EL EDITORIAL: El Estado Español Corrupto: ¿tiene algo que decir de ello el Jefe del Estado Español?
Nuestro editorial hoy es antiguo: 100 millones tienen la culpa por la venta de armas: Anticorrupción desvela que España ha estado 25 años pagando sobornos en Arabia Saudí ¿Hemos estado pagando sobornos? ¿hemos estado pagando a personas? Y lo ha descubierto anticorrupción. Vale. "La investigación de 11 contratos de vent
Nuestro editorial hoy es antiguo: 100 millones tienen la culpa por la venta de armas:
Anticorrupción desvela que España ha estado 25 años pagando sobornos en Arabia Saudí
¿Hemos estado pagando sobornos? ¿hemos estado pagando a personas? Y lo ha descubierto anticorrupción. Vale.
"La investigación de 11 contratos de venta de armas al país de los jeques concluye con el
descubrimiento de más de 100 millones desviados por la empresa estatal española Defex desde 1991 hasta 2016.
Casi una década de investigación, primero en Luxemburgo y después (los últimos siete años) en España, está destapando la que quizá sea la mayor red de corrupción del Estado conocida hasta la fecha.
¿Es un Estado corrupto España? ¿Entonces el jefe del estado es corrupto?
JC. NO solo parte del Estado. Y ahora que han prescrito los delitos, salen a la luz…pero solo son unos señores concretos… nada más no puede salpicar a nadie.
“Sólo en cifras, el caso de la empresa española estatal de exportación de armas ya anda cerca de duplicar los 123 millones exigidos como responsabilidad pecuniaria por el caso Gürtel. Porque la empresa pública Defex, disuelta por el último Gobierno de Rajoy ante la imposibilidad de sobrevivir al escándalo, ya cuenta con unos 220 millones desaparecidos.
¿Aquí desaparecen también los millones como en lo que llaman los listos: “Las democracias bananeras”? como
si estas nuestras fueran de los melocotones de la inmortalidad. “Repúblicas bananeras”… no, aquí tenemos mucho cuidado. Pero de momento a estos se les han perdido 220 millones
¿Y a quién… a quien de ustedes no se les han perdido 220 millones, en algún traslado, cuando se cambian de casa? O no digamos 220, pero ¿20 millones? Mientras abres el arcón de la abuela y coges las fotos familiares… ahí tienes ente Biblia y Biblia –como hacía la Piquer-….
“Los últimos 100 precisamente se han descubierto hace relativamente poco, en la fase final de una de las ramas que se investigan: la de 11 contratos de venta de armamento con Arabia Saudí. Aparte se han investigado contratos en Angola, Egipto y Camerún.
La Fiscalía Anticorrupción ha remitido este pasado miércoles su escrito de acusación por esa pieza relativa a Arabia, donde se da cuenta de diversas prácticas corruptas en las transacciones comerciales internacionales desde 2005 hasta el
, pero con menciones a un periodo mucho más amplio, que comienza en 1991.
Arabia Saudí es uno de los grandes clientes de España en diversos ámbitos, -¡ah! la tradicional amistad árabe-española- sobre todo en infraestructuras (el AVE a La Meca) y material de defensa (corbetas de Navantia, bombas...). Y es en esta última parte del material de defensa donde el Estado español desplegó prácticas muy oscuras.
Según relata el fiscal Conrado Saiz en su escrito dirigido al juez de la Audiencia Nacional José
de la Mata, las investigaciones de estos años han acreditado que hubo 11 contratos en los que se pagaron sobornos a funcionarios saudíes, entre los que se ha identificado sin duda al que fue agregado militar en la Embajada de Arabia Saudí en España entre 2005 y 2014, Al Shamuary.
Tan claro está, que se tienen perfectamente trazadas las transferencias que recibió en cuentas españolas a su nombre.
Esos pagos -y los demás- los realizaba Defex, pero no ya para conseguir contratos, como suele ser la práctica habitual, sino para pagar comisiones en nombre de la empresa privada que consiguió esos contratos a lo largo de los años”.
¿No hay nombres aquí?
“Entonces la pregunta que surge es: ¿para qué necesitaba la empresa privada que una
empresa pública española pagara sus sobornos a los árabes? La respuesta, de haberla, es que Defex así lo imponía, y que la estructura corrupta estaba institucionalizada: aunque no hiciera nada, Defex se llevaba su mordisco de cualquier negocio internacional de exportación de armas.
Asesoraba a la empresa privada para conseguir la licencia de exportación; encargaba el material al proveedor; repartía comisiones entre funcionarios saudíes; y se encargaba de la logística del contrato.
Los agentes de la UCO, que se han encargado de la investigación de estos 11 contratos, han descubierto una maraña de empresas pantalla repartidas por distintos paraísos fiscales cuyo único fin sólo podía ser despistar. El empresario privado acusado en esta pieza saudí es Álvaro Cervera, junto a los omnipresentes en toda la causa Manuel Iglesias Sarriá, José Ignacio Encinas y Ángel María Larumbe, antiguos responsables de Defex. Algunos de ellos pedían a sus testaferros "vino" cuando necesitaban efectivo.
