casualidad- este día del 4 de julio, y la proximidad de la cumbre de los G20, para poner de manifiesto el poderío militar termo-nuclear (diríamos, que es lo más preocupante) de Corea del Norte.
Esperamos con curiosidad ver cuál va a ser la siguiente frase de Donald Trump, o cuál va a ser su siguiente estrategia militar. Es de suponer que tiene que hacer algún movimiento de carácter militarista. No solamente enviando esa flotilla cerca de China –que es poca cosa- para presionar a China. Ésta ha dicho que no tiene nada que ver con estos asuntos, y aunque se encarga del 90% de las exportaciones e importaciones de Corea del Norte, se hace la loca (mira para otro lado).
Visto lo visto, ya hay prevista una reunión especial entre el presidente chino, Xi Jinping, y el señor Trump en la cumbre de lo G20, seguro que para tratar de estos asuntos (a propósito de Corea del Norte). Pero… esperamos que de un momento a otro Donald Trump suelte una “trumpada”, o… o cambie de estilo, y haga una acción de carácter militar –militar- que es la respuesta a la provocación que está realizando Corea del Norte. Podemos ser prudentes y decir “no hay que preocuparse”, o podemos –porque ya en otras épocas vivimos en Corea del Sur, y también pasamos por esas otras coreas-, que cuando se está allí –y entonces no había este tipo de provocación, pero había otros tipos- la sensación es la de que “puede ocurrir cualquier cosa en cualquier momento”. Y ahora, con este poderío tan impresionante, sentimos que la población debe estar francamente asustada y preocupada, porque no sería de extrañar que Kim Jong-un atacara a sus homónimos del sur (de alguna forma o de alguna manera), aunque no con un poderío termonuclear, claro. Esto alertaría enormemente a las tropas norteamericanas en Seúl y al escudo antimisiles.
En cualquier caso, estemos donde estemos, aunque queremos hacer mención que al estar allí da una sensación especial (igual que la sensación especial que da al estar en Israel. Es un estado de alerta y de alarma especiales), ésta es ahora compartida por el resto del mundo, sí. Porque al disponer de esa potencialidad, y al destinar Corea del Norte todos los recursos a ese belicismo, puede ocurrir cualquier desliz. Y esa es una preocupación de toda nuestra especie.