Según ha emergido de la investigación, fueron dos empresas las conseguidoras de los 11 contratos: Nytel Global y IKE. La primera de estas ya fue conocida en 2016, cuando este periódico publicó en exclusiva cómo los jefes de Defex intentaron usurpar un contrato de 2.400 millones al propio Estado español. En aquella época, el Gobierno de Zapatero trataba de vender directamente a Arabia Saudí unos carros de combate Leopard 2E, pero Defex consideró que la exclusiva debía seguir siendo suya, y no del Ejecutivo.
Pero gracias a la figura de Cervera los investigadores han destapado que el fraude ha sido mucho mayor de lo conocido hasta ahora: a raíz de los registros y la documentación examinada, se ha descubierto que desde 1991 Cervera era el agente de Defex en Arabia Saudí. Y que desde entonces hasta 2016, Defex realizó pagos por valor de 100 millones a diversas empresas en paraísos fiscales.
La lista de empresas en lugares de fiscalidad laxa es larga: Suiza, Liechtenstein, Islas
Vírgenes, Panamá, Bahamas, Isla de Man, Islas Caimán, Delaware y la propia Arabia Saudí. En todos los casos, los pagos se hicieron en relación a contratos de Defex con Arabia, y siempre, como es habitual en estos casos, amparados en unos supuestos servicios de esos "intangibles", como asesorías, que son difíciles de comprobar y lo normal es que ni siquiera se produzcan.
A los principales acusados se les piden penas cercanas a los 30 años de prisión, aparte de multas millonarias, como una de 45 millones a Defex”.
https://www.elmundo.es/espana/2020/01/09/5e16658efc6c83f12e8b4619.html
Pero ¿en qué quedará esto? En nada.
Nosotros nos quedamos con lo que les decíamos al principio –que nos parece muy fuerte- se ha destapado lo que quizás sea la mayor red de corrupción del Estado Español, cuyo jefe del Estado Español es su Majestad el rey. Antes –durante muchos años- Juan Carlos I, ahora Felipe VI.
¿Tendrán ustedes algo que decir al respecto? O todo esto fue del “Defex” y como Urdangarin no se enteraban de nada.
¡De verdad!.. se han perdido 220 millones, luego se consiguen 100 ¿dónde estará el resto matarilerilerile… ¿cuántos más casos de estos no habrá? ¿cuánto más sabremos de este caso? Y esto solo en armas. Y el estado está implicado
Repito se está destapando la mayor red de corrupción del Estado que haya habido hasta la fecha. Entonces, si el Estado nos falla en cientos de millones….el gobierno debe ser más fallón ¿no?....
¡En fin!... nos vamos a hacer todos anti-sistema… aunque no, nos vamos a hacer de nada, pero esto nos deja fatal.
Son cosas que se saben, son secretos de estado guardados. Todavía los secretos de estado del régimen dictatorial anterior están sin destapar. Ahí está la Ley de secretos oficiales ¿cómo se entiende eso?
Y si existen secretos oficiales es –como dice el propio Estado- porque si se dan a conocer pueden poner en peligro la seguridad del Estado. Y Juan Carlos nos recuerda cual es la definición de Estado
JC: La definición de Estado que se admite es: Aquel grupo de personas que en un lugar determinado en un tiempo determinado reclaman para sí el uso legítimo de la violencia. Max Weber.
Reclaman el uso legítimo de la violencia y obtiene el poder.
JC: por eso la policía puede golpear, porque está legitimado, el ejército hace lo mismo y los jueces pueden violentar a alguien porque la violencia solo la puede ejercitar el estado.
¡Qué pena! De verdad que nos da mucha pena y mucha rabia dar estas noticias. Y no es que confiáramos en el Estado, ya hace mucho tiempo que sabemos de qué va, pero…. Como decía Luis Carandel: este país necesita un repaso.
descubrimiento de más de 100 millones desviados por la empresa estatal española Defex desde 1991 hasta 2016.
, pero con menciones a un periodo mucho más amplio, que comienza en 1991.
de la Mata, las investigaciones de estos años han acreditado que hubo 11 contratos en los que se pagaron sobornos a funcionarios saudíes, entre los que se ha identificado sin duda al que fue agregado militar en la Embajada de Arabia Saudí en España entre 2005 y 2014, Al Shamuary.
Esos pagos -y los demás- los realizaba Defex, pero no ya para conseguir contratos, como suele ser la práctica habitual, sino para pagar comisiones en nombre de la empresa privada que consiguió esos contratos a lo largo de los años”.
empresa pública española pagara sus sobornos a los árabes? La respuesta, de haberla, es que Defex así lo imponía, y que la estructura corrupta estaba institucionalizada: aunque no hiciera nada, Defex se llevaba su mordisco de cualquier negocio internacional de exportación de armas.
Pero gracias a la figura de Cervera los investigadores han destapado que el fraude ha sido mucho mayor de lo conocido hasta ahora: a raíz de los registros y la documentación examinada, se ha descubierto que desde 1991 Cervera era el agente de Defex en Arabia Saudí. Y que desde entonces hasta 2016, Defex realizó pagos por valor de 100 millones a diversas empresas en paraísos fiscales.
Vírgenes, Panamá, Bahamas, Isla de Man, Islas Caimán, Delaware y la propia Arabia Saudí. En todos los casos, los pagos se hicieron en relación a contratos de Defex con Arabia, y siempre, como es habitual en estos casos, amparados en unos supuestos servicios de esos "intangibles", como asesorías, que son difíciles de comprobar y lo normal es que ni siquiera se produzcan.